TL;DR:
- La FAA le otorgó a DoorDash la certificación Part 135 de operador aéreo comercial y la empresa lanzó DoorDash Air, su programa propio de reparto con drones.
- Más del 20% de los pedidos de la plataforma en 2025 recorrieron entre 3 y 5 millas, el segmento exacto al que apunta la nueva flota.
- Las primeras entregas comerciales se planean para el otoño estadounidense, sin ciudades anunciadas y con el vuelo autónomo de largo alcance todavía sujeto a un permiso distinto.
DoorDash ya está autorizada a volar. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) le concedió la certificación Part 135 de operador aéreo comercial, y con ese permiso en la mano la empresa presentó este miércoles 29 de julio de 2026 DoorDash Air, su programa propio de reparto con drones. El aparato no lo compró a nadie: lo diseña y lo fabrica DoorDash Labs, el equipo interno de robótica que ya había sacado a la calle a Dot, el robot repartidor de banqueta. La compañía dijo a Business Insider que apunta al otoño estadounidense para hacer sus primeras entregas comerciales, aunque todavía no anuncia en qué ciudades.
El papel no es un trámite menor. DoorDash presume ser apenas el octavo operador de drones que lo consigue en Estados Unidos, tras un proceso que la FAA divide en cinco fases y que revisa aeronavegabilidad, programas de mantenimiento y procedimientos de seguridad. Harrison Shih, que encabeza DoorDash Air, lo planteó así en el comunicado:
"Queremos que la entrega con drones funcione para cualquier comercio, en cualquier lugar. Estamos construyendo el stack completo para que eso sea posible, desde la infraestructura en tierra hasta el dron mismo y los sistemas de traspaso que hacen que todo funcione en conjunto."
Lo que el Part 135 desbloquea, y lo que todavía no
La certificación autoriza a DoorDash a operar como aerolínea, no a llenar el cielo de burritos la semana que entra. TechCrunch, que reporteó el anuncio, apunta que la empresa no entregó un calendario detallado y que lo previsible es arrancar con pilotos acotados, con el dron siempre dentro del campo visual de un operador humano.
El punto fino está en cuatro letras: BVLOS, por beyond visual line of sight, más allá del alcance visual. Bloomberg leyó en el sitio de la FAA que el permiso ya habilita ese tipo de vuelo. La página del regulador es más específica: dice que el Part 135 es la única vía para que un dron pequeño transporte propiedad ajena a cambio de dinero fuera del alcance visual, pero también que los operadores de paquetería necesitan además una exención o un waiver para volar así. Amazon, Wing y Zipline ya pasaron por ese segundo aro. DoorDash no ha dicho si el suyo lo incluye.
Esa misma página describe el sobre operativo del reparto aéreo en Estados Unidos, y conviene tenerlo presente antes de imaginar mudanzas por el aire: vuelos por debajo de los 400 pies (unos 122 metros) y un máximo de 5 libras (2,3 kilogramos) de carga por paquete.
Los pedidos de 3 a 5 millas son el objetivo real
DoorDash no está persiguiendo el pedido de la esquina. En su comunicado la empresa señala un hueco concreto de su propia operación y lo sostiene con cifras internas:
- Más del 20% de los pedidos de la plataforma en 2025 recorrieron entre 3 y 5 millas, unos 5 a 8 kilómetros.
- Esos pedidos de rango medio tardaron en promedio casi 25% más que los cortos, sobre todo porque encontrar al repartidor adecuado lleva más tiempo.
- En 2025 los drones entregaron en un promedio de 25 minutos, según las estimaciones de la propia compañía.
- Algunos locales que participaron en los pilotos con socios de drones vieron crecer su volumen de pedidos alrededor de 30%, y DoorDash sostiene que el efecto se mantuvo durante las nueve semanas siguientes al arranque.
- La red acumula más de 10.000 millones de pedidos históricos y decenas de miles de entregas aéreas.
La lectura de la empresa es que mandar esos viajes al aire libera a los Dashers para concentrarse en los trayectos cortos, que según DoorDash son los que suelen preferir: se resuelven rápido, permiten quedarse cerca de zonas con muchos comercios y encadenar el siguiente pedido antes. El comunicado también aclara que los repartidores humanos siguen moviendo la enorme mayoría de los millones de entregas diarias, incluidos los pedidos grandes y los edificios de departamentos donde hay que subir. Bloomberg tituló justo con esa idea.

Los siete operadores que llegaron antes
El registro público de la FAA, actualizado por última vez el 30 de abril de 2026, todavía no incluye a DoorDash. Los que sí aparecen, en orden de llegada:
- Wing Aviation abrió la lista en abril de 2019 y repartió comida y medicamentos de mostrador en Christiansburg, Virginia.
- UPS Flight Forward fue la primera con certificado estándar y en septiembre de 2019 movió suministros médicos con aeronaves de Matternet en el campus hospitalario de WakeMed, en Raleigh.
- Amazon Prime Air empezó a operar comercialmente en agosto de 2020 en Pendleton, Oregón, y fue la primera en volar bajo este esquema un dron de más de 55 libras.
