Menlo Ventures levanta 3,000 millones para IA, su mayor fondo en 50 años impulsado por Anthropic
Menlo cumple 50 años con su mayor fondo: 3,000 millones para invertir en IA, de la semilla al crecimiento.
TL;DR:
- Menlo Ventures cerró 3,000 millones de dólares en dos fondos nuevos para invertir en startups de IA, desde la fase semilla hasta el crecimiento.
- Su participación en Anthropic vale hoy unos 14,000 millones de dólares, según fuentes citadas por Bloomberg, tras la apuesta de 750 millones que lideró en 2024.
- Anthropic presentó documentación confidencial para salir a bolsa en 2026 con una meta cercana al billón de dólares; sería, por mucho, la mayor salida en la historia de la firma.
Menlo Ventures anunció este martes 23 de junio de 2026 que levantó 3,000 millones de dólares en capital fresco, la mayor captación en sus 50 años de historia, para apostar de lleno por la inteligencia artificial. El dinero se reparte en dos fondos y apunta a startups de IA en software empresarial, salud y consumo. Detrás del hito hay un nombre que lo explica casi todo: Anthropic. La participación de la firma en el creador de Claude vale hoy alrededor de 14,000 millones de dólares, según fuentes citadas por Bloomberg, producto de una jugada que en su momento parecía temeraria. Para quienes siguen la fiebre inversora de la IA, el caso Menlo enseña algo concreto: una sola apuesta concentrada puede redefinir a una firma de medio siglo.
La estructura cubre toda la cancha. Menlo dividió el capital en dos vehículos:
- Menlo Ventures XVII invierte desde la etapa semilla hasta la Serie A, cuando una empresa puede ser todavía un equipo pequeño con una buena intuición técnica y las primeras señales de tracción.
- Menlo Inflection IV es el fondo de crecimiento para compañías en Serie B en adelante, las que ya empiezan a despegar y van camino de convertirse en los nombres grandes de la era de la IA.
La apuesta de 750 millones que cambió a la firma
Menlo no llegó tarde a Anthropic. Invirtió por primera vez en 2023, cuando la empresa no tenía producto ni ingresos y buena parte de Silicon Valley daba por cerrada la carrera de los grandes modelos de lenguaje. Un año después llegó el momento de la verdad. En 2024, la firma lideró de forma anticipada la Serie D del laboratorio con un cheque de 750 millones de dólares, el más grande que había firmado. Esa ronda cuadruplicó la valoración de Anthropic hasta los 18,400 millones de dólares, según TechCrunch.
La propia Menlo lo cuenta sin medias tintas:
"Estábamos convencidos de que había lugar para otra compañía independiente de modelos base, que Anthropic era el equipo para construirla y que invertir en ella podía anclar toda nuestra estrategia de IA", escribió la firma.
Para entonces, Anthropic ya daba señales claras. Había cerrado un acuerdo de hasta 4,000 millones de dólares con Amazon y los fondos se la disputaban. La fundaron exinvestigadores de OpenAI, entre ellos los hermanos Dario Amodei (CEO) y Daniela Amodei (presidenta). El riesgo, visto así, no era tanto la empresa. Era cómo Menlo consiguió tanto dinero de golpe.
Un SPV de 500 millones: la jugada que hoy copia toda la IA
Aquí está la parte que llamó la atención de la industria. En 2024 el capital de riesgo apenas salía del invierno post-pandemia; gigantes como SoftBank o Tiger Global todavía se lamían las heridas y casi nadie firmaba cheques de ese calibre. Menlo armó el grueso de la operación —unos 500 millones de dólares— como un SPV.
Un vehículo de propósito especial (SPV, por sus siglas en inglés) es una entidad de inversión de un solo uso que reúne dinero de varias fuentes para cerrar una operación puntual. Al SPV, Menlo sumó otros 250 millones de su propio fondo y aportaciones de socios internos, según reportes de la época, hasta completar los 750 millones.
Lo que entonces fue audaz hoy es rutina. Los SPV de IA se multiplicaron y Anthropic se volvió uno de sus blancos favoritos. Tanto, que el mes pasado la propia empresa salió a advertir que los SPV no autorizados y los mercados secundarios que dicen vender sus acciones son, en sus palabras, "estafas".
Anthology: el fondo con Anthropic que ya dejó salidas
Menlo no se quedó en la inversión directa. A finales de 2024 lanzó junto con Anthropic un fondo para startups en etapa temprana, bautizado Anthology, con 100 millones de dólares iniciales. El capital desplegado hasta la fecha ronda ya los 250 millones, según una fuente cercana al fondo citada por TechCrunch.
El vehículo no solo pone dinero: ofrece a las startups acceso directo a los líderes de Anthropic y créditos para usar Claude. Hasta ahora respaldó a más de 60 empresas y dejó varias salidas. Entre ellas, Graphite (comprada por Cursor) y Astrix Security (adquirida por Cisco); la firma suma además a esa lista a Fintool, comprada por Microsoft. Esa cercanía con los fundadores le da a Menlo algo que el dinero solo no compra: una ventana en tiempo real sobre qué categorías y qué equipos están naciendo en la IA.
El verdadero premio llega con la salida a bolsa de Anthropic
Las cifras de papel solo se vuelven dinero real cuando hay una salida. Y ahí está el premio mayor. El mes pasado, Anthropic superó a OpenAI como el laboratorio de IA más valioso del mundo, con una valoración de 965,000 millones de dólares, según Crunchbase. La empresa ya presentó de forma confidencial sus planes para cotizar en bolsa en 2026, con una meta que rondaría un billón de dólares (un millón de millones). Sería, por mucho, la mayor desinversión en la historia de Menlo.
Hasta que eso ocurra, los 14,000 millones de la participación siguen siendo una valoración estimada, no efectivo en la cuenta. Y para el inversionista hispanohablante que mira la fiebre de la IA desde la barrera, el aviso de Anthropic vale oro: comprar "acceso" a sus acciones por canales no oficiales es, casi siempre, comprar humo.
La historia de Menlo resume el momento de la IA en una línea: el dinero ya no escasea, pero el acceso a las pocas empresas que de verdad mandan se paga carísimo. La firma que hace 50 años abrió una oficina en Sand Hill Road apostó casi todo a una de ellas. Por ahora, le salió bien.