TL;DR:
- Desde su máximo del 14 de mayo de 2026, la acción de Nvidia cayó cerca de 16% y borró alrededor de 1 billón de dólares de valor de mercado.
- Cotiza a 18 veces las ganancias proyectadas a 12 meses, por debajo del S&P 500 (más de 20 veces) y del Nasdaq 100 (casi 23 veces), según Bloomberg.
- La caída no responde a un deterioro del negocio, sino a que el dinero rotó hacia Micron, AMD e Intel; la brecha de valor con Apple bajó a unos 200,000 millones de dólares.
La acción de Nvidia cayó alrededor de 16% desde su máximo histórico del 14 de mayo de 2026 y, en menos de dos meses, borró cerca de 1 billón de dólares de valor de mercado. El retroceso dejó al fabricante de chips en su capitalización más baja desde principios de 2019, antes de que el boom de la inteligencia artificial lo catapultara a lo más alto de Wall Street. Lo curioso es que la caída no viene de un mal momento del negocio: los analistas siguen subiendo sus previsiones de ganancias y la compañía todavía manda en el mercado de GPU para servidores. La acción se abarató porque el dinero se movió hacia otros nombres del sector de semiconductores, en especial los fabricantes de memoria y almacenamiento. Para cualquiera con dinero puesto en tecnología, el mensaje es incómodo: ser la empresa más valiosa dejó de garantizar ser la consentida del mercado.
El giro es brusco para el símbolo mismo del rally de la IA. Nvidia pasó meses siendo la acción que todos querían tener; hoy es la que muchos gestores sueltan para comprar a sus rivales. Y lo más llamativo es que nada de esto refleja un negocio en problemas.
El negocio no se rompió; el mercado solo cambió de favorito
Los analistas no dejaron de subir sus estimaciones de ganancias, y el dominio de Nvidia en las GPU para servidores siguió intacto: cerca de 97% del mercado al cierre de 2025, arriba del 95% del año anterior. La empresa vende más y manda más que nunca. Lo que se movió fue el apetito de los inversionistas.
Michael Bailey, director de investigación de Fulton Breakefield Broenniman, lo resumió así ante Bloomberg:
"El sentimiento del mercado ya se movió. Estás viendo a estas compañías donde las expectativas eran muy bajas, las Micron del mundo, robándose los reflectores."
Ese cambio de humor tiene una dirección clara: hacia la memoria y el almacenamiento. Mientras Nvidia retrocedía, sus vecinos de sector volaban.
- La acción de Nvidia sube apenas 5.6% en 2026, frente al 9.6% del S&P 500.
- El índice de semiconductores de Filadelfia (PHLX) avanza 74% en lo que va del año.
- Micron es el gran ganador: 229% en 2026, encima de un 239% en 2025.
- Su margen bruto del tercer trimestre saltó a 84.9%, desde 39% un año antes, empujado por los altos precios de la memoria de alto ancho de banda.
- Micron, Intel y AMD sumaron cerca de 2 billones de dólares de valor de mercado solo en el segundo trimestre.
Por qué la acción luce barata aunque siga siendo Nvidia
Aquí está el dato que le da la vuelta a la historia. A 18 veces las ganancias que se le proyectan para los próximos doce meses, Nvidia cotiza por debajo del mercado: el S&P 500 se paga a más de 20 veces y el Nasdaq 100 a casi 23, según datos recopilados por Bloomberg. Es la valoración más baja de la acción desde principios de 2019.
Medido así, el que fue el rey indiscutible de Wall Street resulta más barato que alrededor de la mitad de las empresas del S&P 500.
Apple ya respira en la nuca de Nvidia
El bajón también acercó a un viejo conocido. Apple recortó terreno en la carrera por ser la empresa más valiosa de Estados Unidos: la brecha entre ambas llegó a tocar 1.37 billones de dólares en agosto del año pasado y hoy ronda apenas los 200,000 millones, según MarketWatch.
Parte de lo que le pasa a Nvidia es el precio de haber llegado a la cima: cuando eres el número uno, todos apuntan a tu ventaja competitiva. Mike Reynolds, de Glenmede, lo puso en estos términos a MarketWatch:
"Cuando te conviertes en la acción más grande del mundo, hay un blanco en tu espalda: gente que intenta erosionar tu foso competitivo, y creo que eso es parte de lo que estamos viendo."
El episodio deja una lectura clara para quien sigue de cerca los chips: la apuesta por la inteligencia artificial dejó de vivir en un solo nombre. Nvidia sigue vendiendo como nadie, pero el mercado ya reparte sus fichas entre varias casas, y ese simple hecho cambia el cálculo de riesgo para cualquiera que tenga la acción en cartera.