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Una decena de estados recorta las exenciones de centros de datos que les cuestan miles de millones

Ocho legislaturas aprobaron recortes en 2026 y cuatro gobernadores congelaron sus programas. Detrás hay una factura que nadie previó: Ohio calculó 135.8 millones de dólares y terminó perdiendo 1,600 millones en un solo año. Virginia, Texas y Georgia también rebasan los 1,000 millones anuales.

por Patricia Rodriguez
A woman using a laptop navigating a contemporary data center with mirrored servers.
Foto de Christina Morillo en Pexels

Al menos ocho legislaturas estatales de Estados Unidos aprobaron en 2026 leyes para recortar o eliminar las exenciones fiscales de los centros de datos, y los gobernadores de Illinois, Massachusetts, Ohio y Nebraska congelaron por decreto sus propios programas, según el recuento que el Center on Budget and Policy Priorities publicó el 7 de agosto de 2026. Maine fue el único estado que derogó todos los subsidios disponibles para el sector. El giro llegó después de que las cifras oficiales mostraran el tamaño real del beneficio: Virginia, Texas, Ohio y Georgia renuncian cada uno a más de 1,000 millones de dólares al año, y en Ohio el costo de 2025 resultó doce veces mayor que la proyección inicial. La exención al impuesto a las ventas para centros de datos sigue vigente en 37 estados, de acuerdo con Good Jobs First.

Ohio proyectó 135.8 millones y perdió 1,600

En mayo de 2026, el Departamento de Impuestos de Ohio entregó a un reportero los costos reales de su exención al impuesto a las ventas. En 2024 el estado dejó de cobrar 555 millones de dólares y los gobiernos locales otros 166.8 millones. Para 2025 la parte estatal saltó a 1,600 millones, doce veces la proyección original de 135.8 millones. Días después, el gobernador Mike DeWine pausó el programa para nuevas solicitudes, aunque las empresas con contratos vigentes siguen cobrando el beneficio. Zach Schiller, director de investigación de Policy Matters Ohio, planteó que un error de esa escala golpea tanto la formulación de política pública como la confianza ciudadana.

El mismo desfase aparece en otros estados. Georgia calculó en 2023 que su exención costaría 186 millones en el ejercicio fiscal 2025; un año después corrigió a 296 millones y en 2026 llevó la cifra a casi 1,900 millones. Los propios funcionarios estatales atribuyeron el salto a datos nuevos sobre el aumento de la construcción. Texas pasó de estimar unos 130 millones para ese mismo ejercicio a cerca de 1,000 millones en 23 meses. Y Carolina del Norte amplió su beneficio en 2015 con un dictamen fiscal que preveía unos 4 millones anuales: las estimaciones oficiales más recientes lo ubican entre 45 y 57 millones al año, con 1,500 a 2,300 millones adicionales si se completan los proyectos ya planeados.

La razón de fondo es que las exenciones se escribieron para otra industria. Cuando Amazon Web Services o Google compran hoy un chip de Nvidia para inteligencia artificial, de 30,000 a 50,000 dólares por pieza, en 37 estados no pagan impuesto a las ventas, y una instalación de hiperescala aloja decenas de miles de esos chips. Good Jobs First calcula que el costo para el contribuyente supera de forma rutinaria un millón de dólares por cada empleo permanente creado.

Las cuatro cifras que rebasan los 1,000 millones no son directamente comparables entre sí: algunas suman la pérdida estatal y la local, otras solo la estatal.

Costo anual de las exenciones a centros de datos en los cuatro estados que superan los 1,000 millones de dólares
Estado Costo anual reportado Alcance de la cifra
Georgia 2,500 millones (ejercicio 2026); casi 3,000 millones proyectados para 2027 Estatal y local
Virginia 1,900 millones (ejercicio 2025) Estatal y local, costo real
Ohio 1,600 millones (2025), contra 555 millones en 2024 Solo estatal
Texas 1,300 millones (ejercicio 2026), desde 1,000 millones en 2025 Solo estatal; el impuesto local no se exenta

Quién cobra las exenciones

Indiana llevaba años sin publicar sus pérdidas. Después de que Good Jobs First la señalara en abril de 2026, la contraloría estatal y la corporación de desarrollo económico corrigieron la cifra, actualizaron su portal de transparencia y admitieron 655.6 millones de dólares en recaudación perdida entre 2019 y 2025, repartidos entre apenas seis empresas. De ese total, 611 millones fueron para Amazon: 50.5 millones en 2024 y 561 millones en 2025, un aumento de 1,011% en un solo año para una sola compañía.

