Claude Cowork llega al móvil y la web: ahora sigue trabajando con el laptop cerrado
Anthropic lleva Claude Cowork a web y móvil para usuarios Max: la IA sigue trabajando con el laptop cerrado.
TL;DR:
- Anthropic lanzó Claude Cowork en versión web y móvil, en beta, empezando por los suscriptores del plan Max.
- En una muestra de 1.2 millones de sesiones, el desarrollo de software fue apenas 8.7% del uso; operaciones de negocio (33.4%) y creación de contenido (16.4%) dominaron.
- Las tareas ahora corren en segundo plano aunque ningún dispositivo esté encendido, y las decisiones que requieren tu visto bueno llegan al teléfono.
Anthropic lanzó este martes 7 de julio de 2026 las versiones para web y móvil de Claude Cowork, su agente de IA para el trabajo de oficina, que empiezan a llegar en beta a los suscriptores del plan Max durante las próximas semanas. La diferencia práctica es directa: hasta ahora Cowork vivía en la computadora de escritorio y el trabajo se detenía al cerrar el laptop. Con el cambio, se inicia una tarea desde el escritorio, se revisa el avance desde el teléfono y se recoge el resultado terminado en cualquier dispositivo, incluso con el equipo apagado.
Claude Cowork es un agente de IA al que se le entrega una tarea completa y la ejecuta a través de tus archivos, calendario, correo, apps de mensajería y la web, sin que tengas que partir el trabajo en instrucciones sueltas. Se lanzó como app de escritorio en enero de 2026. Lo nuevo es que ese mismo agente ahora se maneja desde el navegador y el celular.
Anthropic resume el salto en tres frentes:
- El trabajo te sigue entre dispositivos. Arrancas una tarea en el escritorio, checas cómo va desde el teléfono y recoges el archivo final donde estés.
- El trabajo continúa en segundo plano. Las tareas programadas ahora corren sin ningún dispositivo conectado. El ejemplo de la propia empresa: dejas agendada la preparación de una reunión para las 6 de la mañana, y Claude revisa los correos, las transcripciones y las noticias recientes, arma el documento y deja escrito, sin enviar, el correo de seguimiento. Lo revisas con el café.
- Las decisiones siguen en tus manos. Cuando Claude llega a un punto que solo tú puedes resolver, pregunta, y esa pregunta te llega al teléfono. Nada se envía hasta que lo revisas y lo apruebas.
Un cliente citado por Anthropic, Armmand Hosseini, del equipo de Customer Success de Ramp, lo describió así:
"Construí un tablero para dar seguimiento a mis clientes mientras viajaba. Empecé en el laptop y retomé la sesión desde el teléfono mientras esperaba mi maleta. Simplemente mantuvo el hilo."
Un matiz que conviene aclarar: la versión móvil no ejecuta las tareas dentro del teléfono. Cowork corre las sesiones de forma remota, en los servidores de Anthropic (en fase beta), así que el celular y el navegador funcionan como panel de control para iniciar el trabajo, seguir el avance y dar autorizaciones. Cuando una tarea necesita un archivo local o el navegador de tu equipo, Claude lo alcanza a través de la app de escritorio instalada en esa computadora. Como apunta Engadget, la novedad en el móvil es sobre todo dirigir y vigilar lo que Claude hace, más que automatizar tareas dentro del propio teléfono.
Casi nadie usa Cowork para programar
Junto con el lanzamiento, Anthropic publicó una radiografía de cómo se usa Cowork, y el resultado desarma la idea de que los agentes de IA sirven sobre todo para escribir código. La muestra: 1.2 millones de sesiones anonimizadas y agregadas de más de 600,000 organizaciones, tomadas durante las últimas dos semanas de mayo de 2026. Más del 90% del uso no fue desarrollo de software.
El desglose por categorías:
- La más grande, con 33.4%, fue operaciones y procesos de negocio: juntar actualizaciones dispersas en un solo reporte, armar listas de onboarding y cuadrar hojas de cálculo. Anthropic la ubica en finanzas, recursos humanos y administración.
- La segunda, con 16.4%, fue creación de contenido y copywriting: borradores, presentaciones, publicaciones para redes y propuestas, el trabajo que suele caer en marketing y en puestos de gestión.
