Las refinerías de China aprovechan la reapertura de Ormuz y se lanzan por el crudo de Medio Oriente
Refinerías chinas compran crudo de Medio Oriente tras la reapertura de Ormuz y un desplome de precios.
TL;DR:
- Las refinerías independientes chinas aumentaron sus compras de crudo de Medio Oriente tras el alto al fuego de EE. UU. e Irán.
- Arabia Saudita redujo el precio de venta oficial del crudo ligero un récord de 6 dólares por barril para captar compradores.
- Aunque el flujo por el estrecho de Ormuz se reactiva, analistas estiman que la normalización total de la infraestructura se demorará hasta 2027.
Las refinerías independientes de China, conocidas coloquialmente como "teapots", se apresuran a adquirir cargamentos de crudo de Medio Oriente para aprovechar el desplome de precios de las últimas semanas. Este incremento en las compras ocurre tras la reactivación del tránsito comercial por el estrecho de Ormuz, facilitado por el acuerdo de alto al fuego de 60 días firmado entre Estados Unidos e Irán a mediados de junio de 2026. Con el crudo Brent cotizando por debajo de los 75 dólares por barril por primera vez desde el inicio del conflicto, los grandes productores del Golfo han desatado una agresiva competencia de precios para recuperar su cuota de mercado en el mercado asiático.


El regreso de los cargamentos por Ormuz
Tras meses de bloqueos y severas restricciones en el Golfo que llevaron a las importaciones de petróleo chinas a su nivel más bajo en ocho años, los superpetroleros han vuelto a circular de forma masiva. El estrecho de Ormuz, cerrado de facto desde finales de febrero debido a la escalada bélica entre Irán, Israel y Estados Unidos, reabrió sus compuertas gracias a una tregua de 60 días pactada entre el 15 y el 18 de junio.
En los últimos días, cerca de 10 millones de barriles de crudo saudí han cruzado el estrecho tras ser cargados en la terminal de Ras Tanura, de acuerdo con datos de Bloomberg. Esta reactivación del flujo inundó de ofertas a los refinerías asiáticas, obligando a los productores a ajustar sus tarifas para asegurar la venta de su producción acumulada.
Descuentos históricos para captar al mercado asiático
Para competir por el mercado de Asia, la petrolera estatal Saudi Aramco implementó un recorte drástico de 6 dólares por barril en su precio de venta oficial (OSP) para el crudo Arab Light de julio. Se trata de la reducción de precios más agresiva de la compañía desde 2022, la cual sitúa la prima del barril en 9.50 dólares sobre el promedio de Dubái/Omán, una caída notable frente a la prima de 15.50 dólares registrada en junio.
Esta competencia feroz ha permitido que los gigantes independientes del refinamiento chino aseguren cargamentos clave:
- Rongsheng Petrochemical adquirió cargamentos de crudo saudí bajo contratos inmediatos (spot) para entrega en julio.
- Shandong Chambroad Petrochemicals compró crudo iraquí tipo Basrah con entrega programada para agosto.
- Shenghong Petrochemical Group cerró transacciones para importar la variedad Upper Zakum de los Emiratos Árabes Unidos.
La caída de los precios globales, que llevó al Brent por debajo de la barrera de los 75 dólares, ha cambiado el equilibrio comercial de las refinerías, que en meses previos operaban al ritmo más bajo en casi cuatro años debido a los altos costos del suministro alternativo.
Exportaciones de combustible y el largo camino a la normalización
Como respuesta a la estabilización proyectada del flujo de petróleo, el gobierno de Pekín decidió incrementar el cupo mensual de exportación de combustibles refinados para sus empresas estatales a 800,000 toneladas métricas para julio de 2026, en comparación con las 600,000 otorgadas en junio. El regulador chino eliminó además las restricciones de destino para incentivar la salida del excedente de refinamiento hacia los mercados internacionales.
A pesar del optimismo inmediato de los compradores y la tregua vigente, los analistas del sector mantienen la cautela respecto al mediano plazo. Expertos de la consultora Wood Mackenzie advierten que los daños acumulados en la infraestructura petrolera de Irak y Kuwait ralentizarán la restauración completa de los niveles de producción previos a la crisis, un proceso de reconstrucción que estiman podría prolongarse hasta 2027.