La NASA dio por terminada la misión científica del observatorio Neil Gehrels Swift tras casi 22 años en órbita. El satélite hizo su última observación el 20 de octubre de 2026, cuando el rozamiento atmosférico ya le impedía apuntar con estabilidad. La agencia prevé que reentre en la atmósfera en las próximas semanas.
En su actualización del 23 de octubre, la NASA explicó que Swift entró en modo seguro al alcanzar unos 275 kilómetros de altitud. El equipo de operaciones de Penn State envió después una orden que cerró su actividad y lo preparó para la reentrada.
Volver a observar aceleró el descenso
Para ganar tiempo durante el intento de rescate, los controladores habían orientado el observatorio de forma que ofreciera menos resistencia a la atmósfera. Esa estrategia obligó a suspender observaciones. La mayor actividad solar había intensificado el rozamiento y acelerado la pérdida de altura, según la NASA.
Tras fracasar el rescate, Swift retomó su actividad científica. La agencia informa que desde entonces observó cientos de objetivos, entre ellos restos de explosiones estelares y cometas. Pero volver a dirigir los telescopios hacia esos objetivos aumentó la resistencia atmosférica y el descenso se aceleró otra vez. El tiempo adicional en órbita se aprovechó para obtener datos hasta que la nave dejó de poder compensar ese rozamiento.
LINK quedó sin combustible suficiente para elevar Swift
Katalyst Space Technologies lanzó LINK el 3 de julio de 2026 para capturar Swift con brazos robóticos y elevar su órbita. El observatorio no había sido diseñado para recibir ese servicio ni contaba con una interfaz de acoplamiento estandarizada, explica la empresa.
Su informe del 25 de septiembre detalla que una falla eléctrica dejó inutilizables dos de las tres ruedas de reacción, dispositivos que ayudan a orientar LINK. Para estabilizarla, el equipo recurrió a propulsores que consumieron combustible con rapidez. Katalyst y la NASA concluyeron que ya no quedaba suficiente para capturar y elevar Swift de forma segura.
LINK llegó a acercarse a entre 12 y 15 kilómetros del observatorio y tomó imágenes, pero no lo capturó. La nave de rescate reentró en la atmósfera el 25 de septiembre de 2026.
Un archivo público conserva casi 22 años de observaciones
Swift despegó el 20 de noviembre de 2004 para una misión principal de dos años. Según el balance de la NASA, observó más de 2,000 estallidos de rayos gamma y más de 1,400 supernovas. Sus datos contribuyeron a unos 7,000 artículos científicos publicados.
El archivo público conserva mediciones del brillo a lo largo del tiempo, espectros y más de 1.5 millones de imágenes del telescopio ultravioleta y óptico. El conjunto ocupa unos 12 terabytes, según la NASA.
La agencia utilizará sus misiones actuales para ayudar a cubrir la pérdida de esa capacidad de respuesta rápida mientras busca nuevas opciones para observar eventos cósmicos.