TL;DR:
- La acción de Rocket Lab bajó 2.2% el martes 1 de septiembre de 2026, su novena caída en diez sesiones, después de que la NASA eligiera a Blue Origin para la red de telecomunicaciones de Marte.
- Los fondos de ARK Invest compraron ese día 504,799 acciones repartidas en tres ETF, unos 31.6 millones de dólares al precio de cierre de 62.54 dólares, según las publicaciones diarias de la gestora.
- Rocket Lab cerró el segundo trimestre con una cartera de pedidos récord de 2,360 millones de dólares, 137% más que un año antes, mientras el estreno de su cohete Neutron sigue sin fecha firme.
Rocket Lab perdió el martes 1 de septiembre de 2026 uno de los contratos espaciales más grandes del año: la NASA adjudicó a Blue Origin la Mars Telecommunications Network, con un valor potencial máximo de unos 700 millones de dólares. La acción de la compañía, que cotiza como RKLB, cerró ese día con una baja de 2.2%, su novena caída en diez sesiones, y perdió otro 1.4% en la operación posterior al cierre. En la misma jornada, los fondos que dirige Cathie Wood en ARK Invest compraron 504,799 acciones de Rocket Lab repartidas en tres ETF. Al precio de cierre de 62.54 dólares, la operación equivale a unos 31.6 millones de dólares. La secuencia deja dos lecturas del mismo día que conviene separar: la del mercado, que castigó el resultado del concurso, y la de una gestora que aprovechó el precio.
De dónde salen los 31.6 millones
La cifra no es una estimación de analistas: sale de las publicaciones diarias de cartera que ARK envía a sus suscriptores y que TipRanks recogió el 2 de septiembre. El grueso lo puso el fondo insignia, ARK Innovation ETF, con 420,602 acciones. El ARK Autonomous Technology & Robotics ETF sumó 60,164 y el ARK Space Exploration & Innovation ETF, 24,033.
No fue una compra aislada. El lunes 31 de agosto, ARK ya había tomado 200,303 acciones a través de su fondo principal, así que la operación de dos días suma 705,102 títulos, alrededor de 44.4 millones de dólares. Es la conducta habitual de la gestora cuando una de sus posiciones cae, y por sí sola no dice nada sobre el desempeño futuro de la empresa.

Neutron pesa más que el contrato perdido
La derrota ante Blue Origin devolvió la atención al asunto que arrastra la acción desde hace semanas. Rocket Lab presentó Neutron en 2021, su cohete reutilizable de carga media, con la mira puesta en volar por primera vez en 2024. Ese estreno se ha movido varias veces desde entonces.
El director ejecutivo, Peter Beck, dijo el mes pasado que el cohete sigue en camino de llegar a su plataforma de Virginia en el cuarto trimestre, pero reconoció que la ventana para lanzarlo antes de que termine el año se está cerrando. Faltan todavía las pruebas integradas, el ensayo general con carga de propelente y el encendido estático de la primera etapa.
El contrato marciano y el retraso no son historias separadas del todo. En la propuesta que presentó, Rocket Lab planteaba un orbitador construido sobre su plataforma Explorer y señalaba que podía lanzarlo con Neutron o con otro cohete de carga media o pesada, según el reporte de Stocktwits publicado en Yahoo Finance. La NASA no explicó su decisión y no hay evidencia pública que ligue el retraso del cohete al resultado del concurso.
Los números del trimestre van en otra dirección
Mientras la acción baja, la cartera de pedidos sube. Rocket Lab cerró el segundo trimestre de 2026 con un récord de 2,360 millones de dólares en pedidos, un aumento de 137% frente al año anterior, y con más de 90 lanzamientos contratados. La compañía espera reconocer más de 45% de esa cartera como ingresos en los siguientes doce meses.
Los analistas que siguen la acción mantuvieron su postura después de la caída. Ronald Epstein, de BofA, conservó su recomendación de compra y bajó su precio objetivo de 115 a 110 dólares. El consenso que reúne TipRanks agrupa 12 recomendaciones de compra y cuatro de mantener, con un precio objetivo promedio de 110.60 dólares. Son estimaciones de terceros sobre un plazo de doce meses, no resultados. En lo que va de 2026, la acción acumula una baja de 10.4%.
Rocket Lab tampoco se quedó fuera de Marte del todo. Las dos sondas ESCAPADE que la NASA envió al planeta rojo las construyó esa compañía, y quien las lanzó, el 13 de noviembre de 2025, fue Blue Origin con su cohete New Glenn. Llegan a Marte en septiembre de 2027.
El día dejó una foto incómoda para Rocket Lab: perdió un concurso de 700 millones de dólares con una propuesta atada a un cohete que aún no vuela, y lo perdió frente a la empresa que ya lanzó su hardware a Marte. Lo que decide los próximos trimestres no es ese contrato, sino si Neutron despega y si esos 2,360 millones en pedidos se convierten en ingresos.