La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo el 28 de octubre su tasa de referencia en un rango de 3.75 % a 4.00 %, mientras el Banco de Canadá la elevó un cuarto de punto, a 2.5 %. Ambas decisiones llegaron en un entorno de petróleo caro, pero responden a diagnósticos distintos: la Fed quiere más información sobre la inflación y Canadá intenta impedir que el costo de la energía se extienda a otros precios.
Dos miembros de la Fed querían subir la tasa de inmediato
El comité de política monetaria estadounidense votó 10 a 2 por mantener el rango. Lisa D. Cook y Beth M. Hammack preferían elevarlo 0.25 puntos porcentuales en esta reunión. El comunicado describe una actividad económica que crece a un ritmo fuerte y una inflación que sigue elevada; el objetivo de la Fed permanece en 2 %.
El rango actual procede del alza aprobada en septiembre. Las proyecciones publicadas entonces situaban la mediana de la tasa prevista para el cierre de 2026 en 4.1 %, pero esa cifra recoge expectativas individuales de los participantes, no una decisión ya tomada para la siguiente reunión. En octubre, la Fed indicó que esperará más datos antes de definir su postura.
Canadá busca frenar el traslado del combustible a otros precios
El Banco de Canadá subió su tasa de referencia de 2.25 % a 2.5 %, su primer aumento desde julio de 2023, según explicó su gobernador, Tiff Macklem, al presentar la decisión. El comunicado señala que el petróleo caro eleva los costos de producción y transporte, y que las encuestas del propio banco apuntan a que las empresas trasladarán una mayor parte de esas presiones a los consumidores durante el próximo año.
La distinción importa: en septiembre, la inflación canadiense sin gasolina era de 2.2 % y las medidas subyacentes rondaban el 2 %. El banco decidió actuar por el riesgo de que el encarecimiento, hasta ahora concentrado en energía y servicios relacionados, se vuelva más general. Ahora proyecta una inflación promedio de 3 % en 2027, un punto porcentual más que en su previsión de julio, y un retorno cercano a su meta de 2 % a mediados de 2028. Son pronósticos del banco, sujetos a la evolución del conflicto y de los costos.
El riesgo petrolero creció, pero el ataque a la refinería sigue sin verificarse
El Brent cerró el 28 de octubre en 115.32 dólares por barril, un alza de 1 %, y el crudo estadounidense WTI terminó en 102.78 dólares, un aumento de 3 %, según Reuters. El mercado evaluó el riesgo de nuevas interrupciones de suministro en Oriente Medio.
Los hutíes afirmaron el 27 de octubre que habían atacado la refinería saudí de Ras Tanura. Associated Press no pudo verificar esa afirmación y señaló que Arabia Saudita no había comentado sobre ella. El Banco de Canadá fundamentó su decisión en la persistencia del petróleo caro desde julio; la Fed citó la incertidumbre geopolítica y la inflación elevada. Sus comunicados no atribuyen las medidas a ese presunto ataque.
Las dos decisiones dejan a los mercados pendientes de una pregunta comprobable en los próximos datos: si el aumento de los combustibles sigue concentrado en energía o se traslada de forma persistente al resto de los precios.