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Biología

Un fósil guardado desde 1963 pone en duda los 243 millones de años del posible primer dinosaurio

Un dicinodonte de Tanzania resultó ser del mismo género que otros de Argentina y Brasil. El vínculo sugiere que Nyasasaurus, el posible primer dinosaurio, no tendría los 243 millones de años que se le atribuyeron en 2012.

por Patricia Rodriguez
Black and white image of a T. Rex skull displayed in a museum setting.
Foto de Christian Zimmermann en Pexels

Un esqueleto de dicinodonte que el Museo de Historia Natural de Londres guardaba desde una expedición británica de 1963 resultó ser una especie nueva, Dinodontosaurus isiyavamanda. Su identificación pone en duda la edad de las rocas de Tanzania que produjeron los fósiles considerados posibles dinosaurios más antiguos. Como el género solo se conocía en Sudamérica, el equipo encabezado por la Universidad de Bristol sostiene que esas capas tienen una edad equivalente a las de Brasil y Argentina. Si es así, Nyasasaurus parringtoni, presentado en 2012 con unos 243 millones de años y una ventaja de unos 10 millones sobre el resto de los dinosaurios, sería más joven de lo que se pensaba.

El esqueleto de 1963 seguía sin descripción formal

El estudio se publicó el 16 de septiembre de 2026 en el Journal of Vertebrate Paleontology, en acceso abierto. Se basa en material de aquella expedición, que reunió una colección extensa de sinápsidos, los vertebrados del linaje de los mamíferos que prosperaron antes del auge de los dinosaurios. Esos fósiles pasaron al museo londinense, pero solo se estudiaron en parte, según la Universidad de Bristol.

El equipo revisó uno de esos ejemplares, un cráneo con parte del esqueleto hallado en el Miembro Lifua de las capas de Manda (Manda Beds), en el suroeste de Tanzania, junto con otro cráneo, fragmentario, recuperado en 2012. Con tomografía computarizada, imágenes 3D de superficie y análisis filogenéticos, concluyó que ambos pertenecen a Dinodontosaurus. El género forma parte de los dicinodontes, sinápsidos herbívoros con pico y colmillos emparentados de lejos con los mamíferos actuales. Hady George, autor principal, describe el hallazgo como el primer registro confirmado del género fuera de Sudamérica. El nombre de la especie alude a la tierra del pueblo wamanda, que habita la región donde aparecieron los fósiles.

Close-up view of a dinosaur skeleton on display in a museum exhibition.
Imagen ilustrativa de trabajo con fósiles en laboratorio; no muestra los ejemplares descritos en el estudio · Foto de Jonathan Cooper en Pexels

La identificación tardó décadas en llegar a una revista. Nigel Larkin, coautor e investigador visitante de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Reading, contó que estudió el esqueleto para su tesis de maestría en el University College London en 1994 y ya entonces lo consideró una especie nueva, pero tardó casi 30 años en empezar a prepararlo para su publicación.

Mike Day, curador de tetrápodos no mamíferos del Museo de Historia Natural, recordó que el ejemplar llevaba más de 60 años bajo resguardo de la institución y sostuvo que revisar colecciones puede cambiar la comprensión del pasado tanto como encontrar fósiles nuevos en el campo.

Cómo un herbívoro mueve la fecha del posible primer dinosaurio

Las capas de Manda importan por lo que guardan además de dicinodontes. De ellas salieron Nyasasaurus y el silesáurido Asilisaurus, los fósiles que la Universidad de Bristol identifica como los posibles dinosaurios más antiguos. Hasta ahora se pensaba que esas rocas compartían algunos géneros con capas de Sudáfrica consideradas del Triásico Medio.

Dinodontosaurus cambia la referencia. El género aparece en la Zona de Asociación de Dinodontosaurus, en Brasil, y en la Formación Chañares, en Argentina, secuencias que Sci.News describe como bien fechadas. Según el artículo científico, citado por ese medio, el tramo medio y superior del Miembro Lifua se habría depositado más o menos al mismo tiempo que esas dos unidades. Por eso su edad probable iría del final del Ladiniense, piso que abarca de 242 a 237 millones de años, al Carniense (237 a 227 millones), y no correspondería al Anisiense (247 a 242 millones) que históricamente se le atribuyó.

