BlackRock pierde a otro líder de crédito privado en plena reestructuración por la compra de HPS
La salida de Stephen Allan se suma a una racha de bajas tras la adquisición de HPS por 12,000 millones de dólares.
TL;DR:
- Stephen Allan, jefe de crédito privado para Australasia, deja BlackRock tras la integración de HPS Investment Partners.
- La salida se suma a recortes de personal, dimisiones en Asia-Pacífico y la salida del director ejecutivo de TCP Capital Corp.
- HPS limitó los reembolsos de su fondo de deuda por segundo trimestre consecutivo en junio debido a una alta demanda de retiros.
La integración de HPS Investment Partners en la estructura de BlackRock sigue cobrando factura en sus filas directivas. Stephen Allan, responsable de crédito privado para Australasia de la firma, dejó su cargo el pasado mes de junio de 2026, según reportó Bloomberg. Esta salida se suma a una cadena de bajas clave dentro de la división de deuda privada de la mayor gestora de activos del mundo, que intenta consolidar una compra de 12,000 millones de dólares en medio de crecientes tensiones en el sector.


El éxodo de directivos en la división de crédito privado
Allan, quien operaba desde Sídney, se había incorporado a BlackRock a finales de 2023 procedente de Nomura con el objetivo de liderar la originación y búsqueda de inversiones de deuda privada en Australia y Nueva Zelanda. Su salida de la firma ocurre apenas un año después de que se completara formalmente la adquisición de HPS en julio de 2025.
Pero Allan no es el único que ha dado un paso al costado. La reestructuración interna ha sido profunda:
- En enero de 2026, BlackRock recortó a cerca de una decena de profesionales de su grupo de soluciones de financiamiento privado como parte directa de la integración de HPS.
- En marzo de 2025, Celia Yan, responsable de crédito privado para la región de Asia-Pacífico, anunció su salida para buscar oportunidades externas.
- El pasado 1 de julio de 2026, Bloomberg también reveló que Phil Tseng, director ejecutivo de BlackRock TCP Capital Corp (una firma de desarrollo empresarial que cotiza en bolsa), prepara su salida de la compañía.
La presión de los préstamos fallidos y los límites al retiro de fondos
La salida de Tseng coincide con un periodo de turbulencia para el fondo que dirigía, el cual arrastra meses de pérdidas debido a préstamos fallidos y enfrenta una investigación de los reguladores de Estados Unidos por sus prácticas de valoración de cartera.
Al mismo tiempo, los vehículos de inversión de HPS muestran signos de estrés ante la cautela de los inversionistas. El HPS Corporate Lending Fund, un fondo de desarrollo empresarial no cotizado que BlackRock absorbió en la compra, tuvo que limitar los retiros de capital por segundo trimestre consecutivo en junio de 2026. La medida se tomó tras recibir solicitudes de reembolso que sumaron el 13.3% de las acciones en circulación, superando los límites permitidos para proteger la liquidez del fondo.
La apuesta de Larry Fink bajo la lupa del mercado
Cuando BlackRock anunció la compra de HPS a finales de 2024, la directiva presentó la operación como un movimiento transformador que daría origen a una franquicia integrada de crédito privado con unos 220,000 millones de dólares en activos bajo gestión. El plan consistía en absorber un gigante independiente de la deuda para competir directamente con firmas de capital privado tradicionales.
Aunque el proceso de acoplamiento ha sido accidentado en su plantilla, la gestora sigue moviendo sus piezas. En mayo de 2026, la unidad de HPS cerró una alianza de préstamos directos por 15,000 millones de euros con Citigroup para el mercado europeo, lo que demuestra que la maquinaria comercial no se ha detenido.
Sin embargo, la acumulación de bajas ejecutivas y los problemas en el portafolio de deuda privada comienzan a sembrar dudas sobre la ejecución. Tal como señaló Reuters en marzo, las dificultades en este segmento empiezan a ensombrecer el legado de su director ejecutivo, Larry Fink, quien apostó de forma muy agresiva por expandirse en un mercado de crédito privado que ahora exige máxima cautela ante el impago de préstamos.
El reto para BlackRock en la segunda mitad de 2026 consistirá en estabilizar sus fondos y frenar la fuga de talento antes de que el ruido operativo termine por empañar la que prometía ser la mayor transacción de su historia reciente en mercados privados.