TL;DR:
- La CMA británica abrió el 27 de julio un expediente por consumo contra Microsoft Ireland Operations Limited por cómo comunicó los cambios en Microsoft 365 Personal y Familia.
- El plan con Copilot cuesta 25 libras más al año que el Clásico: 84,99 frente a 59,99 en Personal y 104,99 frente a 79,99 en Familia.
- Es el tercer regulador que abre frente por lo mismo, después de Australia, donde Microsoft ya se disculpó y devolvió dinero, e Italia.
La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA) investiga si Microsoft engañó a los usuarios de Microsoft 365 Personal y Familia cuando les añadió Copilot y les subió el precio en la renovación. El regulador abrió el expediente el 27 de julio de 2026 y lo hizo público el miércoles 29. En los papeles la señalada no es la matriz estadounidense, sino Microsoft Ireland Operations Limited, la filial que factura las suscripciones. El caso gira alrededor de una cifra modesta y por eso incómoda: 25 libras al año, lo que separa al plan con el asistente de IA del plan Clásico sin él. La CMA subraya que todavía no ha concluido nada sobre si hubo infracción.
El mecanismo que revisa el regulador arrancó en enero de 2025. Microsoft entregó a sus clientes las funciones nuevas, Copilot entre ellas, sin cobrar nada por el resto del periodo ya contratado. Al vencer la suscripción, el sistema los movía al plan nuevo y más caro, salvo que el usuario entrara a elegir otro o a cancelar. En paralelo, la compañía dejó de vender a clientes nuevos las versiones Personal y Familia sin esas funciones, y a los que ya estaban les abrió una ventana temporal para pasarse al plan Clásico, idéntico al anterior y al mismo precio.
Así quedaron las tarifas británicas en el desglose que publicó la propia CMA:
- Personal Clásico: 59,99 libras al año o 5,99 al mes.
- Personal con las funciones nuevas: 84,99 al año o 8,49 al mes.
- Familia Clásico: 79,99 al año o 7,99 al mes.
- Familia con las funciones nuevas: 104,99 al año o 10,49 al mes.
Las 25 libras de brecha corresponden al pago anual. Quien factura mes a mes carga 2,50 libras extra cada mes, treinta al año, cinco más que el suscriptor anual por el mismo producto.
"Cuando una empresa cambia sus planes de suscripción, los clientes necesitan información clara y oportuna sobre sus opciones. Nuestra investigación analizará si los clientes de Microsoft fueron engañados y terminaron pagando más como consecuencia."
Hayley Fletcher, directora sénior de Protección al Consumidor de la CMA, enmarcó el caso en el bolsillo del hogar: dijo que, con los presupuestos familiares apretados, la gente necesita tener claro el precio y los planes disponibles para elegir la mejor oferta.
Microsoft respondió sin entrar al fondo. Un portavoz de la empresa declaró a PYMNTS:
"La confianza del consumidor y la transparencia son prioridades para Microsoft, y estamos revisando en detalle los señalamientos de la CMA. Seguimos comprometidos a trabajar de forma constructiva con el regulador mientras avanza su investigación."
La frase suena conocida por una razón: es casi la misma que la compañía entregó en octubre de 2025, cuando el regulador australiano la demandó, con el nombre del organismo cambiado. Windows Central recogió entonces una declaración con la misma estructura, misma promesa de trabajar de forma constructiva y misma fórmula sobre la confianza del consumidor.
El plan Clásico sigue detrás del botón de cancelar
Aquí está el punto que sostiene todo el expediente y que la cobertura del día apenas rozó. La página de soporte de Microsoft sobre cómo cambiar de suscripción, actualizada el 29 de junio de 2026, sigue explicando que para pasar a un plan con menos funciones el usuario debe entrar a su cuenta, seleccionar Administrar y después Cancelar suscripción: es en esa pantalla, ya dentro del flujo de baja, donde aparecen los planes alternativos. La misma página conserva en su tabla de conversión de días las entradas Microsoft 365 Personal Classic y Microsoft 365 Family Classic, señal de que esos planes siguen vivos en el sistema.
Es exactamente la ruta que el regulador australiano describió como el problema: la opción barata existe, pero solo se ve si el cliente empieza a irse.

La CMA tiene con qué apretar. Desde abril de 2025 puede decidir por sí misma si una empresa violó la ley de consumo, sin pasar por los tribunales, y con esas facultades lleva conseguidos más de 1,95 millones de libras en reembolsos para clientes y multas por cerca de 6,2 millones. El techo sancionador es serio: hasta el 10% de la facturación global de la compañía, o 300.000 libras si esa cantidad resulta mayor. El caso se apoya en la normativa vigente de prácticas comerciales desleales, no en la nueva ley de mercados digitales, y su calendario contempla recolección de pruebas de julio a diciembre de 2026, con la primera actualización pública prevista para fin de año. Sabrina Basran figura como directora del caso.
No es el único frente británico abierto. El 14 de mayo la CMA lanzó una investigación aparte sobre el ecosistema de software empresarial de Microsoft, con decisión sobre una eventual designación de estatus de mercado estratégico prevista para febrero de 2027.
