La plataforma de criptomonedas HTX dejó de operar en Reino Unido después de que la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) alcanzara un acuerdo con Huobi Global S.A., primera demandada en un litigio por promociones financieras. La FCA afirma que los usuarios británicos ya no pueden hacer depósitos y que no se admiten nuevas cuentas. Una orden del Tribunal Superior, publicada el 29 de octubre, recoge el compromiso de Huobi de no comunicar a sabiendas promociones que infrinjan la ley británica hasta el 21 de octubre de 2031.
Qué establece la orden judicial
El acuerdo entre la FCA y Huobi Global está fechado el 16 de octubre y sus términos son confidenciales. La orden de 27 de octubre suspende el proceso, pero permite a las partes volver al tribunal para exigir el cumplimiento de lo pactado sin iniciar una nueva demanda. Según el regulador, el arreglo no implica que Huobi ni otra persona o entidad admita responsabilidad o conducta indebida.
El compromiso público tiene un alcance preciso: Huobi no comunicará ni hará comunicar, directa o indirectamente y a sabiendas, promociones financieras contrarias al artículo 21 de la Ley de Servicios y Mercados Financieros de 2000. La orden menciona expresamente el sitio de HTX, sus aplicaciones y las redes sociales. La fecha de 2031 corresponde a ese compromiso ante el tribunal; los demás términos del acuerdo no se han divulgado.
Qué cambia para los usuarios británicos
La FCA sostiene que HTX ya no está activa en Reino Unido y que no buscará ni intentará captar consumidores británicos. A quienes todavía tengan activos en la plataforma les recomienda consultar la información de HTX sobre la disponibilidad del servicio y las disposiciones para retirarlos.
La demanda comenzó el 21 de octubre de 2025. La FCA anunció públicamente el procedimiento en febrero de 2026 y sostiene que HTX había ignorado repetidas gestiones del regulador. Después del inicio del litigio, la plataforma tomó medidas para abandonar el mercado británico, según la FCA.
En una declaración recogida por Reuters, HTX afirmó que había adoptado medidas para ajustarse a los requisitos locales y que seguiría ofreciendo servicios a usuarios elegibles en otros mercados. La FCA, por su parte, presenta el resultado del caso como una advertencia a las plataformas extranjeras que intenten dirigirse a consumidores británicos. La orden deja por escrito la obligación verificable hasta 2031, aunque el contenido del pacto privado permanece fuera del escrutinio público.