Ni Google ni Mechanize anunciaron la operación, pero los perfiles públicos de LinkedIn muestran que el acuerdo de talento entre ambas ya está cerrado. Tamay Besiroglu, cofundador y exdirector ejecutivo de la startup de San Francisco, trabaja como research scientist en Google DeepMind, y más de una docena de exempleados de Mechanize figuran también en Google, concentrados sobre todo en tareas de midtraining. Lo reportó Charles Rollet en Business Insider el 11 de septiembre de 2026. El mismo medio había adelantado el 5 de agosto que las dos partes negociaban un trato de más de 1,500 millones de dólares, con una licencia no exclusiva de la tecnología de Mechanize y la contratación de parte de su personal. Los términos finales siguen sin publicarse.
Mechanize no vende un asistente de código. Su propia página lo describe como una fábrica de entornos de aprendizaje por refuerzo que los laboratorios de frontera usan para entrenar agentes de programación: material de práctica y evaluación, no producto final. Eso encaja con el destino que le dio Google. Rollet escribió que los exempleados se concentran en el midtraining, la etapa intermedia del entrenamiento de un modelo, entre el preentrenamiento masivo y los ajustes finales que definen cómo responde. Google no se llevó una herramienta para desarrolladores, sino a la gente que construye la maquinaria de entrenamiento.
Mechanize sigue existiendo y su página de comunicados no menciona a Google
La empresa no desapareció. Según el reporte, Guive Assadi, hasta hace poco jefe de gabinete, ahora se presenta como director ejecutivo en su perfil de LinkedIn. Mechanize conserva su sitio, su blog y su página de vacantes.
Lo que no hay en ninguna parte es un anuncio. Su sección de comunicados tiene exactamente dos entradas: la del 17 de abril de 2025, con la que se dio a conocer, y la del 24 de abril de 2026, con la que informó su ronda de financiamiento. Ninguna habla de Google. Del lado de Mountain View tampoco existe una nota de prensa sobre el acuerdo.
El reporte tampoco aclara qué pasó con los otros dos cofundadores, Matthew Barnett y Ege Erdil, que firmaron junto a Besiroglu el anuncio original de la compañía.
De 500 mdd en abril a una operación reportada en más de 1,500
El 24 de abril de 2026, Mechanize anunció que había levantado 9.1 millones de dólares a una valuación post-money de 500 millones, con dinero de Marco Mascorro, Adam D'Angelo y Devendra Chaplot. Poco más de tres meses después, Business Insider ya reportaba negociaciones por el triple de esa cifra.
Las dos cantidades no miden lo mismo, y conviene no confundirlas: 500 mdd es lo que valía la empresa completa en una ronda semilla; los 1,500 mdd corresponden al valor reportado de una licencia más la contratación de personas, sin que se conozca cómo se reparte entre una cosa y la otra.
La compañía nació con un objetivo poco discreto. En su anuncio del 17 de abril de 2025, los tres fundadores dijeron que construirían "entornos de trabajo virtuales, benchmarks y datos de entrenamiento" que permitieran la automatización total de la economía. Entre sus respaldos iniciales figuran Nat Friedman, Daniel Gross, Patrick Collison y Dwarkesh Patel.

Contratar y licenciar, la misma receta que Google usó con Windsurf
La estructura ya es conocida en Mountain View. En julio de 2025, Google pagó cerca de 2,400 millones de dólares por licenciar tecnología de Windsurf y llevarse a DeepMind a su director ejecutivo, Varun Mohan, al cofundador Douglas Chen y a varios investigadores, con el trabajo agéntico de programación de Gemini como destino principal.
El diseño es el mismo en los dos casos: no hay compra de la empresa, sino contratación de personas y una licencia no exclusiva. La compañía original sigue en el registro mercantil, aunque salga de ella lo que la hacía valiosa.
En Estados Unidos, ese mecanismo ya está bajo lupa en otro expediente: las autoridades revisan si Nvidia esquivó la revisión antimonopolio al no comprar Groq.

Para el lector, el dato práctico es dónde acabó el equipo. Los exingenieros de Mechanize no llegaron a un producto visible de Gemini, sino a la fase de entrenamiento donde se decide qué tan bien programa un modelo. El resultado de esa apuesta no se verá en un comunicado, sino en la siguiente versión que Google ponga a competir.