TL;DR:
- La firma CVC Capital Partners utilizó inteligencia artificial en lugar de un banco de inversión tradicional para gestionar la venta del marketplace griego Skroutz.
- La transacción se cerró con Blackstone, que adquirió una participación mayoritaria que valora a la empresa en 635 millones de euros.
- Un estudio global revela que el 62% de los negociadores ya no considera defendible tomar decisiones complejas de fusión y adquisición sin ayuda de la tecnología.
La gigante del capital privado CVC Capital Partners rompió los esquemas tradicionales de Wall Street al prescindir de los banqueros de inversión para gestionar la venta del marketplace griego Skroutz. En su lugar, la firma confió la operación a herramientas de inteligencia artificial para dirigir el proceso, según reveló un reporte de The Wall Street Journal. La jugada no solo resultó exitosa, sino que culminó con un acuerdo en el que Blackstone adquirió una participación mayoritaria de la plataforma de comercio electrónico por un valor de 635 millones de euros (deuda incluida). Este movimiento representa un giro drástico en la forma de operar del capital de riesgo global, demostrando que los algoritmos ya disputan tareas que antes eran exclusivas de los asesores financieros mejor pagados del mundo.


Una venta automatizada de 635 millones de euros
La transacción, que se prevé cerrar de forma definitiva en la segunda mitad de 2026 una vez que reciba las aprobaciones regulatorias correspondientes, marca el fin de un ciclo de inversión para CVC. La firma de capital privado había entrado en el accionariado de Skroutz en 2020. Esta plataforma con sede en Atenas conecta a cerca de 9,000 comercios con millones de compradores digitales en Grecia.
En lugar de pagar las millonarias comisiones habituales a una firma de banca de inversión para coordinar las ofertas, organizar los datos y evaluar a los interesados, CVC se apoyó en sistemas automatizados. El resultado demuestra que la automatización ha saltado de las tareas operativas simples a la alta estrategia corporativa de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés).
El fin de las decisiones puramente humanas
El caso de Skroutz no es un hecho aislado, sino la punta del iceberg de una transformación más profunda en las finanzas corporativas. Según una encuesta global realizada a 1,000 negociadores senior de 27 países, publicada el 8 de julio de 2026 por Datasite y elaborada junto a FT Longitude, la resistencia a la tecnología en este sector está desapareciendo rápidamente.
Los datos de esta investigación exponen una adopción masiva y acelerada: * El 62% de los encuestados afirma que ya no es justificable ni defendible tomar decisiones en fusiones y adquisiciones complejas basándose únicamente en el criterio humano, sin el respaldo de la IA. * El 96% ya utiliza o está explorando la IA para buscar y filtrar nuevas oportunidades de inversión en el mercado. * El 50% de los directivos de M&A ya tiene integrada la inteligencia artificial de manera habitual en sus procesos de auditoría de compra (due diligence).
En términos de prioridades tecnológicas, el estudio destaca que la precisión es el requisito más crítico para el 71% de los profesionales, seguido muy de cerca por la seguridad de los datos, señalada por el 70% de los participantes.
El límite donde la IA todavía tropieza
A pesar del avance tecnológico, el sector financiero mantiene una postura cautelosa respecto a la autonomía total de estas herramientas. Más de la mitad de los encuestados reconoció que todavía dependen de la revisión humana para validar y confiar en los análisis generados por la IA. Asimismo, el 45% de los líderes financieros sostiene con firmeza que la decisión definitiva de firmar un acuerdo de compra debe recaer siempre en una persona de carne y hueso.
Existen habilidades humanas complejas que los negociadores consideran imposibles de replicar por un software: * La negociación directa y la gestión de relaciones personales de confianza. * El juicio estratégico y la evaluación de la credibilidad de la otra parte. * La responsabilidad legal y ética ante decisiones críticas con millones de dólares en juego.
La falta de pericia al manejar estas nuevas tecnologías también genera temor. Casi una cuarta parte de los directivos consultados en el estudio advirtió que una mala implementación de la IA podría poner en riesgo grandes acuerdos comerciales durante los próximos cinco años.
"La IA se está volviendo indispensable en los acuerdos y las inversiones, pero la adopción por sí sola no representa la ventaja competitiva", señaló Raj Bakhru, director general de Blueflame AI. "El verdadero desafío es garantizar que los resultados de la IA sean precisos, seguros y confiables".
Con la venta de Skroutz ya encaminada hacia su cierre formal, el precedente de CVC sacude los cimientos de la banca tradicional de inversión. Si las grandes firmas de capital privado pueden cerrar acuerdos multimillonarios apoyándose en algoritmos y prescindiendo de los intermediarios habituales, el rol del banquero de Wall Street se verá forzado a redefinirse mucho antes de lo esperado.