Rusia, Irán y Corea del Norte movieron 100.000 millones de dólares en criptomonedas durante 2025
Naciones sancionadas como Rusia e Irán movieron más de 100.000 millones de dólares en cripto durante 2025.
TL;DR:
- Las naciones bajo sanciones de Estados Unidos multiplicaron por ocho el uso de activos digitales en un año.
- El volumen total transaccionado por estos países superó los 100.000 millones de dólares en 2025, según Chainalysis.
- Rusia, Irán y Corea del Norte convirtieron el ecosistema cripto en una infraestructura financiera clave para evadir bloqueos de Occidente.
Las direcciones de criptomonedas vinculadas a entidades bajo sanciones de Estados Unidos recibieron más de 100.000 millones de dólares en 2025. Esta cifra representa un incremento aproximado de ocho veces en comparación con el año anterior, de acuerdo con los datos del Reporte de Crimen Cripto 2026 de la firma de análisis de cadena de bloques Chainalysis, reportados el pasado 4 de julio por The Wall Street Journal. El hallazgo confirma que regímenes como los de Rusia, Irán y Corea del Norte han superado la fase de pruebas con activos digitales y ahora los utilizan como una infraestructura financiera central para evadir las restricciones internacionales.


El crudo iraní y los hackers norcoreanos sostienen el flujo ilegal
El uso de estas redes responde a necesidades estratégicas de supervivencia económica. La Guardia Revolucionaria de Irán, por ejemplo, ha recibido pagos por la venta de petróleo canalizados a través de plataformas de intercambio de criptomonedas. Rusia, por su parte, utiliza los activos digitales para liquidar operaciones comerciales internacionales y pagar a los marineros que participan en el contrabando de crudo sancionado.
Del otro lado de la mesa, el régimen de Corea del Norte destaca por su capacidad operativa en el entorno digital. El país se ha especializado en el robo de criptomonedas mediante ciberataques patrocinados por el Estado, empleando posteriormente esos fondos para adquirir combustible y equipamiento militar.
Rusia y Teherán construyen su propia infraestructura financiera
Para sostener este flujo de capitales fuera del control de Occidente, estos países están levantando un andamiaje técnico propio que reduce su dependencia de las plataformas tradicionales:
- Legalización en Rusia: El gobierno ruso legalizó los pagos con criptomonedas para el comercio exterior de forma oficial, permitiendo a sus exportadores aceptar Bitcoin y stablecoins de compradores internacionales que no tienen acceso al sistema bancario occidental.
- Plataformas en Irán: El país opera sus propias casas de cambio digitales, las cuales gestionan transacciones por valor de miles de millones de dólares.
- Tokens alternativos: Corea del Norte utiliza un criptoactivo vinculado al rublo denominado A7A5, complementando así los fondos obtenidos mediante hackeos.
El contraataque de Washington y Bruselas
La respuesta de las potencias occidentales no se ha hecho esperar, intensificando las medidas de bloqueo sobre los puntos calientes de este ecosistema. El pasado 2 de junio, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a cuatro de las mayores casas de cambio de criptomonedas en Irán: Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex. La administración estadounidense las acusa de facilitar la evasión de sanciones y el financiamiento al terrorismo. De acuerdo con datos oficiales del Tesoro, la plataforma Nobitex procesó por sí sola más del 50 por ciento de todos los ingresos de activos digitales que entraron a Irán durante 2025.
A finales de mayo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que el país había incautado cerca de 1.000 millones de dólares en activos de criptomonedas iraníes como parte de la estrategia de presión económica contra Teherán. En una línea similar, la Unión Europea prohibió en junio la operación de 11 plataformas cripto dentro de su vigesimoprimer paquete de sanciones dirigido contra Rusia.
Las fisuras de una regulación fragmentada
A pesar del incremento en las sanciones e incautaciones, la aplicación plena de estas medidas sigue siendo un enorme desafío técnico y político. Las diferencias en los estándares de supervisión entre los países permiten que los actores sancionados desvíen sus fondos a través de jurisdicciones con controles laxos. De hecho, el volumen total de transacciones cripto ilícitas alcanzó los 154.000 millones de dólares en 2025, un terreno donde la evasión de sanciones se coronó como la actividad predominante según Chainalysis.
"Es difícil bloquear toda esta actividad porque los estándares regulatorios difieren entre países", señaló Chainalysis en su reporte.
Esta asimetría ha convertido a las criptomonedas en el principal recurso de lo que diversos análisis describen como una guerra financiera silenciosa. Mientras persistan los vacíos legales globales, la cadena de bloques seguirá ofreciendo a los regímenes bloqueados una vía de escape difícil de interceptar a corto plazo.