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Nueva York prohíbe la IA a estudiantes hasta octavo grado y veta chatbots de compañía

Nueva York prohibirá a estudiantes de 2-K a octavo grado usar IA generativa, vetará los chatbots de compañía y apoyo psicológico en todos los grados y limitará el tiempo de pantalla en las aulas.

por Alejandro Castillo Leone
Back view of diverse children at desk listening to black female teacher at whiteboard during biology lesson
Foto de Katerina Holmes en Pexels

TL;DR:

  • La restricción alcanza a estudiantes de 2-K a octavo grado y afectará a cerca de 600,000 alumnos durante el ciclo escolar 2026-2027.
  • Los chatbots de compañía y apoyo psicológico quedarán prohibidos en todos los grados, mientras los docentes no podrán usar IA para calificar tareas.
  • La preparatoria tendrá alfabetización en IA y pilotos limitados; el distrito también recomienda menos tiempo de pantalla y revisa su expansión tecnológica.

Las escuelas públicas de Nueva York prohibirán que los estudiantes de 2-K a octavo grado utilicen herramientas de IA generativa durante el ciclo escolar 2026-2027, una medida que alcanzará a cerca de 600,000 alumnos y que también vetará los chatbots de compañía y apoyo psicológico en todos los grados. El alcalde Zohran Mamdani y el Departamento de Educación presentaron la política el 2 de septiembre, a pocos días del regreso a clases, mientras la ciudad limita el uso individual de pantallas y reserva para la preparatoria una adopción mucho más acotada. Los profesores podrán usar herramientas aprobadas para planear clases, traducir materiales o redactar comunicaciones, pero no para calificar tareas, vigilar el comportamiento, ofrecer consejería ni elaborar planes de educación especial.

La prohibición alcanza a la IA dirigida al alumnado menor

La política entra en vigor con el regreso a clases del 10 de septiembre y cubre desde los programas 2-K hasta octavo grado. En ese grupo quedan incluidos los chatbots, tutores digitales y otras herramientas que generan texto, respuestas o materiales para uso directo de los estudiantes. El distrito calcula que la medida afectará a cerca de 600,000 alumnos, aproximadamente dos tercios de su matrícula pública.

El veto no equivale a apagar toda la inteligencia artificial del sistema escolar. Su objetivo principal es impedir el uso estudiantil de herramientas generativas en los grados menores, mientras permanecen usos docentes, excepciones y programas específicos. La ciudad ha presentado el cambio como una pausa de un año para estudiar los efectos de la tecnología, no como una prohibición permanente de cualquier sistema automatizado.

Chalkbeat reportó que se contemplan excepciones para evaluaciones de lectura y matemáticas que normalmente se realizan en computadora, así como para estudiantes que aprenden inglés y alumnos con discapacidades. También podrían autorizarse usos vinculados con clases de informática. La política deja abierta la forma exacta en que cada escuela aplicará esas excepciones.

En preparatoria, la IA queda bajo supervisión y con fines educativos

Los estudiantes de preparatoria no quedan sujetos al veto general, pero tampoco reciben acceso irrestricto. El plan contempla usos limitados para alfabetización en IA y preparación laboral, además de clases dos veces al año centradas en entender cómo funciona la tecnología, reconocer sus sesgos y riesgos y evaluar sus respuestas antes de depender de ellas.

También habrá un piloto limitado en un número reducido de preparatorias, con hasta cinco clases y herramientas revisadas bajo criterios de seguridad y privacidad de datos. The Verge identificó entre las herramientas consideradas a Quill, Edia, Brisk Teaching, Playlab e Intel AI-Ready Schools. El diseño busca que el estudiante siga siendo quien piensa y decide, en lugar de convertir al chatbot en el autor de la tarea.

Los profesores podrán emplear herramientas aprobadas para preparar lecciones, traducir materiales y redactar comunicaciones. En cambio, no podrán usarlas para calificar trabajos, vigilar el comportamiento, ofrecer consejería ni elaborar planes de educación especial. La distinción es importante: NYC no elimina la IA de la escuela, pero sí la aparta de las decisiones que afectan directamente la evaluación, la disciplina y el bienestar del alumnado.

El recorte también alcanza a pantallas y conectividad escolar

La nueva guía limita el uso de dispositivos individuales además de restringir la IA. Las escuelas no podrán entregar un dispositivo individual a estudiantes de preescolar a segundo grado, aunque las aulas sí podrán mantener pizarras inteligentes. Para los grados 3 a 5, el distrito recomienda un máximo de 30 minutos diarios de pantalla individual; para estudiantes de sexto a octavo, la referencia sube a 45 minutos.

Ese giro coincide con otra decisión de Mamdani sobre la infraestructura tecnológica. New York Focus reportó el 2 de septiembre que la ciudad cancelará la parte de T-Mobile de un contrato para conectar Chromebooks escolares, una operación que habría costado más de 100 millones de dólares durante los siguientes tres años y que llegó a costar unos 3.5 millones de dólares mensuales. La ciudad mantendrá alternativas de conectividad mediante un programa de Verizon de 10 dólares mensuales por alumno para las familias que necesiten internet en casa, pero no publicó un cálculo oficial del ahorro neto.

La medida corrige una guía de marzo que generó rechazo

El cambio llega después de que la guía inicial de marzo usara un sistema de semáforo y prestara poca atención al uso estudiantil, según Chalkbeat. Padres, maestros y legisladores consideraron que ese marco dejaba demasiadas decisiones abiertas. Más de la mitad del Concejo Municipal firmó una carta para pedir que se pausara el despliegue, y el canciller escolar Kamar Samuels reconoció en mayo que la comunicación inicial había fallado en su enfoque.

En julio, mientras se preparaba la nueva versión, el Departamento de Educación pidió a las escuelas pausar compras de software educativo. Esa decisión dejó a algunos directores con dudas sobre plataformas tan básicas como los libros de calificaciones digitales y los sistemas para comunicarse con las familias, justo antes del inicio del ciclo escolar.

El debate también tiene un antecedente cercano dentro del estado. En julio, un distrito rural de Nueva York pausó el piloto de un robot humanoide con IA mientras negociaba salvaguardas de privacidad para los datos estudiantiles, un caso que FomoEra documentó en la suspensión del piloto escolar de Sally.

La ciudad prevé formar una task force con docentes, representantes sindicales, expertos, funcionarios electos y otros participantes para evaluar la implementación. De acuerdo con The Guardian, el grupo deberá entregar en abril de 2027 un informe que sirva de base para las reglas permanentes sobre IA en las escuelas de Nueva York.

La aplicación fuera del aula sigue sin una respuesta clara

El Departamento de Educación puede controlar las herramientas que entrega, aprueba o conecta con sus escuelas, pero la política no resuelve cómo se supervisará el uso de cuentas personales fuera del plantel. Chalkbeat señaló que tampoco está claro cómo se hará cumplir la prohibición ni cómo convivirá con evaluaciones y plataformas educativas que ya incorporan funciones automatizadas.

La prueba inmediata será aplicar una restricción amplia sin confundirla con un veto total de la tecnología. Nueva York está reservando un periodo de aprendizaje sin IA para los estudiantes más pequeños y trasladando la alfabetización tecnológica a la preparatoria, mientras deja el informe de abril de 2027 como el siguiente punto formal para decidir si estas reglas temporales se mantienen o cambian.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Alejandro Castillo Leone

Alejandro Castillo Leone es redactor de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, negocios, finanzas y política internacional. Desde 2021 dirige un proyecto digital dedicado a la historia y la cultura.

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