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Trump no teme una extinción por IA y cifra en un año la ventaja sobre China

El presidente de Estados Unidos descartó estar preocupado por una extinción causada por la IA. Su prioridad es conservar la ventaja frente a China, que cifró en cerca de un año sin explicar cómo la midió.

por Patricia Rodriguez
From above of United States banknotes placed on national flags of America and China illustrating international trade concept
Foto de https://kaboompics.com/ en Pexels

Donald Trump dijo que no le preocupa que la inteligencia artificial lleve a la extinción humana y desplazó la discusión hacia la competencia con China. Durante un breve intercambio con reporteros el jueves 10 de septiembre en el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth, el presidente de Estados Unidos sostuvo que el país quedaría en «una posición muy mala» si no gana la carrera de la IA y calculó que lleva cerca de un año de ventaja. No explicó cómo midió esa distancia. Varios investigadores actuales y antiguos de Anthropic y OpenAI, mientras tanto, han pedido ralentizar el desarrollo o reforzar sus controles.

Trump trasladó su respuesta a la competencia con China

Cuando un reportero le preguntó si le preocupaba que la IA pudiera causar la extinción humana, Trump contestó: «No, no tengo ninguna». Enseguida afirmó que su inquietud era que Estados Unidos no ganara la competencia tecnológica y terminara «en una posición muy mala».

El mandatario cifró la delantera estadounidense en alrededor de un año y calificó esa distancia como amplia. Sus palabras no anunciaron una regulación, una orden ejecutiva ni un cambio formal de política. Fueron una respuesta breve que dejó clara la jerarquía de riesgos expresada por el presidente: la competencia con China pesa más en su cálculo que las advertencias sobre una posible pérdida de control de sistemas futuros.

El "año de ventaja" cambia según la medición

Trump no identificó un benchmark, una familia de modelos ni una capacidad concreta para sostener la cifra de un año. Esa precisión importa porque el liderazgo en IA puede medirse por rendimiento de modelos, investigación, patentes, infraestructura, talento o cantidad de sistemas destacados, y esos indicadores no avanzan al mismo ritmo.

Epoch AI es una de las organizaciones que ha intentado convertir la diferencia de capacidades en tiempo. En un análisis publicado el 2 de enero de 2026, calculó que los modelos chinos estuvieron, en promedio, siete meses detrás de la frontera estadounidense desde 2023, con una brecha mínima de cuatro meses y una máxima de 14. Ese intervalo incluye los 12 meses mencionados por Trump, pero el corte de Epoch es anterior y no demuestra que esa sea la distancia vigente en septiembre.

El AI Index 2026 de Stanford ofrece otra fotografía. En marzo de 2026, el modelo estadounidense mejor situado aventajaba al principal modelo chino por 2,7%, una diferencia que el informe consideró prácticamente cerrada. Esa métrica tampoco permite aplicar un retraso uniforme de un año a toda la industria china.

Las advertencias apuntan a una superinteligencia futura

La pregunta a Trump llegó después de la renuncia de Jacob Coxon a Anthropic el 8 de septiembre. El investigador acusó a Anthropic y OpenAI de competir por desarrollar una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma sin garantías suficientes para conservar el control. Se trató de una advertencia personal, no de una conclusión institucional de ambas compañías.

Evan Hubinger, responsable de Ciencia de Alineamiento en Anthropic, respaldó el fondo del mensaje y estimó personalmente en más de 10% la probabilidad de que la IA mate a todos los humanos durante la próxima década. También aclaró que considera bajo el riesgo de los modelos actuales y que su preocupación se concentra en una futura superinteligencia con mejora recursiva. La cifra no procede del informe corporativo de riesgos de Anthropic ni representa una probabilidad aceptada por la empresa.

Anthropic y el 10% de extinción: quién dio la cifra
El 10% de extinción por IA es la estimación personal de un directivo; el informe de Anthropic no usa porcentajes.

Otros empleados actuales y antiguos de Anthropic y OpenAI publicaron llamados a reducir el ritmo o reforzar las salvaguardas. Sus mensajes tampoco forman una postura unánime de la industria. Anthropic dijo a Reuters que somete sus modelos a pruebas intensivas de capacidades peligrosas en áreas como ciberseguridad y biología, y que está interesada en coordinar con otros laboratorios el ritmo de lanzamiento de nuevas herramientas.

La discusión ya pasó de los laboratorios al Congreso

Las advertencias provocaron respuestas de legisladores de ambos partidos. El senador demócrata Mark Kelly pidió a Washington tomar el riesgo con seriedad; el republicano Ted Cruz habló de legislación para atender riesgos catastróficos, y la representante republicana Anna Paulina Luna solicitó una sesión especial de la Cámara sobre IA. Otros legisladores trabajan en propuestas de auditorías independientes para los modelos más potentes.

Al mismo tiempo, la administración Trump pidió en septiembre a los integrantes del G20 evitar un enfoque regulatorio intervencionista para la IA, según Reuters. La respuesta del presidente refuerza ese énfasis competitivo, aunque por sí sola no modifica ninguna norma ni resuelve qué controles aceptaría la Casa Blanca.

Trump no presentó una refutación técnica del escenario de extinción ni una medición verificable de la carrera con China. Expresó una prioridad presidencial: evitar que Estados Unidos pierda la delantera mientras los laboratorios y el Congreso discuten qué salvaguardas deben aplicarse antes de que los modelos de frontera avancen más.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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