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LINK frenó su giro a 1.47 grados por segundo y ahí se queda: el rescate del Swift sigue en pie

Katalyst redujo el giro de LINK de 9 a 1.47 grados por segundo y gastó menos de 100 gramos de propelente.

por Patricia Rodriguez
SpaceX Dragon spacecraft in orbit, highlighting advanced space technology with cloud backdrop.
Foto de SpaceX en Pexels

TL;DR:

  • Katalyst Space bajó el giro de su nave LINK de unos 9 a 1.47 grados por segundo y planea dejarla justo en ese ritmo, no en cero.
  • La recuperación consumió menos de 100 gramos de propelente de los cerca de 60 kilos de xenón que LINK lleva a bordo.
  • El siguiente paso es una actualización de software de vuelo; sin ella, la nave no puede empezar a alinearse con la órbita del telescopio Swift.

La nave enviada a rescatar un telescopio de la NASA lleva dos semanas rescatándose a sí misma, y por fin hay un número que suena a buena noticia. Katalyst Space Technologies redujo el giro descontrolado de LINK de unos 9 grados por segundo a 1.47, informó la NASA el jueves 6 de agosto. La empresa no piensa llevarlo a cero: dejará la nave girando a ese ritmo mientras sube una actualización de software de vuelo con controladores de actitud nuevos, escritos para la configuración con la que LINK quedó tras la avería. Solo cuando ese parche funcione podrá empezar a maniobrar para alinearse con la órbita del Observatorio Neil Gehrels Swift, que mientras tanto sigue cayendo.

El problema no era menor. LINK quedó rotando en varios ejes después de que su control de actitud fallara durante el fin de semana anterior al 28 de julio, cuando la agencia lo hizo público. El giro cortaba las comunicaciones a ratos y forzó un reinicio de la plataforma del satélite, según Space.com. Dos de las tres ruedas de reacción, las piezas que orientan una nave sin gastar combustible, dejaron de funcionar, y el sistema de propulsores de control quedó a media máquina.

El aviso venía de antes. El 15 de julio, cuando el comisionamiento iba por la mitad, el blog de la misión ya mencionaba de pasada problemas tempranos de comunicaciones y de control de actitud, incluida una falla en una de esas tres ruedas, resuelta entonces con parches de software. Diez días después el asunto volvió, y en grande.

⚠️
Ni la NASA ni Katalyst han explicado públicamente qué causó la falla de control de actitud del 25 y 26 de julio. La empresa solo la describió como una serie de problemas técnicos durante el comisionamiento.

Los 100 gramos que pesan más que el 1.47

Para frenar la rotación, el equipo no usó los propulsores de control: encendió una y otra vez uno de los propulsores eléctricos de LINK, los mismos que después tendrán que empujar al telescopio. Y ahí está el dato que casi nadie está contando. La operación consumió menos de 100 gramos de propelente, según Katalyst, "para conservar combustible para la fase de cita y de impulso de la misión". La nave lleva unos 60 kilos de xenón para sus tres motores iónicos, de acuerdo con la NASA.

Los motores eléctricos empujan poquísimo y gastan poquísimo. La recuperación tomó más de una semana y se pagó con menos de dos milésimas del depósito. Ese margen es lo que mantiene viva la misión: cada gramo quemado hoy en enderezar a LINK es un gramo que no estará disponible para levantar a Swift durante los meses que dura el empujón.

Propulsor iónico de una nave espacial encendido, con un resplandor azulado en la tobera
Imagen ilustrativa: los motores iónicos entregan un empuje mínimo y consumen muy poco propelente · Foto de Vanya en Pexels

Swift lleva desde febrero con la ciencia casi apagada

El telescopio al que hay que salvar no está esperando en buenas condiciones. La página oficial de la misión registra que en febrero de 2026 la NASA suspendió la mayor parte de sus operaciones científicas para mantenerlo en una orientación que reduce el arrastre y frenar así la caída de la órbita, justo pensando en el reimpulso.

Swift se lanzó el 20 de noviembre de 2004 para cazar estallidos de rayos gamma y nunca llevó propulsores propios. Volaba cerca de los 600 kilómetros; la fricción con las capas altas de la atmósfera, engordadas por la actividad solar reciente, lo ha ido bajando. La NASA sitúa el punto de no retorno alrededor de los 300 kilómetros, altura a la que el observatorio llegaría en octubre, según Space.com. Sin rescate, la agencia calcula que reentraría y se destruiría a finales de este año.

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La secuencia que queda por delante, según la NASA y Katalyst, es esta:

  • Subir la actualización de software de vuelo con los controladores de actitud nuevos, prevista para los próximos días.
  • Ejecutar las maniobras de fase que alineen la órbita de LINK con la del telescopio.
  • Acercarse, fotografiar a Swift y elegir dónde sujetarlo, porque el observatorio no tiene asas ni puntos de anclaje.
  • Rodearlo con los tres brazos robóticos y empujarlo con los motores iónicos durante varios meses, hasta acercarlo a su órbita original.
  • Soltarlo y reentrar en la atmósfera.

El calendario ya se movió una vez. La cita estaba prevista para principios de agosto, apenas un mes después del despegue del 3 de julio desde el atolón de Kwajalein a bordo de un Pegasus XL; The Register reportó el 31 de julio que se corrió a finales de mes. Katalyst construyó, probó y lanzó la nave en menos de un año desde que la NASA le adjudicó el contrato de 30 millones de dólares, en septiembre de 2025, y esa velocidad era parte del argumento:

"elevar la órbita resulta más económico que reemplazar las capacidades del Swift"

dijo a la agencia EFE Shawn Domagal-Goldman, de la División de Astrofísica de la NASA.

Preguntas rápidas sobre el rescate del Swift

¿Qué pasa si LINK no llega a tiempo al telescopio Swift?

La NASA calcula que Swift bajará de los 300 kilómetros hacia octubre, la altura desde la cual el rescate deja de ser posible. Sin intervención, la agencia estima que el observatorio reentraría en la atmósfera y se destruiría a finales de 2026.

¿Por qué el telescopio Swift no puede subir su propia órbita?

Porque se lanzó en 2004 sin propulsores. Volaba cerca de los 600 kilómetros y el rozamiento con las capas altas de la atmósfera lo frena poco a poco; cuanto más baja, más aire encuentra y más rápido cae. La actividad solar reciente aceleró ese proceso.

¿Alguna vez se había capturado un satélite así?

No. Según la NASA, ninguna nave privada ha capturado un satélite no tripulado del gobierno de Estados Unidos que además no estuviera diseñado para recibir mantenimiento en órbita. Swift carece de puntos de agarre, así que LINK tendrá que fotografiarlo y decidir dónde sujetarlo.

Lo que se juega aquí va más allá de un telescopio de 250 millones de dólares que todavía funciona. Si LINK lo alcanza y lo levanta, quedará demostrado que un satélite viejo se puede reparar en órbita por una fracción de lo que cuesta reemplazarlo, y ese es justo el negocio que persiguen las empresas de servicio orbital, las mismas que la salida a bolsa de SpaceX puso en el radar de los inversionistas. Si no lo alcanza, la lección será otra: que llegar a tiempo importa tanto como llegar.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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