Saudi Aramco rompe su regla de oro: vende petróleo en el mercado spot a Asia tras la reapertura del Golfo Pérsico
Saudi Aramco vende 6 millones de barriles en el mercado spot tras reabrir Ras Tanura, hundiendo los precios del crudo.
TL;DR:
- Saudi Aramco vendió al menos 6 millones de barriles de crudo en el mercado spot a compradores de Corea del Sur, Japón y China, rompiendo con su política tradicional de contratos exclusivos a largo plazo.
- El movimiento ocurre tras reactivar la carga en la terminal de Ras Tanura por la tregua en el estrecho de Ormuz, lo que revirtió el temor al desabasto por un escenario de sobreoferta global.
- El precio del barril cayó a 68.86 dólares este 1 de julio de 2026, acumulando un desplome del 26% en el último mes debido también a la debilidad de la demanda china.
La petrolera estatal Saudi Aramco concretó la venta extraordinaria de al menos 6 millones de barriles de crudo en el mercado inmediato (spot) a refinerías de Corea del Sur, Japón y China. Esta maniobra resulta sumamente inusual para el mayor exportador de petróleo del mundo, que históricamente amarra casi todo su volumen mediante contratos a largo plazo con precios oficiales prefijados mes con mes. El repentino cambio de estrategia responde a un rápido incremento de los cargamentos que salen desde el Golfo Pérsico, luego de que la tregua geopolítica reabriera las rutas marítimas clave y generara un excedente inmediato que el mercado asiático, con un consumo enfriado, no parece ansioso por absorber bajo las condiciones habituales.


El regreso de Ras Tanura y el fin del bloqueo en Ormuz
El origen de este flujo inesperado de petróleo se sitúa en la terminal de Ras Tanura, la mayor instalación de exportación de crudo del planeta. El pasado 27 de junio de 2026, la planta retomó la carga de supertanqueros tras casi cuatro meses de parálisis total provocada por el conflicto con Irán, que mantuvo cerrado el estrecho de Ormuz desde principios de marzo.
La reactivación de las operaciones fue posible gracias a un acuerdo interino firmado entre Estados Unidos e Irán para suspender las hostilidades y reabrir el paso marítimo. Imágenes satelitales obtenidas a finales de junio confirmaron que múltiples supertanqueros ya cargan crudo activamente en las plataformas de Ras Tanura. Para dimensionar el tamaño de esta reactivación, cabe recordar que esta terminal despachó cerca de 6 millones de barriles diarios durante el último trimestre de 2025, antes de que el conflicto bélico apagara sus motores.
Ahora, tres supertanqueros (cada uno con capacidad para transportar unos 2 millones de barriles) se dirigen a sus destinos en Asia para entregar las ventas de oportunidad negociadas por la petrolera saudí de forma directa.
El fantasma de la sobreoferta tumba los precios globales
La velocidad con la que los barriles del Golfo Pérsico inundaron de nuevo el mercado internacional alteró drásticamente las expectativas financieras. En cuestión de semanas, el debate de los operadores de materias primas pasó de la preocupación por un desabasto severo a un escenario de exceso de oferta.
De acuerdo con reportes especializados del sector, como el análisis de transporte marítimo de Breakwave publicado a finales de junio, la percepción de escasez se desvaneció casi por completo. El impacto en las pizarras de cotización no tardó en reflejarse de forma contundente:
- El precio del barril de crudo cayó a niveles previos al estallido del conflicto, cotizándose en torno a los 68.86 dólares este 1 de julio de 2026.
- Esta cifra representa un derrumbe superior al 26% en tan solo los últimos 30 días.
- El retroceso de los precios se profundizó a pesar de que los inventarios globales de petróleo continuaron registrando descensos.
China se enfría y obliga a reajustar la estrategia de venta
A la reactivación de la oferta saudí se suma otro factor de presión: la evidente debilidad económica de Asia, liderada por la caída en el consumo de su principal cliente. Los datos preliminares del comercio energético revelan que las importaciones de petróleo por parte de China descendieron a unos 6.4 millones de barriles diarios en junio, marcando una baja del 8% respecto a mayo y tocando su nivel mensual más bajo desde octubre de 2016.
Con el apetito de las refinerías chinas bajo mínimos históricos para la década, la venta en el mercado spot funciona para Saudi Aramco como una válvula de escape para dar salida al crudo que sus compradores habituales decidieron no adquirir bajo contratos forzosos.
La urgencia de la compañía estatal por mantener el flujo de ingresos provocó un giro comercial más amplio. Diversos analistas del mercado ya anticipan que Arabia Saudita aplicará un severo recorte a sus precios oficiales de venta para el mes de agosto, buscando que sus tarifas para los clientes de Asia alcancen su nivel más bajo en cuatro meses para intentar competir frente a un mercado saturado.
La decisión de vender cargamentos spot, un recurso al que Aramco solo había recurrido de forma breve en marzo cuando el cierre de Ormuz interrumpió de golpe sus rutas contractuales, revela que el gigante estatal prefiere sacrificar el control de sus precios oficiales antes que acumular existencias en tierra. El regreso de los barriles saudíes al mercado abierto pone a prueba la resistencia de la OPEP+ y deja una pregunta en el aire: hasta dónde están dispuestos los grandes productores a dejar caer el precio del barril con tal de no perder su cuota de mercado en una Asia que compra cada vez menos.