TL;DR:
- Nueva Jersey demandó a Amazon el 4 de agosto de 2026 por presuntas violaciones antimonopolio en su programa Delivery Service Partner.
- El estado sostiene que Amazon controla operaciones de los contratistas, restringe el cambio de conductores entre empresas y castiga intentos de sindicalización.
- La fiscal general Jennifer Davenport pide daños triples y órdenes judiciales para frenar las prácticas denunciadas.
Nueva Jersey demandó a Amazon el martes 4 de agosto de 2026 ante un tribunal federal de Newark. El estado acusa a la compañía de usar su dominio sobre la red Delivery Service Partner (DSP) para mantener bajos los salarios e imponer condiciones laborales duras a miles de repartidores contratados por pequeñas empresas. El expediente convierte una disputa laboral en un caso antimonopolio: la fiscal general Jennifer Davenport sostiene que Amazon ejerce un poder ilegal de compra sobre los servicios de entrega de última milla.
El programa DSP permite que propietarios de pequeños negocios creen compañías locales dedicadas a repartir paquetes de Amazon. Esas empresas contratan formalmente a los conductores. Amazon, por su parte, las presenta como operadores independientes. La demanda sostiene que esa independencia se vuelve muy estrecha cuando un solo cliente controla buena parte de las rutas, la remuneración, la contratación y los estándares de desempeño.
La demanda se concentra en DSP, un esquema distinto de Amazon Flex. En Flex, personas particulares usan sus propios vehículos como contratistas; en la red DSP, los conductores suelen ser empleados de las pequeñas compañías asociadas. La acusación actual ataca el poder de Amazon sobre esas empresas intermediarias y sobre el mercado laboral que forman en conjunto.
La escala explica lo que está en juego. Amazon afirma que sus socios DSP entregan 20 millones de paquetes diarios en todo el mundo, de acuerdo con Reuters. Nueva Jersey centra su caso en los mercados de servicios de reparto de su estado y del área metropolitana de Nueva York.
Davenport resumió la acusación en un video publicado por la oficina de la fiscal general:
"Amazon mantiene bajos los salarios e impone duras condiciones laborales a miles de conductores de Nueva Jersey porque sofoca la competencia por su trabajo. Es ilegal y nos veremos en los tribunales".
Amazon keeps wages low and imposes harsh working conditions on thousands of New Jersey drivers because they are stifling competition for their labor.
— Attorney General Jennifer Davenport (@NewJerseyOAG) August 4, 2026
It’s illegal and we will see them in court.https://t.co/FTTAuQLeP6 pic.twitter.com/Nwc9OgQk3B
El caso gira alrededor del poder de compra de Amazon
Un monopsonio es un mercado en el que un comprador acumula suficiente poder para imponer precios o condiciones a sus proveedores. En este caso, Nueva Jersey no acusa a Amazon de subir el precio que paga el consumidor. La teoría del estado es que la compañía empleó su posición como compradora dominante de servicios de reparto para pagar menos a los DSP y limitar la competencia por sus conductores.
El Wall Street Journal detalló que, según la demanda, ese poder se habría ejercido mediante varias prácticas:
- Amazon dicta o condiciona rutas, contratación, remuneración y métricas de desempeño de los DSP.
- Los conductores enfrentan vigilancia constante, cámaras dentro de los vehículos, herramientas de inteligencia artificial y cuotas de entrega.
- Las reglas del programa dificultan que un DSP contrate conductores de otro socio y que los trabajadores cambien de empresa en busca de mejores condiciones.
- Amazon amenaza con terminar contratos, o los termina, cuando los conductores de un socio intentan sindicalizarse, según el estado.
La acusación sobre movilidad laboral resulta central. Si los contratistas no pueden competir entre sí por los mismos conductores, un trabajador pierde una de las vías más directas para negociar un salario mejor sin abandonar por completo la red de Amazon. Nueva Jersey sostiene que esa barrera mantiene la compensación por debajo de lo que produciría un mercado competitivo.
El estado también afirma que los conductores DSP cobran sustancialmente menos que trabajadores comparables de UPS, FedEx y el Servicio Postal de Estados Unidos. Los reportes iniciales no detallaron una cifra única para medir esa brecha.
El expediente también cita un intento de organización sindical en una estación de Queens, Nueva York. Según la demanda, Amazon redujo rutas, hubo despidos y finalmente terminó el contrato del DSP después de la actividad sindical. Son acusaciones que todavía deberán probarse en tribunales.
Nueva Jersey pide daños triples y cambios en la red DSP
Davenport solicita daños triples, una medida disponible en litigios antimonopolio que puede multiplicar por tres la compensación reconocida por el tribunal. La demanda busca recuperar la diferencia entre lo que recibieron los conductores y lo que, según el estado, habrían obtenido con una competencia laboral efectiva.
La fiscal general también pide una orden que prohíba las prácticas denunciadas y una medida preliminar para impedir que Amazon termine contratos adicionales con DSP mientras avanza el litigio. El monto total reclamado no se había hecho público en la cobertura inicial.
Amazon no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de Reuters. La empresa ha defendido históricamente que los DSP son negocios independientes, responsables de operar sus compañías y contratar a sus propias plantillas. Esa postura queda ahora frente a la descripción del estado: contratistas separados en el papel, pero dependientes de Amazon para recibir rutas, ingresos y acceso a la red.
La compañía también enfrenta demandas antimonopolio de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos y de California por su conducta en los mercados de comercio electrónico. Amazon ha negado esas acusaciones. El caso de Nueva Jersey apunta a otro eslabón: el mercado de servicios de reparto y la competencia por el trabajo de los conductores.
El mismo modelo DSP vuelve a los tribunales por otra vía
FomoEra ya documentó cómo un expediente del National Labor Relations Board (NLRB) examinó el control de Amazon sobre rutas, uniformes, desempeño y contratación dentro de esta red. Aquel caso discutía si Amazon debía responder como empleador conjunto y negociar con conductores sindicalizados. La nueva demanda adopta otra herramienta jurídica: las leyes antimonopolio federales y estatales.
La diferencia importa. Nueva Jersey no necesita demostrar en esta etapa que cada conductor es empleado directo de Amazon para alegar que la compañía domina la compra de servicios de reparto. El estado tendrá que probar que existen los mercados descritos en la demanda, que Amazon posee poder suficiente dentro de ellos y que sus reglas restringieron ilegalmente la competencia.
El tribunal federal deberá medir cuánto margen real conserva un DSP cuando su cliente principal asigna el trabajo, vigila el desempeño, condiciona la remuneración y puede expulsarlo de la red. La respuesta afectará tanto a los pequeños contratistas como a los conductores que sostienen la última milla de Amazon.