Australia ya cobró la cuenta y el precedente pesa
La historia empezó en las antípodas. La Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC) llevó a Microsoft a la Corte Federal el 27 de octubre de 2025 por engañar presuntamente a unos 2,7 millones de clientes. Ahí Copilot entró a los planes de consumo el 31 de octubre de 2024, antes que en el resto del mundo, y el Personal anual saltó de 109 a 159 dólares australianos (45% más) mientras el Familia pasó de 139 a 179 (29%). Según la acusación, dos correos y una entrada de blog le dijeron al suscriptor que solo tenía dos caminos, aceptar el plan caro o cancelar, y omitieron el tercero.
Nueve días después, el 6 de noviembre, Microsoft publicó una disculpa formal. Reconoció que pudo haber sido más clara sobre la existencia de una oferta sin IA "y no solo con quienes decidían cancelar", y cerró con una frase poco habitual en un gigante de su tamaño: "nos quedamos cortos frente a nuestros estándares, y pedimos disculpas". Ofreció además devolver la diferencia a quien se pasara al plan Clásico antes del 31 de diciembre de 2025, retroactiva a la primera renovación posterior al 30 de noviembre de 2024. La presidenta de la ACCC, Gina Cass-Gottlieb, celebró el gesto y aclaró que no era un acuerdo: el organismo sigue pidiendo sanciones, medidas cautelares y compensación en tribunales.
Italia apunta a la misma filial que factura en España
El puente hacia el lector hispanohablante lo tiende Roma. La Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado italiana abrió el 26 de junio de 2026 el expediente PS13129 contra Microsoft Ireland Operations Ltd. y Microsoft S.r.l. por una presunta práctica comercial desleal. Su lectura suma un ingrediente que el caso británico no tiene: además de considerar que la información llegó fragmentada y que a los usuarios se les colocó por defecto en un plan más caro salvo que ejercieran su derecho de desistimiento, valora si la conducta constituyó una práctica agresiva, es decir, si limitó indebidamente la libertad de elección. El expediente italiano también mete a Designer en la ecuación, no solo a Copilot.
El dato que conviene retener: la filial irlandesa señalada en Italia es la misma que aparece en el expediente británico, y es la que vende Microsoft 365 a los consumidores del mercado único, España incluida. Los reguladores europeos llevan meses apretando a las grandes tecnológicas, con casos como la multa de 890 millones de euros a Google, y este caso mete el tema en un terreno más cotidiano: la factura doméstica de una suite ofimática.
En España el golpe llegó el mismo enero de 2025. Microsoft anunció en su sala de prensa local una subida de tres euros al mes en Personal y Familia, la primera desde el lanzamiento del servicio. Antes del cambio, según Xataka, el Personal costaba 69 euros al año y el Familia 99. Hoy la tienda de Microsoft en España lista el Familia en 129 euros al año y el escalón superior, Microsoft 365 Premium, en 219. Un detalle que conviene revisar antes de pagar de más: la propia ficha de la tienda española aclara que las funciones de IA de los planes Familia y Premium son solo para el titular de la suscripción y no se comparten con el resto de miembros.

Mientras los tres reguladores avanzan, la presión comercial dentro del producto no aflojó. Kotaku reportó este mismo 29 de julio, a partir de un hallazgo de Neowin y de quejas en el portal de feedback de Microsoft, que desde finales de abril los suscriptores de Personal y Familia ven anuncios dentro de las apps invitándolos a subir a Premium, incluido un botón de mejora de plan que no se puede cerrar.
Preguntas rápidas sobre la investigación a Microsoft 365
¿Cómo me paso al plan Clásico de Microsoft 365 sin Copilot?
La página de soporte de Microsoft, actualizada el 29 de junio de 2026, indica que para bajar a un plan con menos funciones hay que entrar a la cuenta, elegir Administrar y después Cancelar suscripción: es en esa pantalla donde aparecen los planes alternativos. El cambio suele aplicarse hasta la siguiente renovación.
¿Cuánto cuesta Microsoft 365 con Copilot frente al plan Clásico?
En Reino Unido, según la CMA, el Personal con las funciones nuevas cuesta 84,99 libras al año frente a 59,99 del Clásico, y el Familia 104,99 frente a 79,99. En España, Microsoft anunció en enero de 2025 una subida de tres euros mensuales en ambos planes.
¿La investigación británica aplica en España o en México?
No. La CMA solo tiene competencia en Reino Unido. Los expedientes públicos por este caso son tres: la demanda de la ACCC en Australia, la investigación italiana abierta el 26 de junio de 2026 contra Microsoft Ireland Operations Ltd. y Microsoft S.r.l., y la británica del 27 de julio.
Para el suscriptor de a pie el caso se reduce a una pregunta de dinero: si al renovar aceptó un cargo que nunca eligió y si todavía puede recuperarlo. Australia ya respondió con reembolsos y una disculpa, Italia lo estudia y Reino Unido apenas empieza. En España y América Latina, mientras tanto, el camino al plan barato sigue siendo el que denunció el regulador australiano: entrar a cancelar y leer con calma la pantalla que aparece después.