El impuesto predial cuenta la misma historia en otra escala. Oregón es de los pocos estados que concentra los datos locales, y ahí cuatro empresas, Amazon, Apple, Alphabet y Meta, acumularon unos 615.8 millones de dólares en descuentos prediales entre 2016 y 2023. Solo en 2025 el programa costó más de 230 millones, y en una década su factura anual creció 762%. En el condado de Mayes, Oklahoma, un complejo de Google recibió más de 363.5 millones en descuentos prediales entre 2013 y 2025: pasó de 2.8 millones el primer año a 38.7 millones en 2025.

Close-up of server equipment in a modern data center highlighting technology infrastructure.
Imagen ilustrativa de una sala de cómputo; no corresponde a ninguna de las instalaciones mencionadas en la nota · Foto de panumas nikhomkhai en Pexels

Hay casos todavía más difíciles de rastrear. En Misisipi, los centros de datos acceden a un paquete con diez años de exención en ventas, ingresos y predial bajo un solo programa, y Amazon obtuvo además una exención permanente al impuesto a las ventas para sus compras en el estado. Ninguna de esas pérdidas se ha hecho pública. En total, 14 de los 37 estados con exención no publican de forma oportuna cuánto dejan de recaudar.

Ocho estados recortan y Kentucky va en dirección contraria

Maine aprobó una ley que deja fuera de ciertos incentivos, incluida la exención al impuesto sobre equipo empresarial, a los centros de datos que empiecen a operar a partir del 1 de agosto de 2026. Nebraska derogó la exención para equipo fabricado dentro del estado y destinado a instalaciones de fuera, y en julio el gobernador Jim Pillen cerró por decreto el acceso a los incentivos del programa ImagiNE Nebraska. Washington eliminó el beneficio para equipo de servidores e infraestructura eléctrica en centros urbanos que calificaban por reacondicionamiento, con vigencia desde el 1 de julio de 2026.

JB Pritzker ordenó a Illinois detener el procesamiento de nuevos acuerdos del Data Center Investment Program desde el 1 de julio de 2026. Maura Healey suspendió en Massachusetts la recepción de solicitudes y publicó un marco de protección para la salud pública, el ambiente y los usuarios de la red eléctrica. Nueva York fue más lejos: el 14 de julio de 2026 Kathy Hochul firmó un decreto que impuso una moratoria de un año a la construcción de instalaciones de 50 megavatios o más, la primera de su tipo en el país, y anunció que buscará además una ley para derogar las exenciones a los grandes centros de datos. Al justificar el decreto, la gobernadora dijo que ante el encarecimiento de los recibos y el desgaste de los recursos naturales "es mi responsabilidad actuar y liderar".

En dirección contraria, Kentucky creó su exención al impuesto a las ventas para equipo de centros de datos en 2024 y la amplió en 2025, con umbrales de inversión que van de 25 millones de dólares en los condados pequeños a 450 millones en los más poblados. El abogado fiscal Mark Sommer, de FBT Gibbons, dijo a Checkpoint que al estado están llegando docenas de instalaciones, y defendió que el impuesto local de 3% sobre el consumo eléctrico deja un ingreso relevante para los distritos escolares. Louisville y Lexington, las dos ciudades más grandes, pidieron de todos modos una pausa; sus distritos escolares están entre los pocos que no cobran ese impuesto.

Más de 300 iniciativas estatales en un solo año

La cuenta fiscal es apenas una parte del expediente. Los legisladores estatales presentaron más de 300 iniciativas sobre centros de datos en 41 estados durante 2026, casi el doble que el año anterior, con foco en estabilidad de la red, costos residenciales de electricidad, transparencia de los acuerdos y uso de agua. De las propuestas específicas para recortar subsidios, al menos 25 estados presentaron alguna, ocho la aprobaron, 17 la vieron caer y dos siguen discutiéndola.

El gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, resume el argumento de quienes quieren cancelar el beneficio: con los billones de dólares de capital que ya fluyen hacia la construcción de centros de datos, el sector no necesita estímulos públicos para levantarse.

"El mercado ya está entregando los incentivos."

El rechazo tampoco es exclusivo de Estados Unidos. El 4 de septiembre de 2026, Tailandia anunció el freno de 49 centros de datos en construcción mientras redacta sus primeras reglas para el sector, aunque el propio gobierno reconoció que no tiene facultad legal para suspenderlos.

Tailandia pausa 49 centros de datos sin poder obligar
Tailandia frenó 49 centros de datos en obra y admitió que no puede obligarlos: las reglas llegan en octubre.

Las empresas con contratos ya firmados en Ohio siguen cobrando la exención pausada, y catorce estados todavía no pueden decir cuánto dejaron de recaudar. Hasta que esas cifras se publiquen, el debate sobre si el subsidio valió la pena seguirá dándose sin la mitad de los números.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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