TL;DR:
- Yan Junjie, fundador y CEO de MiniMax, avisó en un memo interno que no cobrará sueldo hasta que la empresa alcance la AGI.
- Cederá acciones personales por el 5% del capital: 4% para empleados y 1% para un fondo de código abierto.
- El gesto llega con la acción 80% por debajo de su máximo y una ampliación de capital por 2,000 millones de dólares en marcha.
El fundador y director ejecutivo de MiniMax, Yan Junjie, les avisó a sus empleados que dejará de cobrar sueldo hasta que la empresa china de inteligencia artificial alcance la AGI. Lo hizo el viernes 10 de julio de 2026 en un memo interno al que tuvo acceso el South China Morning Post. El anuncio cae en un momento incómodo: la acción de MiniMax pierde 80% desde su máximo y la compañía abrió una ampliación de capital por 2,000 millones de dólares para financiar sus metas tecnológicas. Yan, de 36 años, además preside el consejo y dirige el área de tecnología. Para levantar el ánimo del equipo, prometió repartir parte de su fortuna personal en acciones.
En el texto, Yan enmarcó su decisión como una apuesta de largo plazo, por encima del "ruido externo" y de los vaivenes del mercado.
"A partir de hoy, y hasta el día en que logremos la AGI, ya no aceptaré ningún salario de la empresa. Estoy dedicando todo mi tiempo, mi energía y mis recursos a esta misión."
La AGI (inteligencia artificial general) es una IA capaz de igualar o superar las capacidades cognitivas humanas en cualquier campo. No existe una definición técnica única ni una fecha acordada para lograrla, así que la promesa de Yan se ata a un horizonte abierto.
La parte con dinero de verdad no es el sueldo. Yan prometió transferir acciones propias para recompensar a quienes "peleen junto a la empresa a largo plazo" y para apoyar a la comunidad de desarrolladores. El reparto queda así:
- 4% del capital total de MiniMax, en acciones de su propiedad, para incentivar al equipo.
- 1% adicional, también de sus acciones, para crear un fondo dedicado a las comunidades de código abierto.
Que un memo "interno" haya salido a la luz tampoco es casualidad: según The Information, otro directivo de MiniMax lo compartió en un post en X.
El desplome de la acción explica el momento del gesto
MiniMax debutó en la Bolsa de Hong Kong el 9 de enero de 2026 a 165 dólares hongkoneses por título y cerró su primer día en 345, más del doble, según reportó CNBC. Ese máximo quedó lejos. La acción cayó cerca de 18% el jueves y otro 12% el viernes por la mañana, golpeada por una ola de ventas después de que esta semana venciera el periodo de bloqueo (lock-up) de seis meses posterior a la salida a bolsa, de acuerdo con el South China Morning Post. En total, el título acumula una caída del 80% desde su punto más alto.
Contra ese fondo, la ampliación de 2,000 millones de dólares cobra otro sentido: la empresa necesita efectivo fresco para seguir peleando en modelos de frontera. Su folleto de salida a bolsa ya dejaba ver el tamaño del reto. En los primeros nueve meses de 2025 registró ingresos por unos 53 millones de dólares y pérdidas netas cercanas a los 512 millones.
Un gesto simbólico y una jugada patrimonial real
Renunciar al sueldo suena fuerte, pero para un fundador que también preside el consejo, el salario es una fracción menor frente a su participación en la empresa. El movimiento con peso está en el otro lado: ceder el 5% del capital. Ahí Yan pone sobre la mesa acciones propias, no dinero de la caja de MiniMax.
Y para el lector hispanohablante, MiniMax no es un nombre lejano. Es uno de los "tigres" de la IA china, y sus modelos abiertos de la serie M y su generador de video Hailuo aparecen cada vez más en el trabajo de desarrolladores y creadores de habla hispana que buscan alternativas baratas a las herramientas de OpenAI o Google. Que la compañía tenga o no oxígeno financiero influye en si esas opciones siguen llegando.
MiniMax presume más de 200 millones de usuarios, pero arrastra pérdidas profundas y una acción castigada. Su fundador responde con lo que tiene a la mano: su propio patrimonio y su sueldo, apostados a una meta sin fecha. El próximo examen no es un discurso, sino la ampliación de 2,000 millones de dólares que la empresa todavía tiene que cerrar.