Ofcom identificó el 29 de octubre de 2026 cuatro métodos capaces de comprobar con alta eficacia si una persona tiene al menos 16 años en Reino Unido: cotejo de un documento con foto, identidad digital, datos bancarios y estimación facial. Su evaluación busca orientar la futura prohibición de redes sociales para menores de 16 años, prevista por el Gobierno británico para la primavera de 2027. Cerca del límite de edad, una prueba facial podría requerir una segunda comprobación con documentos. Ese requisito plantea dificultades para algunos adolescentes que sí tienen edad para acceder.
La estimación facial puede acabar en una segunda prueba
El cotejo documental compara la foto de un pasaporte o licencia de conducir con una imagen tomada durante el control. Una identidad digital permite reutilizar una comprobación anterior; la vía bancaria recurre, con consentimiento, a información sobre la edad que posee una entidad financiera. La estimación facial analiza el rostro sin pedir de entrada un documento.
Este último método tiene un problema cerca de los 16 años. Ofcom señala que algunas herramientas pueden equivocarse por varios años. Para reducir el riesgo de admitir a menores, plantea fijar un umbral de revisión superior a 16: si se estableciera en 19, una persona cuya edad se estime entre 16 y 19 años probablemente tendría que pasar por otro control. El 19 es un ejemplo del informe, no una edad ya fijada para las plataformas.
Las cuatro vías tampoco ofrecen necesariamente cuatro alternativas independientes para un adolescente sin identificación. Según Ofcom, el documento con foto interviene directamente en algunos métodos y puede ser el respaldo de otros. El regulador calcula que unos 150,000 jóvenes de 16 y 17 años en Reino Unido no tienen pasaporte ni licencia de conducir, pero aclara que desconoce la cifra exacta: la estimación procede de una encuesta escolar no representativa con 8,459 participantes, facilitada por CitizenCard. Existen tarjetas de acreditación de edad gratuitas como alternativa, aunque obtenerlas también puede presentar barreras.
Muchos adultos podrían tener que acreditar su edad
Ofcom prevé que numerosos adultos también deban superar controles. Algunos con cuentas existentes podrían evitarlos si la plataforma ya dispone de datos precisos y fiables para establecer que superan la edad exigida. El proceso tratará información personal; el regulador sostiene que se puede diseñar conforme a la ley de protección de datos. Para algunas comprobaciones mediante terceros, el informe contempla que la plataforma reciba solo una respuesta sobre si el usuario supera el umbral.
El organismo admite que algunos menores sortearán las verificaciones. Propone que las plataformas faciliten las denuncias de cuentas de menores y usen señales de comportamiento para detectar accesos indebidos. Ese análisis de conducta no sirve como control inicial, porque requiere que la persona ya haya utilizado el servicio.
El Gobierno británico prevé presentar los primeros reglamentos antes de terminar 2026. Después, Ofcom someterá a consulta sus guías para las plataformas. El plan gubernamental apunta a determinadas redes sociales, mientras que servicios de mensajería como WhatsApp y Signal quedarían fuera; los jóvenes de 16 y 17 años conservarían el acceso con protecciones adicionales. Las reglas finales definirán qué servicios y controles entrarán en vigor.