La Formación Chañares, en la provincia argentina de La Rioja, tiene una de esas fechas radiométricas. En 2015, un equipo encabezado por Claudia Marsicano, de la Universidad de Buenos Aires, fechó cristales de circón de sus cenizas volcánicas. El resultado, publicado en PNAS, la ubicó entre 234 y 236 millones de años, de 5 a 10 millones más joven de lo que se estimaba, según la Universidad de Utah, que participó en el trabajo. Aquel equipo ya advertía que esa edad del Triásico Tardío podría aplicarse a otras formaciones que se creían del Triásico Medio, como la de Santa Maria, en el sur de Brasil, y la secuencia del Karoo, en Sudáfrica; ninguna tenía entonces una datación radiométrica.

Para la Universidad de Bristol, las fechas radiométricas sudamericanas sugieren que estas secuencias con posibles dinosaurios tempranos son hasta 10 millones de años más jóvenes que la de Sudáfrica. La tabla reúne las tres propuestas de edad que se cruzan en esta discusión:

Tres edades propuestas en el debate sobre el origen de los dinosaurios, de 2012 a 2026
Año Publicación Edad que propone
2012 Nyasasaurus parringtoni, en Biology Letters Anisiense, unos 243 millones de años; unos 10 millones antes que el resto de los dinosaurios
2015 Datación de la Formación Chañares (Argentina), en PNAS De 234 a 236 millones de años; de 5 a 10 millones más joven de lo estimado
2026 Dinodontosaurus isiyavamanda, en Journal of Vertebrate Paleontology Del final del Ladiniense (piso de 242 a 237 millones de años) al Carniense (237 a 227 millones) para el tramo medio y superior del Miembro Lifua, en lugar del Anisiense

La cifra redonda de 240 millones de años con la que la universidad presentó a la especie queda en el extremo más antiguo de la horquilla que propone el estudio. Chañares, la unidad argentina con la que el estudio correlaciona las capas tanzanas, tiene fechas de entre 234 y 236 millones.

Nyasasaurus perdería parte de su ventaja de 10 millones de años

Nyasasaurus se describió en 2012 a partir de huesos que Rex Parrington, de la Universidad de Cambridge, recolectó a principios de los años treinta; su ejemplar tipo formaba parte de la colección del mismo museo londinense, según la Universidad de Washington. El equipo de Sterling Nesbitt, entonces en esa universidad, lo ubicó en el Anisiense, hace unos 243 millones de años, y concluyó que el linaje de los dinosaurios había aparecido entre 10 y 15 millones de años antes de lo que mostraban los fósiles conocidos. Si las rocas de Tanzania son del final del Ladiniense o del Carniense, esa ventaja se reduce.

George, estudiante de doctorado en la Escuela de Ciencias de la Tierra de Bristol, lo planteó con cautela: "Esto ayuda a confirmar que los candidatos a dinosaurio más antiguo de Tanzania probablemente no son más antiguos que los de Sudamérica, lo que afina la cronología del origen de los dinosaurios".

El comunicado de la universidad es más tajante que su autor principal. Afirma que las rocas triásicas de Tanzania ya no pueden considerarse las que preservan los posibles fósiles de dinosaurio más antiguos y que eso abre una revisión de cuándo y dónde surgieron los dinosaurios.

Quedan cabos sueltos. La descripción de 2012 se basó en un húmero y unas cuantas vértebras, y sus propios autores presentaron a Nyasasaurus como el dinosaurio más antiguo o, si no lo era, como su pariente más cercano conocido. La edad nueva se apoya en la correlación con secuencias sudamericanas fechadas, según el comunicado y la reseña de Sci.News. Y buena parte del material tanzano de Dinodontosaurus, sobre todo el esqueleto poscraneal, sigue sin examinarse: el equipo prevé compararlo con los ejemplares sudamericanos y estudiar la biomecánica de estos dicinodontes para entender cómo convivían varias especies de grandes herbívoros en el Triásico.

Si la correlación se sostiene, los candidatos de Tanzania dejan de ir por delante de los sudamericanos, y las fechas de las secuencias de Argentina y Brasil pasan a servir de referencia también para esas rocas de África oriental.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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