- El desarrollo de software quedó muy atrás, con apenas 8.7%.
Anthropic enmarcó el hallazgo así en su publicación:
"Aunque programar sigue siendo, como es comprensible, uno de los usos de la IA que más atención reciben, el uso de la IA para el trabajo cotidiano de oficina va en aumento, y las tareas para las que la gente la encuentra más útil se están volviendo nítidas."
La compañía llama a todo esto "el trabajo alrededor del trabajo": tareas presentes en una enorme variedad de puestos, pero que casi nunca son la responsabilidad principal de nadie.
El mensaje choca con el discurso sobre la IA que quita empleos
El anuncio también contrasta con el tono habitual de Anthropic. Su director ejecutivo y cofundador, Dario Amodei, ha advertido en repetidas ocasiones sobre el potencial de la IA para provocar pérdidas masivas de empleo. Vender a Cowork como el asistente que se encarga del papeleo apunta en otra dirección, y encaja en una corriente más amplia en Silicon Valley de suavizar ese mensaje.
Los ejemplos se acumulan. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, advirtió en una entrevista con The Wall Street Journal contra afirmar que la IA se quedará con todos los empleos de oficina. Sam Altman, de OpenAI, también cambió de tono y dijo estar encantado de haberse equivocado sobre la idea de que la IA reemplazaría a buena parte del trabajo de cuello blanco, durante un evento del Commonwealth Bank en mayo. De acuerdo con Yahoo Finance, la ampliación de Cowork forma parte del esfuerzo de Anthropic por hacer crecer su base de usuarios de cara a una salida a bolsa prevista para más adelante en el año.
El movimiento tampoco ocurre en el vacío competitivo. TechCrunch lo resume como las guerras de los agentes de programación desbordando hacia el resto de la oficina. OpenAI hizo una jugada parecida con Codex, que nació como herramienta para desarrolladores y hoy la usan cada vez más perfiles no técnicos para reportes, hojas de cálculo, presentaciones e investigación. Anthropic, además, lanzó hace poco @Claude, un asistente siempre activo que funciona dentro de Slack como compañero de equipo.
Qué cambia si ya usas Claude
Para el usuario de a pie, lo concreto es esto. En la web, Cowork se abre desde la pantalla de inicio en claude.ai. En el móvil, aparece como una pestaña en la barra lateral de la app de Claude para iOS y Android, que hay que actualizar a la última versión. El escritorio se queda como la experiencia completa, la única que trabaja directo con tus archivos locales y con tu navegador, y quienes antes no podían instalar esa app ahora también pueden usar Cowork.
Hay dos cambios más que se notan de inmediato: en web y escritorio, el chat y Cowork ahora comparten un mismo lugar, y los proyectos y artifacts conviven entre ambos. Para estrenar el lanzamiento, Anthropic extendió hasta el 5 de agosto el límite de uso duplicado de Cowork, así que hay margen para probar tareas más grandes.
Preguntas rápidas sobre Claude Cowork en web y móvil
¿En qué planes está disponible Claude Cowork en web y móvil?
El despliegue en web y móvil arrancó en beta con el plan Max y se ampliará a más planes en las próximas semanas. En escritorio, Cowork ya está disponible para los planes de pago (Pro, Max, Team y Enterprise) a través de la app de Claude.
¿Cowork sigue trabajando con el laptop cerrado?
Sí. Cowork ejecuta las sesiones de forma remota en los servidores de Anthropic (en fase beta), por lo que el trabajo continúa aunque ningún dispositivo esté conectado. Si una tarea necesita un archivo local o tu navegador, Claude lo alcanza mediante la app de escritorio de esa computadora.
¿El escritorio sigue siendo necesario?
Para el trabajo a fondo, sí. El escritorio es la experiencia completa y la única que accede directo a tus archivos locales y a tu navegador. La web y el móvil sirven para iniciar tareas, seguir el avance y aprobar decisiones desde donde estés.
El cambio de fondo es fácil de resumir: durante años la IA de consumo se usó para pedir respuestas, y Cowork apuesta a que la gente le entregue el trabajo entero y lo recoja hecho. Los números que publicó Anthropic le ponen cifra a ese giro y, de paso, dejan a la vista la distancia entre el discurso de la IA que destruye empleos y el producto que se vende como el que hace las tareas que nadie quiere.