Hay que admitir que Bélgica llegó mucho más lejos de lo que hasta los aficionados más acérrimos de la selección de Los Diablos Rojos esperaría.
Porque Bélgica es una de esas selecciones que siempre llega con mucho nombre y mucha estadística favorable, pero que termina decepcionando cuando los momentos importantes les exigen dar un poco más. Hoy, aunque se enfrentaban a una selección de España que era favorita en el papel y por la historia, la selección de Bélgica venía en levantada tras lo hecho contra Estados Unidos, por lo que más de uno esperaría al menos un resultado que les llevara a la prórroga. Analizamos qué sucedió.
No pensaron un partido sin la pelota
Desde la alineación inicial, los de Rudi García no estaban preparados para un partido en el que no tuvieran la pelota. Un mediocampo planteado con Raskin, Vanaken y De Bruyne, con Trossard y Doku por las bandas y De Ketelaere de falso 9, está pensado para elaborar jugadas con la tenencia clara del balón.
España se adueñó de la esférica desde el primer momento y para los belgas fue muy difícil hacer recuperaciones altas y con sentido, por lo que incluso anotando 1 gol, fueron totalmente inofensivos para la defensa española, que siempre tuvo el control de las situaciones.

Enfocarse demasiado en Lamine Yamal
Lamine Yamal es el mejor jugador de España, por supuesto, pero no era la única amenaza de la selección española para intentar clasificar en los 90 minutos. Luis de la Fuente fue astuto al leer las intenciones de Rudi García de enfocarse en marcar a Lamine Yamal, primero con De Cuyper y luego gastando un cambio a los 60 minutos para reforzar con Seys, en ese mismo lateral.
De la Fuente respondió incluyendo cambios por el centro y por la otra banda, con Nico Williams, Pedri y Merino, que acabaron siendo importantes para el 2-1 final, puesto que los 3 intervinieron de una u otra manera en la anotación.

La lesión de Courtois
Mucho se ha hablado de que a jugadores como De Bruyne o Courtois poco y nada le importan los partidos del mundial, ya que desde siempre han sido Lukaku y Eden Hazard, ya retirado, los que han tirado del carro en esta clase de momentos.
Y con la lesión de Courtois al minuto 71 pasó exactamente eso. El equipo perdió confianza en su zaga y Lammens dejó un rebote servido que Mikel Merino aprovechó para anotar el 2-1 que sería lapidario para los belgas.
A menudo, incluso pudiendo jugar tu peor partido, es una lesión lo que termina haciéndote perder o no lograr ciertos resultados. Es precisamente lo que le pasó a Bélgica, aunque como se ha analizado antes, no es directamente la razón por la que han quedado fuera del mundial a manos de una selección española que fue mucho más que ellos en las facetas más importantes del juego. Bélgica tendrá que esperar, con una generación que poco a poco irá dando paso a los De Ketelaere, Doky y De Cuyper, por ejemplo.