Noah Lyles corre los 150 m más rápidos de la historia: 14,67 en el Golden Spike
Lyles ganó los 150 m en Ostrava con 14,67 s, la mejor marca mundial; Dambile fue 2.º y Gout Gout 3.º
TL;DR:
- Lyles firmó 14,67 s y se convirtió en el velocista más rápido de la historia en los 150 m en pista curvada, en su primera carrera sobre esa distancia.
- Rebajó en un cuarto de segundo la mejor marca anterior, los 14,92 del jamaicano Kishane Thompson en abril.
- El sudafricano Sinesipho Dambile fue segundo (14,78) y el australiano Gout Gout, de 18 años, tercero (14,96).
Noah Lyles corrió este martes 16 de junio los 150 metros más rápidos de la historia en pista curvada. El campeón olímpico de los 100 m paró el cronómetro en 14,67 segundos en el Golden Spike de Ostrava, en la República Checa, y bajó en un cuarto de segundo la mejor marca mundial anterior. Lo hizo, encima, en la primera carrera de su vida sobre esa distancia. El estadounidense de 28 años se impuso al sudafricano Sinesipho Dambile (14,78) y al fenómeno australiano Gout Gout (14,96) en una prueba que casi nunca se disputa y que en pocos meses se transformó en un campo de batalla por el registro.
La marca cae en un momento dulce. Lyles sigue invicto al aire libre en 2026: antes de Ostrava ya había ganado en la gira Continental Tour Gold de Tokio y en la Diamond League de Roma, donde el 4 de junio corrió 9,88 en los 100 m, su mejor tiempo desde que se colgó el oro olímpico en París 2024.
"¿Acaso hubo alguna duda? ¿Acaso hubo alguna duda? Vinimos a dar espectáculo", declaró un eufórico Lyles a la televisión checa nada más cruzar la meta.
Su primer 150 de la vida y ya manda en la distancia
Lyles jamás había competido en los 150 metros, una prueba que pide la salida explosiva del 100 y la resistencia de velocidad del 200. Le quedó como anillo al dedo. Salió de la curva emparejado con Dambile y, ya en la recta, soltó su cambio de ritmo de siempre para irse solo hasta la línea, en el Městský stadion de la ciudad checa.
El cuatro veces campeón mundial de 200 m le restó importancia al hito, aunque dejó una pista del reto que esconde la distancia:
"Ya era hora. Esta sensación [ser el más rápido del mundo] no es nada nuevo. Cuesta mucho acostumbrarse a correr desde una salida escalonada de 150. Lo practicamos, pero sin tacos de salida. Aun así, en general creo que estuvo muy bien", explicó el velocista.
Por qué no figura como récord mundial oficial
Aquí conviene leer la letra chica. World Athletics no homologa récords mundiales en los 150 metros: archiva los tiempos como "mejor marca mundial", no como récord. Y el organismo dejó por escrito un matiz extra: en pista recta se han corrido registros más veloces que estos. Lo de Lyles es, con todas las letras, la mejor marca de la historia en los 150 con curva.
Dos dueños del registro en tres meses, tras 32 años intactos
La distancia pasó de curiosidad de calendario a pleito abierto por la cima. El recorrido del registro lo cuenta solo:
- 1994: Linford Christie (Reino Unido) corre 14,97 y firma una marca que aguanta intacta 32 años.
- 4 de abril de 2026: Kishane Thompson (Jamaica), subcampeón olímpico y mundial de 100 m, baja a 14,92 en el Miramar Invitational de Florida.
- 16 de junio de 2026: Lyles la hace añicos con 14,67 en Ostrava.
En la final de Ostrava, dos corredores terminaron por debajo de la vieja referencia de 14,92:
- 1.º Noah Lyles (EE. UU.) — 14,67
- 2.º Sinesipho Dambile (Sudáfrica) — 14,78
- 3.º Gout Gout (Australia) — 14,96
Gout Gout, 18 años, ya corre con los grandes
El tercer puesto tiene nombre de futuro. Gout Gout, australiano de 18 años, cruzó en 14,96 detrás de dos velocistas consagrados. No es ningún desconocido: según la agencia AP, este año batió el récord mundial sub-20 de los 200 m con 19,67, un tiempo más rápido que el de Usain Bolt a esa misma edad. Que ya se mida de tú a tú en una final con Lyles dice bastante sobre hacia dónde camina el sprint mundial.
Los 150 metros eran un capricho del calendario. En cuestión de semanas se volvieron el escaparate donde Lyles, Thompson y un adolescente que corre como veterano empujan el límite de la velocidad humana. La próxima vez que coincidan en una pista, el 14,67 será el número a batir.