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Starcloud capta US$250 millones y duplica su valuación, pero depende de Starship

La startup elevó su Serie A acumulada a US$420 millones y su valuación a US$2,300 millones. Parte del capital se destinará a reservar lanzamientos para sus centros de datos orbitales.

por Alejandro Castillo Leone
SpaceX Dragon spacecraft in orbit, highlighting advanced space technology with cloud backdrop.
Foto de SpaceX en Pexels

TL;DR:

  • Starcloud añadió US$250 millones a la Serie A de US$170 millones que cerró en marzo de 2026.
  • La extensión elevó su valuación post-money de US$1,100 millones a US$2,300 millones en menos de cinco meses.
  • El capital financiará manufactura, trabajo conjunto con Nvidia y reservas de lanzamientos, una dependencia que sigue atada al desarrollo de Starship.

Starcloud amplió en US$250 millones la Serie A de US$170 millones que anunció en marzo de 2026, con lo que esa ronda ya suma US$420 millones y la startup alcanza una valuación post-money de US$2,300 millones. Manhattan West encabezó la extensión, en la que Nvidia y Cisco Investments entraron como nuevos inversionistas. El dinero no irá únicamente a construir satélites capaces de ejecutar cargas de inteligencia artificial en órbita: la compañía también quiere asegurar con anticipación los cohetes que necesita para desplegarlos.

La valuación creció más del doble en cinco meses

La nueva cifra supera por US$80 millones al tramo original de la Serie A y lleva el capital total captado por Starcloud desde su fundación en 2024 a US$450 millones, según el comunicado de la empresa. La diferencia corresponde a financiamientos previos a esta ronda.

En marzo, Benchmark y EQT habían liderado una inversión de US$170 millones con una valuación de US$1,100 millones. Menos de cinco meses después, la valuación después de incorporar el nuevo capital llegó a US$2,300 millones, un aumento de poco más del doble.

Manhattan West lideró la extensión. Benchmark, EQT, Soma, NFX y 776 volvieron a participar, mientras que Nvidia, Cisco Investments, Cedar Capital, Goanna Capital y Standard Capital aparecen entre los nuevos inversionistas anunciados.

El tamaño exacto del cheque de Nvidia no es un dato oficial desglosado por las compañías. TechCrunch reportó que fue de US$25 millones, con base en una persona familiarizada con la operación. El comunicado de Starcloud confirma la participación del fabricante de chips, pero no asigna cantidades individuales a los inversionistas.

Starcloud necesita fábricas, chips y espacio en los cohetes

Starcloud destinará el capital a ampliar su capacidad de manufactura, continuar el trabajo de ingeniería con Nvidia y contratar futuros lanzamientos. La compañía prepara líneas de producción para Starcloud-3 en una instalación de 100,000 pies cuadrados, unos 9,290 metros cuadrados, en Woodinville, Washington.

Starcloud-3 será la nave más grande de la empresa y su diseño depende de Starship, el cohete de gran capacidad de SpaceX que todavía no opera con la frecuencia ni la reutilización que requiere el plan. Antes de llegar a esa etapa, Starcloud pretende lanzar en 2027 dos satélites Starcloud-2 de 8 kW en misiones compartidas y estudia contratar un Falcon 9 completo para colocar más unidades en órbita.

La disponibilidad de lanzamientos se volvió una partida propia del financiamiento. Philip Johnston, cofundador y CEO de Starcloud, explicó a TechCrunch que la empresa necesita reservar una cantidad considerable de capacidad. Falcon 9 tiene una agenda ajustada, otros cohetes estadounidenses aún no vuelan con regularidad y los vehículos nuevos tampoco ofrecen hoy una sustitución inmediata.

A powerful rocket stands ready on its launch pad against a stunning twilight sky.
El acceso a lanzamientos es una de las mayores restricciones para los centros de datos orbitales; imagen ilustrativa · Foto de SpaceX en Pexels

El riesgo es concreto. La arquitectura de largo plazo de Starcloud supone que Starship reducirá lo suficiente el costo por kilogramo enviado al espacio. Si la empresa no logra reservar lanzamientos de SpaceX hacia 2029, Johnston reconoció que el despliegue enfrentaría dificultades.

Nvidia respalda una relación que ya llegó a órbita

La relación entre Starcloud y Nvidia comenzó antes de esta inversión. Starcloud-1 despegó en noviembre de 2025 con una GPU Nvidia H100, un procesador diseñado originalmente para centros de datos terrestres. La empresa afirma que después entrenó un modelo de IA en el espacio, ejecutó una versión de un modelo de Google en órbita y probó inferencia y ajuste fino sobre el hardware de vuelo.

Ahora ambas compañías trabajan en el Nvidia Space-1 Vera Rubin Module, una variante adaptada al espacio de la siguiente plataforma de Nvidia. El equipo debe soportar radiación, las cargas mecánicas del lanzamiento y un sistema de enfriamiento basado en grandes radiadores. TechCrunch informó que el chip espacial todavía no está fabricado y que Starcloud aspira a llevarlo a órbita a finales de 2028.

La compañía también solicitó autorización a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos para operar una constelación de hasta 88,000 satélites y plantea alcanzar 20 GW de capacidad de cómputo orbital. Son objetivos declarados, no una red ya autorizada, financiada y desplegada.

La economía orbital todavía no está resuelta

El atractivo de colocar cómputo en el espacio parte del acceso prolongado a energía solar y del uso de radiadores para expulsar calor sin consumir agua. El ahorro potencial en tierra, sin embargo, tiene que compensar el costo de construir, lanzar, comunicar, operar y reemplazar cada nave.

Un preprint publicado en abril de 2026 por Slava G. Turyshev calculó que, en un escenario representativo de 1 MW, el costo combinado de fabricar y lanzar la infraestructura tendría que bajar a entre US$250 y US$1,000 por kilogramo para competir con ciertos referentes terrestres. Ese rango sería entre 3.4 y 13.5 veces menor que el precio público de un lanzamiento dedicado de Falcon 9 por sí solo, antes de sumar la fabricación de la nave. Al tratarse de un preprint, el trabajo aún no había pasado por revisión por pares.

El análisis considera más viable, en una primera etapa, procesar datos producidos en el propio espacio que ofrecer cómputo general a usuarios terrestres. Starcloud sigue ese orden: Starcloud-2 está diseñado para analizar información generada por satélites y estaciones antes de enviar resultados a tierra.

Los US$250 millones dan a Starcloud más recursos para fabricar hardware y apartar viajes, pero no eliminan la variable que decide el costo del proyecto. Su valuación ya se duplicó; la cadencia, reutilización y precio de los cohetes de los que depende su red todavía tienen que alcanzarla.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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