Open USD: La stablecoin que desafía a Tether y Circle nace entre dudas de sus propios socios
La stablecoin Open USD (OUSD) enfrenta dudas internas y reclamos de firmas que niegan haberse aliado al proyecto.
TL;DR:
- El consorcio Open Standard lanzó la stablecoin Open USD (OUSD) con el respaldo anunciado de gigantes como Visa, Stripe y Google.
- Socios de renombre como Samsung y bancos surcoreanos niegan haber dado su consentimiento formal para aparecer como fundadores.
- Críticos de las propias filas del consorcio, como Galaxy Digital, expresan serias dudas sobre su capacidad de competir en el mercado.
El consorcio Open Standard, liderado por el director ejecutivo Zach Abrams (quien también comanda Bridge, firma propiedad de Stripe), presentó formalmente el pasado 30 de junio de 2026 la nueva stablecoin Open USD (OUSD). Esta criptomoneda vinculada al dólar busca competir de frente con gigantes consolidados como Tether (USDT) y Circle (USDC). Sin embargo, a solo unos días de su esperado debut, la iniciativa ya enfrenta fuertes turbulencias. Varias de las empresas señaladas como aliadas fundadoras negaron haber dado su consentimiento formal, mientras que analistas de firmas pertenecientes al mismo consorcio han expresado públicamente un profundo escepticismo sobre la viabilidad comercial del proyecto.


Socios fantasma: Las quejas desde Corea del Sur
La principal grieta en el lanzamiento de OUSD proviene de Asia. Según reportes del medio surcoreano Chosun, grandes corporaciones y entidades financieras listadas como miembros fundadores del consorcio aseguran que nunca se formalizó su participación.
Entre las compañías que levantaron la voz se encuentran: * Samsung * Dunamu (operadora del exchange Upbit) * Shinhan Bank * K-Bank
Un portavoz de Samsung declaró de forma tajante al citado medio que la multinacional tecnológica no ha tenido consultas oficiales con Open Standard y que desconoce por completo el rol que se esperaba que desempeñara en esta alianza. Este desmentido pone en duda la solidez de la lista de más de 140 socios con la que el consorcio pretendía irrumpir con fuerza en el sector fintech.
Fuego amigo y dudas estructurales desde dentro
Los problemas no se limitan a las firmas que se desmarcan del proyecto. El escepticismo también brota de quienes sí forman parte activa de la iniciativa. Alex Thorn, director de investigación global en Galaxy Digital (entidad que figura entre las fundadoras de OUSD), usó sus canales públicos para cuestionar la capacidad de supervivencia de la stablecoin.
Durante una transmisión en vivo el 1 de julio, Thorn comparó las dinámicas de la nueva moneda con el mercado de los fondos cotizados (ETF) y argumentó que los modelos basados en consorcios enfrentan barreras estructurales muy difíciles de superar al intentar ganar cuota de mercado real. Que el líder de análisis de un socio clave exprese estas dudas en público evidencia la falta de consenso interno sobre la estrategia de distribución de OUSD.
Un modelo sin comisiones frente a la regulación actual
Sobre el papel, la propuesta de Open USD (OUSD) es agresiva y busca romper el statu quo de la industria financiera y cripto: * Emisión y redención sin comisiones ni límites de volumen para los usuarios. * Distribución de ganancias: En lugar de que un solo emisor acumule los rendimientos de las reservas (como hace Tether), OUSD promete repartir la mayor parte de estos ingresos financieros entre las corporaciones participantes. * Multicadena: El lanzamiento está previsto para finales de este año 2026 en redes como Solana, Stellar, Base y Polygon.
Este despliegue ocurre en un entorno regulatorio estadounidense fuertemente definido por la Ley Genius (Genius Act), firmada por el presidente Donald Trump en 2025, la cual estableció las reglas del juego y el marco de supervisión para todas las monedas estables vinculadas al dólar.
El verdadero desafío de Open Standard ya no radica únicamente en su infraestructura tecnológica o en su atractiva propuesta de costos cero. Para que OUSD logre plantarle cara al duopolio de Tether y Circle, primero tendrá que resolver la crisis de confianza corporativa que empaña su nacimiento y convencer a sus propios aliados de que el proyecto es viable a largo plazo. El mercado de las stablecoins premia la liquidez y la certeza, dos factores difíciles de consolidar cuando los cimientos del propio consorcio muestran fisuras desde el primer día.