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El Estrecho de Ormuz y el cabildeo de EE. UU. ponen en jaque la estrategia energética de Europa

La demanda global de gas caerá en 2026 mientras la crisis de Ormuz y el cabildeo de EE. UU. sacuden a Europa.

por Patricia Rodriguez
La demanda global de gas caerá por tercera vez en esta década debido a los altos precios y la crisis energética.

TL;DR:

  • La demanda mundial de gas natural bajará un 0.5% en 2026 debido a los altos precios provocados por la inestabilidad geopolítica.
  • Europa necesita importar un 13% más de GNL que el año pasado para asegurar que sus almacenes estén listos antes de invierno.
  • Una ofensiva liderada por Washington y petroleras internacionales presiona a la Unión Europea para retrasar sus normas climáticas.

La crisis en el Estrecho de Ormuz y la escalada de precios han fracturado el tablero energético global. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirmó este martes que la demanda mundial de gas natural retrocederá un 0.5% en 2026, lo que representa la tercera contracción anual de esta década. Al mismo tiempo, la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía de la UE (ACER) advirtió este lunes que los Veintisiete necesitan elevar sus importaciones de gas natural licuado (GNL) un 13% respecto a los niveles de 2025 si aspiran a llenar sus almacenes al 90% antes del invierno. En medio de este escenario de escasez, Estados Unidos y un bloque de países exportadores encabezan una ofensiva diplomática y empresarial para obligar a Bruselas a postergar sus estrictas normas climáticas sobre emisiones de metano, bajo la premisa de que la seguridad de la región está en riesgo.

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Foto: Pixabay / Pexels

La crisis de Ormuz estrangula el suministro y dispara los precios

El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha golpeado el corazón del comercio energético global al estrangular el flujo de buques a través del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que habitualmente transita el 20% del GNL del planeta. Según estimaciones del sector, los bloqueos y las tensiones geopolíticas han restado un 15% del suministro global de GNL del mercado.

El impacto ha sido inmediato y demoledor para los principales exportadores de Oriente Medio:

  • Los despachos de GNL procedentes de Catar y los Emiratos Árabes Unidos registraron un colapso del 80% entre marzo y junio de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
  • El precio de referencia europeo del gas natural, el Dutch TTF, se disparó un 32% interanual durante el segundo trimestre de 2026, promediando casi 16 dólares por millón de unidades térmicas británicas (mmBtu).
  • En el mercado asiático, el indicador Platts Japan Korea Marker (JKM) subió un 45% interanual hasta alcanzar un promedio de 17.5 dólares por mmBtu.

De acuerdo con el informe de la AIE, esta escalada de precios ha forzado a los generadores de electricidad y a las industrias a buscar combustibles alternativos. El fenómeno es especialmente visible en Asia, donde la demanda de gas cayó un 1% durante la primera mitad del año debido a que las centrales eléctricas volvieron a recurrir al carbón para abaratar costes. La agencia advierte que, si el Estrecho de Ormuz no se reabre por completo antes de que comience el cuarto trimestre, el suministro global de GNL podría experimentar su primera contracción anual desde 2012.

Europa corre a contrarreloj con almacenes bajo mínimos

Para la Unión Europea, el panorama es complejo. Los datos de la asociación reguladora ACER revelan que las reservas de gas del bloque se encontraban en un preocupante 28% de su capacidad el pasado 1 de abril, al inicio de la temporada de inyección. Aunque los inventarios se recuperaron de forma parcial hasta situarse en un rango de entre el 46% y el 48% a finales de junio, la cifra sigue estando 15 puntos porcentuales por debajo del promedio móvil de los últimos cinco años para esta época del año.

A este ritmo de recarga, los analistas proyectan que las reservas comunitarias apenas alcanzarían un 72% de su capacidad para el 1 de noviembre, muy lejos del objetivo de seguridad del 90% establecido por la normativa de la Unión Europea. Para cerrar esa brecha de seguridad frente al invierno, el bloque tendrá que salir al mercado global a competir por cargamentos de GNL adicionales, requiriendo un volumen un 13% mayor al récord de 146,000 millones de metros cúbicos que importó a lo largo de 2025. Los reguladores admiten que un objetivo menos ambicioso del 80% de almacenamiento sería viable con los flujos de importación actuales, pero dejaría a los países de la Unión con un margen de maniobra dangerously estrecho si se registran olas de frío extremo.

El frente diplomático que busca congelar las reglas del metano

La urgencia por garantizar el suministro ha dado alas a una intensa campaña de presión política sobre la Comisión Europea. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, junto a directivos de las principales petroleras norteamericanas, ha solicitado formalmente a Bruselas que congele la entrada en vigor de las nuevas regulaciones sobre emisiones de metano, programadas para el 1 de enero de 2027.

A través de una carta conjunta enviada a finales de junio, los gobiernos de Estados Unidos, Catar, Nigeria y Argelia advirtieron que la rigidez de esta ley climática podría desestabilizar por completo las cadenas de suministro que abastecen a Europa. La ofensiva de cabildeo ya muestra resultados concretos en el plano político interno: al menos 11 de los 27 Estados miembros de la UE, incluyendo a los Países Bajos, han manifestado su apoyo formal a una prórroga de tres años para la aplicación de la norma, priorizando la seguridad del suministro sobre la agenda verde de Bruselas. Mientras las corporaciones energéticas ganan terreno en los pasillos de poder europeos, las organizaciones de defensa del medio ambiente critican con dureza lo que consideran una capitulación ante los intereses de las grandes petroleras.

Con la temporada invernal en el horizonte y el margen de error reducido al mínimo, la Comisión Europea se encuentra atrapada en una encrucijada crucial. El bloque debe decidir en las próximas semanas si mantiene firmes sus metas de descarbonización de cara al inicio de 2027 o si cede ante la presión combinada de sus proveedores estratégicos para asegurar que las calefacciones sigan funcionando cuando las temperaturas empiecen a desplomarse.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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