- Zipline llegó en junio de 2022 como cuarto operador, el primero de ala fija, con base en Charlotte.
- Causey Aviation Unmanned obtuvo el suyo en enero de 2023 y opera en Holly Springs y Raeford, Carolina del Norte, con aeronaves de Flytrex.
- DroneUp fue la sexta, en noviembre de 2024, en la zona de Murphy, Texas, con el aparato Prism V2.
- Drone Express (DEXA) cerró la lista en abril de 2025, en Dayton, Ohio, con aeronaves de Telegrid.
Ese quinto renglón explica buena parte de la jugada. Flytrex, la empresa israelí que reparte con DoorDash en Texas, no vuela con certificado propio: lo hace bajo el de Causey. Wing sí tiene el suyo desde 2019. Hasta este miércoles, cada vez que un pedido de DoorDash salía por el aire, el permiso que lo hacía legal era de alguien más.
Las alianzas siguen en pie. DoorDash trabaja con Wing desde 2022, cuando arrancaron en Logan, Australia, y en 2024 extendieron el acuerdo a un par de ciudades estadounidenses, entre ellas Dallas-Fort Worth. Con Flytrex lanzaron en junio de 2025 el servicio de Little Elm y Frisco, que entonces alcanzaba a más de 30.000 hogares. Axios confirma que esos contratos se mantienen y que la empresa simplemente sumará sus propios aparatos a la mezcla.
Stanley Tang, cofundador y director de producto de DoorDash, explicó en un blog por qué la compañía se metió a fabricar aeronaves. TechCrunch recogió su argumento:
"No arrancamos con la pregunta de cuál es la tecnología autónoma más padre que podríamos hacer. Arrancamos desde los primeros principios: cuál es el problema real del cliente que hay que resolver."
El resto de su razonamiento apunta al software. La Autonomous Delivery Platform es el sistema que decide en tiempo real si un pedido lo lleva un humano, un Dot o un dron. Dot, por cierto, ya rueda en los suburbios de Phoenix (Tempe, Mesa, Gilbert y Chandler) y en Fremont, California, y pesa unas 350 libras, cerca de 159 kilos. Hay un detalle más que DoorDash repite y que Digital Trends subrayó: el dron es de diseño estadounidense y la mayoría de sus componentes se fabrican en ese país, algo poco común en una industria que depende fuerte de la manufactura china.
We’re cleared for takeoff! 🛫Say hello to DoorDash Air, our in-house drone delivery program. pic.twitter.com/YhDgWOPmts
— DoorDash (@DoorDash) July 29, 2026
España dio su primer permiso equivalente hace un mes
La pregunta obvia de este lado del idioma es cuándo llega esto. La respuesta corta es que no llega, al menos no con DoorDash: su propio centro de ayuda lista Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda como los países donde el servicio está disponible para consumidores, y un certificado Part 135 solo vale en el espacio aéreo estadounidense.
La respuesta larga es más interesante, porque el mismo debate regulatorio se movió en España apenas un mes antes. El 30 de junio de 2026, según publicó Infobae, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) concedió la primera autorización del país para transportar mercancías no peligrosas con drones en zonas pobladas. El permiso se emitió bajo un escenario SAIL III del Reglamento (UE) 2019/947, quedó en manos del operador Catuav con la aeronave Eiger 3 de RigiTech y contempla justamente el vuelo más allá del alcance visual del piloto.
Dicho de otro modo, la pieza que a DoorDash le falta aclarar en Estados Unidos es la que España acaba de conceder por primera vez, a una escala mucho menor y sin ninguna app de comida detrás.
Preguntas rápidas sobre DoorDash Air
¿Cuándo empieza DoorDash a repartir con sus propios drones?
La empresa dijo a Business Insider que apunta al otoño de 2026 en Estados Unidos. No ha publicado un calendario detallado ni ha nombrado las ciudades donde arrancará; en su comunicado solo adelanta que dará más detalles del aparato y del programa antes de que termine el año.
¿DoorDash Air va a llegar a México o a España?
No. El centro de ayuda de la propia DoorDash lista Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda como los países donde el servicio está disponible para consumidores, y la certificación Part 135 solo tiene validez en el espacio aéreo estadounidense. Operar en otro país exigiría permisos del regulador local.
¿Qué es la certificación Part 135 de la FAA?
Es el certificado de operador aéreo comercial que expide la FAA. Según el regulador, es la única vía para que un dron pequeño transporte propiedad ajena a cambio de dinero más allá del alcance visual del piloto, y exige aprobar cinco fases de evaluación sobre aeronavegabilidad, mantenimiento y procedimientos de seguridad.
Hoy solo hay dos cosas firmes: el papel que habilita a DoorDash a volar y una ventana aproximada, el otoño estadounidense. El aparato, las ciudades y el permiso para volar sin verlo siguen pendientes, y la empresa promete detalles antes de que acabe el año. Mientras tanto, el pedido de cinco kilómetros lo sigue llevando alguien en coche.