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Nvidia dijo que no compraba Groq; EE. UU. investiga si así esquivó la revisión antimonopolio

El Departamento de Justicia envió a Nvidia una solicitud formal de información sobre su acuerdo con Groq, según The New York Times. El informe anual de Nvidia cifra el trato en 17,000 millones de dólares y precisa que con él no compró participaciones en la startup.

por Gerardo Pavez
Detailed image of a computer motherboard highlighting an Intel chip with surrounding components.
Foto de Pok Rie en Pexels

El Departamento de Justicia de Estados Unidos investiga si Nvidia estructuró su acuerdo con Groq, una startup de chips de IA, para evitar la revisión antimonopolio que se aplica a fusiones y adquisiciones. Lo publicó The New York Times el 9 de septiembre de 2026 con base en dos personas al tanto de la indagatoria, que empezó poco después del anuncio del trato, en diciembre de 2025; según una de ellas, Nvidia ya recibió una solicitud formal de información. Groq presentó el acuerdo como una licencia no exclusiva de su tecnología, acompañada de la salida de su fundador, Jonathan Ross, y de otros directivos hacia Nvidia. Es un tipo de trato frecuente en la industria de la IA: licenciar la tecnología de una startup y contratar a su gente sin comprarla.

Bloomberg también reportó la investigación, con base en personas familiarizadas con el asunto que pidieron no ser identificadas por tratarse de una pesquisa confidencial. Las fuentes del Times, anónimas por la misma razón, señalaron que la indagatoria no ha llegado a conclusiones y que el Departamento de Justicia podría determinar que no hubo irregularidades.

Un portavoz de Nvidia defendió el acuerdo en un comunicado: «La historia de Groq es un ejemplo perfecto de que el sistema estadounidense funciona como fue diseñado para promover la innovación, recompensar a los emprendedores y beneficiar a los consumidores». Reuters, que difundió esa respuesta, informó que ni Groq ni el Departamento de Justicia contestaron de inmediato a sus solicitudes de comentarios, hechas fuera del horario laboral.

Lo que Nvidia obtuvo de Groq sin comprar la empresa

Groq anunció el acuerdo el 24 de diciembre de 2025 sin revelar cifras. Según su comunicado, Ross y Sunny Madra, presidente de la compañía, se unirían a Nvidia junto con otros integrantes del equipo para impulsar y escalar la tecnología licenciada, mientras Groq seguiría operando como empresa independiente, con Simon Edwards como director ejecutivo y su servicio GroqCloud sin interrupciones. El Times reportó que Nvidia contrató a la mayoría de los empleados de Groq.

Nvidia sostuvo desde el principio que no se trataba de una compra. En un correo a sus empleados obtenido por CNBC, Jensen Huang, fundador y director ejecutivo de la compañía, escribió: «Aunque estamos sumando empleados talentosos a nuestras filas y licenciando la propiedad intelectual de Groq, no estamos adquiriendo Groq como empresa».

Menos de tres meses después del anuncio, en su conferencia GTC de marzo de 2026, Nvidia presentó el Groq 3 LPU, que describe como la siguiente generación del procesador de Groq. En agosto informó que su sistema de inferencia Groq 3 LPX, que agrupa esos chips en racks, ya estaba en plena producción.

El informe anual de Nvidia pone el trato en 17,000 millones de dólares

La cifra de 20,000 millones de dólares en efectivo que circuló en diciembre se la dio a CNBC Alex Davis, director ejecutivo de Disruptive, la firma de inversión que había encabezado la ronda de financiamiento de Groq de septiembre de 2025. Bloomberg y otros medios siguen usando ese número. El informe anual 10-K que Nvidia presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) por su año fiscal cerrado en enero de 2026 registra otro, el mismo que usó Reuters: una contraprestación total de 17,000 millones, con 13,000 pagados al cierre y 4,000, intereses imputados incluidos, pagaderos en un plazo de un año.

Calculator placed on financial graphs and reports showcasing data analysis and business documentation.
Imagen ilustrativa: el desglose del acuerdo con Groq figura en el informe anual que Nvidia entregó a la SEC · Foto de RDNE Stock project en Pexels

Ese documento aclara que Nvidia no compró contratos con clientes, productos existentes ni participaciones accionarias. Del valor registrado, 2,500 millones corresponden a un activo intangible de tecnología desarrollada, calculado a partir de lo que costaría recrearla y con una vida útil de cinco años. Otros 14,400 millones quedaron como crédito mercantil (goodwill), que Nvidia atribuye principalmente a la plantilla y al desarrollo futuro de la tecnología licenciada. El crédito mercantil equivale a casi seis veces lo asignado a la tecnología ya desarrollada.

Washington ya había puesto la lupa sobre estos acuerdos

La ley Hart-Scott-Rodino obliga a notificar a la Comisión Federal de Comercio (FTC) y al Departamento de Justicia las fusiones y adquisiciones que superan un umbral anual, y a esperar antes de cerrarlas. La FTC fijó ese umbral en 126.4 millones de dólares para 2025 y lo elevó a 133.9 millones para 2026. Los acuerdos que combinan una licencia con la contratación de personal clave pueden evitar esa revisión automática, de acuerdo con el reporte del Times.

En febrero de 2026, los senadores demócratas Elizabeth Warren, Ron Wyden y Richard Blumenthal pidieron a la FTC y al Departamento de Justicia investigar los llamados reverse acqui-hires, en los que una gran tecnológica contrata al talento de un competidor más pequeño y licencia su tecnología o compra una participación minoritaria sin llegar a adquirirlo. Pusieron como ejemplos los acuerdos de Meta con Scale AI, de Google con Windsurf y de Nvidia con Groq, sostuvieron que funcionan como «fusiones de facto» y reclamaron bloquearlos o revertirlos si violan la ley antimonopolio.

Un mes y medio después, Omeed Assefi, entonces jefe interino de la División Antimonopolio del Departamento de Justicia, le dijo a Reuters que una conducta que parece dirigida a eludir la revisión de fusiones es para él más una «señal de alerta» que haber participado en ese proceso y cumplido con él. Declinó hablar de casos en curso o de empresas concretas.

Nvidia aplicó una fórmula parecida con Poolside y sigue ligada a Groq

La estructura no se quedó en Groq. En agosto, Nvidia acordó pagar 6,000 millones de dólares por una licencia no exclusiva de Model Factory, el software con el que Poolside, una startup de IA para programación, construye sus modelos. También ofreció empleo a 109 de sus trabajadores y se comprometió a invertir 1,000 millones en la empresa, según una carta de Poolside a sus inversionistas que reveló Newcomer y revisó The Wall Street Journal. Esa carta sostiene que el trato no es una adquisición ni un acquihire, como se conoce a los acuerdos centrados en contratar talento.

Con Hugging Face, Nvidia tomó la vía tradicional: en septiembre acordó comprar la plataforma por 12,930 millones de dólares, una operación sujeta a autorizaciones regulatorias.

Groq, mientras tanto, sigue operando por su cuenta como proveedor de inferencia en la nube. El 17 de agosto anunció una ronda Serie A de 350 millones de dólares, liderada por Disruptive y con la participación prevista de Nvidia, que la valora en 3,500 millones y está sujeta a las condiciones de cierre habituales. En ese comunicado, Groq se presenta como socio de nube de Nvidia, certificado para diseñar y operar su cómputo acelerado.

Según el Times, si el Departamento de Justicia concluye que Nvidia manejó mal el acuerdo con Groq, podría multarla, aunque es poco probable que intente deshacerlo.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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