Goldman Sachs descarta un dólar débil: el boom de la IA y las tasas de interés impulsan al billete verde
Goldman Sachs descarta un dólar débil tras el masivo flujo de inversión en inteligencia artificial en EE. UU.
TL;DR:
- Goldman Sachs canceló su previsión de un dólar débil debido al flujo masivo de capital extranjero hacia activos estadounidenses de inteligencia artificial.
- Las cinco grandes tecnológicas de EE. UU. gastarán entre 600,000 y 700,000 millones de dólares en 2026, alimentando la fortaleza de la divisa.
- El banco de inversión recortó el pronóstico del euro a 1.12 dólares y elevó el del yen a 165 unidades por billete verde para los próximos 12 meses.
El gigante de Wall Street Goldman Sachs dio marcha atrás a su pronóstico de una caída generalizada del dólar estadounidense. En un informe publicado a principios de julio de 2026, la institución financiera argumentó que las fuerzas que sostienen a la divisa estadounidense son de carácter estructural y duradero, y no temporales como se estimaba meses atrás. Este drástico giro estratégico se apoya en dos grandes perturbaciones económicas: el despliegue de inversiones masivas en inteligencia artificial dentro de Estados Unidos y la debilidad en el suministro energético global. Ambos factores incrementaron el atractivo de los activos denominados en dólares, consolidando el liderazgo del billete verde en los mercados internacionales y obligando a los analistas a redibujar el mapa de las principales monedas del mundo.


El millonario motor tecnológico que sostiene al billete verde
La ola de inversiones en infraestructura digital alteró el balance financiero global. De acuerdo con las estimaciones de Goldman Sachs, los cinco principales proveedores de servicios en la nube en Estados Unidos tienen previsto un gasto de capital conjunto de entre 600,000 y 700,000 millones de dólares para 2026. De ese monto total, cerca del 75% se destinará exclusivamente a proyectos relacionados con inteligencia artificial.
Este gigantesco ciclo de gasto no tiene precedentes cercanos. Los analistas del banco destacan que el volumen de inversión de estas firmas representa alrededor del 1.6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos para 2026, una proporción comparable e incluso superior a la registrada durante el pico de la burbuja puntocom a finales de los noventa. Para los inversionistas globales que buscan rentabilidad en este sector, la única forma de participar en el rally de la IA es adquirir activos estadounidenses, un proceso que requiere, de forma obligatoria, comprar dólares en grandes cantidades.
Ajuste drástico en las previsiones frente al euro y el yen
La nueva realidad macroeconómica obligó a Goldman Sachs a ajustar con fuerza sus proyecciones de tipo de cambio a corto y mediano plazo. Las mayores correcciones se concentran en las monedas de bajo rendimiento, que sufren la presión de la brecha de tasas de interés frente a la Reserva Federal:
- Trayectoria USD/JPY (Dólar a Yen): El banco elevó sus objetivos para los horizontes de tres, seis y doce meses a 162, 163 y 165 yenes, respectivamente. La estimación anterior situaba la cotización en 160, 158 y 155 yenes por dólar.
- Trayectoria EUR/USD (Euro a Dólar): Goldman Sachs recortó sus proyecciones para el euro a 1.14, 1.12 y 1.12 dólares en el mismo plazo de tres, seis y doce meses, frente a sus estimaciones previas de 1.14, 1.18 y 1.20 dólares.
El informe detalla que el dólar vive un comportamiento polarizado. Mientras avanza con paso firme contra el yen y el euro debido a sus bajas tasas de interés, también se fortalece en sus proyecciones frente a divisas de mercados emergentes de alto rendimiento, como el peso colombiano y la rupia india.
El factor Reserva Federal y el impacto global
La política monetaria estadounidense sigue jugando un rol central en esta ecuación. En la reciente conferencia de Sintra organizada por el Banco Central Europeo, el presidente de la Reserva Federal, Warsh, enfatizó que la fuerte dinámica de inversión y productividad ligada a la tecnología es un fenómeno casi exclusivo de la economía estadounidense entre los países desarrollados. Este impulso no solo eleva las presiones inflacionarias a corto plazo, sino que empuja al alza la tasa de interés neutral implícita en el mercado.
Otras entidades financieras de primer nivel validaron esta visión de un dólar fuerte. Bank of America recortó su proyección para el euro-dólar a 1.12 dólares para finales del tercer trimestre de 2026, mientras que la firma MUFG reportó que la cotización del yen superó las 162 unidades por dólar ante las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una postura restrictiva.
Aunque Goldman Sachs reconoce que existen riesgos a la baja si resurgen dudas sobre la credibilidad fiscal estadounidense o si las cifras macroeconómicas se moderan, los analistas de la entidad creen que el soporte estructural del dólar persistirá. Los flujos de capital asociados a la tecnología transformaron un factor que antes se leía como un viento en contra en el principal escudo del billete verde para los meses por venir.