La UE entra al invierno 2026-27 con sus reservas de gas en mínimos de 15 años
Depósitos al 76%: el conflicto con Irán, el LNG inaccesible y el veto al gas ruso llevan a Europa al límite.
TL;DR:
- Los depósitos europeos terminarán la temporada de recarga en octubre al 76% de capacidad, el nivel más bajo desde 2011, según el Financial Times.
- El conflicto entre EEUU, Israel e Irán cerró el Estrecho de Ormuz y cortó el suministro de LNG equivalente al 20% de la oferta global, incluidas exportaciones de Qatar que cubren entre el 12 y 14% de las importaciones europeas.
- El 1 de enero de 2027 entra en vigor la prohibición europea al LNG ruso de largo plazo, que hoy representa el 14% de las importaciones totales de gas de la UE.
La Unión Europea está en camino de entrar al invierno 2026-27 con sus depósitos de gas en el nivel más bajo en al menos 15 años. Las instalaciones de almacenamiento de la UE terminarán la temporada de recarga en octubre al 76% de capacidad — el pico más bajo desde 2011, según reportó el Financial Times el 29 de junio. El número ya es inquietante; la razón detrás lo vuelve más complicado. No es un solo factor: son tres presiones que se superpusieron en 2026 y que los analistas del sector no ven resolverse a tiempo.
Cómo llegaron los depósitos a este nivel
Europa no arrancó bien el año. Un invierno excepcionalmente frío dejó los almacenes al 28% de capacidad al inicio del período de inyección, el punto más bajo desde 2018. El Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia calculó que la UE entró a la temporada de 2026 con apenas 31 mil millones de metros cúbicos en reservas.
Desde entonces, la recarga ha avanzado pero no alcanza. Los depósitos rondaban el 48% de capacidad a finales de junio, unos 15 mil millones de metros cúbicos por debajo del promedio histórico de los últimos cinco años, según datos de Energy Aspects. Para ponerlo en perspectiva: Reuters advirtió en enero que los niveles podían desplomarse hasta el 30% o menos antes de terminar el invierno. Por poco.
El efecto dominó del conflicto en Oriente Medio
El invierno frío habría sido un problema manejable en otro contexto. Lo que lo convirtió en una crisis fue el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que derivó en el cierre del Estrecho de Ormuz el 4 de marzo — la ruta por donde transita el 20% del suministro mundial de LNG. QatarEnergy, uno de los principales abastecedores europeos de gas licuado, declaró fuerza mayor ese mismo día y congeló exportaciones que representan entre el 12 y el 14% de las importaciones de LNG de la UE. Las unidades de producción de Qatar y de los Emiratos Árabes Unidos también quedaron afectadas.
Un acuerdo de paz provisional estabilizó los precios alrededor de €40 por megavatio-hora en las últimas semanas. Ahí está la trampa: con el TTF holandés en ese nivel, los cargamentos de LNG desde EEUU no encuentran incentivo suficiente para desviar su ruta hacia Europa. El mercado se calmó. Esa calma frena la reposición de reservas.
"Aunque el acuerdo EEUU-Irán ha bajado los precios del gas y generado esperanzas de que el suministro del Golfo regrese al mercado, cuanto más tiempo persista la restricción del LNG, más bajos serán los inventarios europeos al inicio del invierno y mayor la probabilidad de picos de precios", advirtió **Natasha Fielding**, analista de **Argus Media**.
Tres proyecciones y una fecha que no se mueve
Los analistas trabajan con distintos rangos según cuándo se normalice el suministro de Qatar. Goldman Sachs, en análisis de la analista Samantha Dart, proyecta que si las unidades del complejo Ras Laffan regresan a plena capacidad antes de finales de julio, Europa podría llegar al invierno con el 74% de almacenamiento. Un mes de retraso en esa recuperación bajaría la cifra al 70%. La empresa noruega Equinor fue directa: en mayo advirtió que el bloque difícilmente alcanzará el 80% antes de que empiece la calefacción.
La Comisión Europea ya ajustó sus propias expectativas. El umbral de almacenamiento, que históricamente se exigía en el 90%, ahora se fijó en un rango de 75 a 80% para evitar que las compras agresivas en el mercado spot eleven más los precios. El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, describió el equilibrio como la necesidad de estar listos para el invierno sin incentivar subidas de costo que el bloque no puede absorber.
A todo eso se añade un factor de calendario que nadie puede retrasar: el 1 de enero de 2027 entra en vigor la prohibición europea de importaciones de LNG ruso bajo contratos de largo plazo. Esos flujos representan hoy el 14% del total de importaciones de gas de la UE, y su eliminación llega justo cuando los depósitos estarán en su nivel más comprometido en década y media.
Tom Marzec-Manser, director para gas europeo y LNG en Wood Mackenzie, señaló que los precios irán subiendo conforme se acerque el invierno, generando riesgos estructurales si el continente enfrenta un frío severo a principios de 2027.
El mayor riesgo no es que el invierno sea frío. Es que todo llegue junto: depósitos bajos, suministro restringido, veto al LNG ruso recién en vigor y un mercado que ya pagó el precio de la calma.