TL;DR:
- Nature Astronomy publicó el 1 de septiembre de 2026 la medición de hidrógeno atómico de 2.5 millones de galaxias, hecha con el radiotelescopio chino FAST y el catálogo espectroscópico de DESI, en Arizona.
- La formación estelar cósmica cayó un factor de 2.46 en 4,500 millones de años. La densidad de hidrógeno atómico bajó 1.35 ± 0.10 en la medición directa y 1.12 ± 0.10 tras las correcciones del modelo del propio equipo.
- El resultado descarta que el agotamiento del hidrógeno sea la causa principal, pero el mecanismo que proponen los autores no se midió, y el catálogo de corrimientos al rojo de DESI que usaron todavía no es público.
Hace 4,500 millones de años el universo formaba estrellas 2.46 veces más rápido que hoy, y el hidrógeno atómico que las alimenta era apenas 12% más abundante una vez aplicadas las correcciones del propio estudio. Esa comparación, publicada el martes 1 de septiembre de 2026 en Nature Astronomy, sale de cruzar las observaciones del radiotelescopio esférico de 500 metros FAST, en la provincia china de Guizhou, con el catálogo espectroscópico del Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI), en Arizona, para unos 2.5 millones de galaxias repartidas en cerca de 12,000 grados cuadrados, casi un tercio del cielo. El equipo, encabezado por Chuan-Peng Zhang, Hong Guo y Yizhou Gu, concluye que el desplome de la formación estelar no se explica porque las galaxias se hayan quedado sin gas. El cuello de botella está un paso más adelante, cuando ese hidrógeno tiene que volverse gas molecular.
El 1.4 que circuló es la medición en bruto
El artículo publica dos cifras para la misma caída, y la diferencia entre ellas cambia el tamaño del hallazgo. La medición directa de la densidad cósmica de hidrógeno atómico da un descenso de 1.35 ± 0.10 en los últimos 4,500 millones de años. Después, el equipo pasa esos datos por un modelo directo que corrige efectos instrumentales y de selección, y el descenso baja a 1.12 ± 0.10. Los propios autores describen esas correcciones como conservadoras.
El comunicado de la Academia China de Ciencias y las coberturas derivadas de la agencia Xinhua redondearon la primera cifra a "unas 1.4 veces". Es una traducción legítima del dato en bruto, pero deja fuera la versión corregida, que es la que el artículo usa para su conclusión. Con 1.12, el depósito de hidrógeno atómico queda casi plano frente a una formación estelar que se redujo a menos de la mitad.
Hay un tercer número que sostiene el argumento. A masa estelar fija, la fracción de gas atómico de las galaxias cambia menos de 0.2 dex a lo largo del periodo, es decir, un factor menor a 1.6. Eso importa porque descarta una explicación alternativa cómoda: que el promedio se mantenga solo porque cambió la mezcla de galaxias observadas. La evolución débil aparece en toda la población, no en un subconjunto.
Esta es la comparación entre las tres magnitudes que el artículo pone una junto a otra:
| Magnitud | Cuánto mayor era | Qué dice sobre la hipótesis del combustible |
|---|---|---|
| Formación estelar cósmica | Factor de 2.46 | Es la caída que hay que explicar |
| Densidad de hidrógeno atómico, medición en bruto | Factor de 1.35 ± 0.10 | Redondeada a 1.4, es la cifra que circuló en las coberturas |
| Densidad de hidrógeno atómico, tras las correcciones del modelo | Factor de 1.12 ± 0.10 | Deja el depósito casi plano y es la base de la conclusión |
| Fracción de gas atómico a masa estelar fija | Menos de 0.2 dex, un factor menor a 1.6 | La evolución débil aparece en toda la población de galaxias |

El telescopio es chino; el otro instrumento es estadounidense y lleva firma mexicana
Los titulares de la prensa estatal china presentaron el trabajo como una investigación de científicos chinos, y la parte de radio lo es: FAST es una instalación nacional china que opera el Observatorio Astronómico Nacional (NAOC) en Guizhou, y de ahí salen las observaciones de la línea de 21 centímetros. La mitad óptica del experimento es otra cosa. DESI está en Kitt Peak, Arizona, sus operaciones las gestiona el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y CGTN lo describe como un proyecto global de más de 70 instituciones.
Esa segunda mitad tiene nombres que no aparecieron en la cobertura en español, y que sí constan en el artículo. Entre los autores figura A. de la Macorra, del Instituto de Física de la UNAM, y ocho afiliaciones españolas: el IFAE y la Universitat Autònoma de Barcelona, el Institut d'Estudis Espacials de Catalunya, el Institute of Space Sciences del CSIC, la ICREA, el Instituto de Astrofísica de Andalucía, la Universitat Politècnica de Catalunya y el CIEMAT. Entre las fuentes de financiamiento de DESI que el artículo enumera están el Conahcyt mexicano y el Ministerio de Ciencia e Innovación español.
El propio comunicado de la Academia China de Ciencias reconoce que el estudio incluye colaboradores de Asia, Norteamérica y Europa. Los titulares que se difundieron después no lo recogieron.
El mecanismo que proponen los autores no se midió
La conclusión firme del artículo es negativa: las diferencias cuantitativas descartan que el vaciado rápido del hidrógeno atómico de las galaxias sea el motor principal de la caída tardía de la formación estelar. Lo que viene después es una hipótesis. Según explicaron Jiang Peng, del NAOC, y Guo Hong, del Observatorio Astronómico de Shanghái, en el material distribuido por Xinhua, las estrellas nacen sobre todo en nubes densas de gas molecular, y a medida que baja la densidad general del gas cae también la eficiencia con que el hidrógeno atómico se convierte en molecular. El depósito atómico se mantiene mientras el molecular, que es el que alimenta directamente a las estrellas, se adelgaza.
Ese paso no se midió aquí. El artículo se apoya en que la densidad de gas molecular, conocida por trabajos previos, sí evoluciona de forma parecida a la formación estelar, y ofrece sus números como referencia exigente para los modelos de acreción de gas, conversión de fase y regulación de la formación estelar. En el texto contrasta sus mediciones con las simulaciones IllustrisTNG y SIMBA.
Cómo circula y se enfría el gas dentro de una galaxia es justamente lo que otras observaciones recientes han empezado a rastrear en casos individuales.

Queda una limitación práctica para quien quiera rehacer las cuentas. Los espectros apilados y los datos de las figuras están publicados en Zenodo, pero el catálogo de corrimientos al rojo DESI DR2 que alimentó el análisis todavía no es público y depende de la política de datos de la colaboración. El artículo fue revisado por pares, con Lister Staveley-Smith entre los revisores identificados, y sus informes están disponibles.
La pregunta cambia de sitio. La explicación que el propio equipo describe como intuitiva y extendida era que al universo se le estaba acabando el combustible; con 1.12 sobre la mesa, lo que hay que explicar es por qué un depósito casi intacto rinde cada vez menos. Ese número es el que las simulaciones tendrán que reproducir, y la comprobación independiente tendrá que esperar a que se libere el catálogo de DESI, sin fecha anunciada.