España está en semifinales, fiel a su estilo. El mediocampo de la selección española siempre ha sido su motor y fiel compañero para las citas importantes.
Lo que antes sería Xavi, Iniesta y Busquets o Xabi Alonso, ahora es la combinación de varios jugadores que ya vienen siendo muy importantes para los dirigidos por Luis de la Fuente.
Contra Bélgica, España dispuso de una estrategia que siempre le ha funcionado y que, para sorpresa de nadie, los dirigidos por Rudi García no supieron corregir a tiempo. Era cuestión de inercia que España pudiera ganar en 90 minutos.

Exponer las bandas para atraer al rival a la trampa
Desde la previa, el partido estaba muy claro para ambos equipos. Lamine Yamal y Alex Baena serían las cartas más peligrosas de España, con sus fieles escuderos Pedro Porro y Marc Cucurella.
Para Rudi García, lo más importante sería entonces poner a Doku y a Trossard a acompañar los recorridos defensivos de De Cuyper y de Castagne, laterales bastante defensivos.
Esa fue la trampa que le tendió De la Fuente a Rudi García, que el técnico francés no pudo corregir a tiempo, porque el partido le fue esquivo desde el primer momento.

Hecha la trampa, fortificada la mitad de la cancha
El centro del campo, nunca mejor dicho, fue el escenario donde España sacó todas las ventajas. Un Rodri que estuvo imperial durante los 90 minutos fue director de orquesta para que, en el primer tiempo, Dani Olmo y Fabián Ruiz fueran los elementos más importantes, en conjunto con un Mikel Oyarzábal que entiende a la perfección el rol de delantero móvil.
En el segundo tiempo, la entrada de Pedri en lugar de Fabián Ruiz y de Mikel Merino en lugar de Dani Olmo, hicieron que la presión con pelota de España estuviera unos metros más adelante, por lo que se volvió asfixiante y obligó a que se cometieran errores defensivos y rechaces apresurados. De uno de esos errores, a 2 minutos de su ingreso, Mikel Merino aprovechó para anotar el 2-1 final.
El juego interior de España, con desmarques constantes, búsqueda de juegos en pared y la apertura por banda para siempre terminar cerrando la jugada por el centro, no pudo ser combatida por una estrategia efectiva por parte de la selección de Bélgica.
La ausencia de pivotes de calidad
Los partidos siempre deben ser analizados desde una perspectiva amplia. Y en ese caso, Luis de la Fuente y su equipo terminaron siendo los vencedores, ante la ausencia de pivotes de calidad que pudieran precisamente bloquear el trabajo de Rodri, Fabián, Dani Olmo, Pedri y Mikel Merino.
Hay que recordar que tanto Amadou Onana como Youri Tielemans están lesionados, y seguro que ambos serían los titulares en la zona de contención de Bélgica, dejando a Vanaken y a Raskin en la banca. Por causas y azares, que siempre hacen su parte, Rudi García no tuvo elementos para poder dar solidez, y la entrada de Witsel, que era para eso, terminó haciendo que su equipo defendiera más cerca de su portería, agrandando el problema.