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El iceberg de Groenlandia embistió Joe Island y salió entero: el de 2010 se partió ahí

La isla de hielo de 76.4 kilómetros cuadrados que soltó el glaciar Petermann chocó contra Joe Island el 23 y el 24 de agosto de 2026 y no se fragmentó, algo que sí le ocurrió a la de 2010. Siguen pegados dos bloques con grietas abiertas, de unos 94 y 84 kilómetros cuadrados, y ninguno tiene fecha.

por Patricia Rodriguez
Stunning view of a massive iceberg in Antarctica, symbolizing the beauty and fragility of polar environments.
Foto de Nacho Canepa en Pexels

TL;DR:

  • La isla de hielo del glaciar Petermann chocó contra Joe Island el 23 y el 24 de agosto de 2026 y no se fragmentó, según el Observatorio de la Tierra de la NASA.
  • Mide poco más de 76 kilómetros cuadrados, se desprendió el 4 de agosto y es el mayor desprendimiento de un glaciar ártico desde 2020.
  • Quedan dos bloques con grietas abiertas, de unos 94 y 84 kilómetros cuadrados: los dos superan al que ya salió y ninguno tiene fecha.

La isla de hielo que se desprendió del glaciar Petermann, en el noroeste de Groenlandia, embistió Joe Island entre el 23 y el 24 de agosto de 2026 y salió entera. El dato lo publicó el Observatorio de la Tierra de la NASA el 1 de septiembre, con imágenes del instrumento OLI del satélite Landsat 9. Joe Island es un peñasco a la entrada del fiordo Petermann y suele ser el primer obstáculo que encuentra cualquier bloque que sale hacia el mar: contra esa misma roca se partió en dos la isla de hielo de 2010. La isla de hielo de 2026 mide poco más de 76 kilómetros cuadrados, se desprendió el 4 de agosto y es el mayor desprendimiento registrado en un glaciar ártico desde 2020. Ahora avanza hacia el suroeste por el estrecho de Nares.

Joe Island, la roca donde se partió el bloque de 2010

El choque con ese islote suele marcar el inicio de la ruptura de un iceberg del Petermann, y así ocurrió en 2010. Los bloques de este glaciar son más delgados y frágiles que los de Jakobshavn o Helheim, y todavía más que los gigantes antárticos, según el glaciólogo Mauri Pelto, del Nichols College, cuyo seguimiento con imágenes Landsat cita la propia NASA.

Por eso el resultado llamó la atención del equipo que vigila el glaciar. "Estábamos observando con mucha atención mientras interactuaba con Joe Island y nos impresionó que sobreviviera a la interacción sin fragmentarse más", dijo Adam Garbo, estudiante de doctorado en glaciología de la Universidad de Ottawa y quien detectó el desprendimiento.

Por qué este bloque sí logró salir del fiordo

La delgadez que lo vuelve frágil también le abrió la puerta. Pelto apunta que el frente del glaciar tiene menos de 150 metros de espesor y que el umbral submarino del fiordo está entre 350 y 450 metros de profundidad, así que el bloque pudo cruzarlo sin encallar y salir a mar abierto. Su relación entre superficie y grosor, agrega, hace improbable que se voltee.

Recorrió 28 kilómetros entre el 4 y el 13 de agosto, unos 3 kilómetros por día. Viento y corrientes superficiales lo empujaron fuera del fiordo, y las imágenes de satélite lo muestran girando y separándose de Joe Island para continuar hacia el suroeste.

A stunning dark glacier meeting the ocean, captured in low light for dramatic effect.
Frente glaciar sobre el mar; imagen ilustrativa, no corresponde al glaciar Petermann · Foto de Francesco Ungaro en Pexels

Lo que sigue pegado al glaciar es más grande que lo que se fue

El equipo esperaba un desprendimiento mayor. La grieta que vigilaban desde hacía años nunca llegó a cortar toda la lengua de hielo. "Lo que nos sorprendió fue que el desprendimiento siguió otra fractura y produjo una isla de hielo más pequeña de la que habíamos anticipado", explicó Garbo.

Quedan dos bloques con grietas abiertas. La Universidad de Ottawa los estimó en unos 94 y 84 kilómetros cuadrados el 7 de agosto, y la NASA repitió esas mismas cifras el 1 de septiembre. La Agencia Espacial Europea publicó números algo distintos el 21 de agosto, de aproximadamente 97 y 87 kilómetros cuadrados. Son estimaciones sobre grietas que siguen avanzando, no medidas de algo ya desprendido. Sumados a la isla de hielo que ya salió, los tres restarían unos 254 kilómetros cuadrados a la lengua flotante, un 22% de su extensión, según el cálculo de la universidad canadiense.

La tabla compara el tamaño del bloque que ya salió con el de los dos que siguen unidos a la lengua de hielo:

Bloques de la lengua de hielo del glaciar Petermann tras el desprendimiento del 4 de agosto de 2026
Bloque Superficie Estado reportado al 1 de septiembre de 2026
Isla de hielo desprendida el 4 de agosto de 2026 76.4 km² medidos A la deriva por el estrecho de Nares y entera tras chocar con Joe Island
Primer bloque con grieta abierta Unos 94 km² estimados Sigue unido a la lengua y sin fecha; sería el mayor de los tres
Segundo bloque con grieta abierta Unos 84 km² estimados Sigue unido a la lengua y sin fecha; también supera al que ya salió

El desprendimiento de icebergs forma parte del ciclo normal de un glaciar de descarga, aclara la NASA, y lo que los científicos vigilan a lo largo del tiempo son las señales de inestabilidad. El Petermann es uno de los mayores glaciares groenlandeses que terminan en el mar y controla el paso del hielo que fluye desde la capa hacia el océano, de modo que su estabilidad futura tiene consecuencias para el nivel del mar.

Los restos del bloque de 2010 llegaron hasta Terranova

El otro frente es la navegación. Environment and Climate Change Canada sigue la trayectoria de la isla de hielo y evalúa el riesgo para rutas marítimas e infraestructura. "Son bloques de hielo gruesos que pueden ir a la deriva durante años", señaló Abigail Dalton, del Servicio Canadiense de Hielos, quien advierte que con el tiempo se rompen en pedazos más pequeños y difíciles de rastrear.

Hay un antecedente medido. El Observatorio de la Tierra de la NASA documentó en agosto de 2011 que el fragmento PII-A, resto de la isla de hielo que soltó el Petermann el 5 de agosto de 2010, encalló frente a la costa este de Terranova, al oriente de St. Anthony, un año después del desprendimiento. Otros pedazos del mismo bloque andaban entonces por la bahía de Baffin y el estrecho de Lancaster.

La NASA da por hecho que la isla de hielo de 2026 terminará rompiéndose: mareas, viento, corrientes y deshielo la debilitan conforme avanza. Lo que nadie ha fechado todavía es cuándo cederán los otros dos bloques ni de qué tamaño saldrán.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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