Jeffrey Katzenberg, cofundador de DreamWorks, prepara una startup de inteligencia artificial junto a Bill Peebles, quien encabezó la app Sora de OpenAI, y Sujay Jaswa, exdirector financiero de Dropbox. La empresa entrenaría sus propios modelos de video y buscaría clientes entre cineastas, no entre el público de una app masiva, según reportó The Information el 9 de septiembre de 2026 con base en personas al tanto del proyecto. Los fundadores ya conversan con posibles inversionistas. El movimiento llega casi cinco meses después de que Peebles dejó OpenAI, en abril de 2026, tras el cierre de Sora. Importa porque pone a prueba una hipótesis cara: que el video generado por IA rinde más como herramienta vendida a productoras que como aplicación de consumo, justo el modelo que OpenAI acaba de abandonar.
El costo que hundió a Sora es el problema que hereda la nueva empresa
Sora fue el producto más visible de OpenAI fuera de ChatGPT y también uno de los más caros de sostener. Cuando la compañía lo canceló, perdía alrededor de un millón de dólares diarios en cómputo, según la estimación que citó TechCrunch. El 17 de abril de 2026, Peebles anunció su salida el mismo día que Kevin Weil, responsable de OpenAI for Science: los dos proyectos cayeron en la lista de "side quests" que OpenAI recortó para concentrarse en IA empresarial y en su futura superapp.
Peebles atribuyó a Sora haber detonado una ola de inversión en video dentro de la industria y, en el mensaje con el que anunció su salida, defendió que un laboratorio necesita espacio lejos de la hoja de ruta principal. "Cultivar la entropía", escribió, es la única forma de que prospere a largo plazo.
Ese es el problema que la nueva empresa hereda sin la infraestructura de OpenAI detrás. Entrenar modelos de video propios exige capital y cómputo mucho antes del primer cliente, así que la ronda que los fundadores están sondeando pesa más, por ahora, que el nombre de la compañía.

Katzenberg ya venía poniendo dinero en video con IA
No es el primer acercamiento del productor al sector. En junio de 2025, WndrCo, la firma de inversión que Katzenberg fundó con Jaswa, co-lideró una Serie A de 15.5 millones de dólares en Creatify, una plataforma que genera anuncios en video con IA para redes sociales. La diferencia ahora es de posición: pasa de escribir el cheque a sentarse del lado de los fundadores.
También carga con el antecedente que la industria no olvida. Al cubrir esa inversión, TechCrunch recordó que las apuestas de Katzenberg no siempre salen y puso como ejemplo Quibi, su plataforma de video corto, que levantó 1,750 millones de dólares y cerró seis meses después de su lanzamiento en 2020.
El nombre, el monto y la fecha siguen sin conocerse
El resumen público del reporte no precisa cómo se llamará la empresa, cuánto capital buscan, cuándo planean salir ni qué papel tomará cada uno de los tres. El artículo completo está tras un muro de pago y, hasta el cierre de esta nota, ninguno de los involucrados publicó un anuncio propio. Lo que sí está definido es el destinatario: cineastas, un público que compra herramientas de producción y no suscripciones de entretenimiento.
Por ahora lo verificable es la dirección del movimiento: el investigador que estuvo detrás de Sora y el productor que cofundó DreamWorks quieren rehacer con dinero privado el negocio que OpenAI cerró por caro, cambiando al cliente. La primera prueba concreta será el tamaño de la ronda que logren cerrar.