Un centro de datos en el espacio podría costar hasta 100 veces lo que uno terrestre, estimó Amanda Peterson Corio, responsable global de energía para centros de datos de Google, según informó The Information. La advertencia llega mientras la propia compañía prueba procesadores de inteligencia artificial en órbita con Project Suncatcher.
El adelanto público de The Information no precisa qué costos incluye la cifra ni cómo se calculó. Sin esos detalles, el múltiplo no permite estimar el presupuesto de una instalación concreta.
Google anunció el 30 de octubre que su satélite experimental había enviado a Tierra su primera respuesta generada con IA: un haiku producido por el modelo Gemma 4. La empresa todavía planea probar la resistencia de sus procesadores al calor y la radiación en órbita.

Qué compara la proyección de Suncatcher
Un trabajo de investigadores de Google ofrece una comparación económica más acotada. Los autores calcularon que, si el precio de lanzamiento a órbita baja cae a unos 200 dólares por kilogramo o menos, el costo de lanzar potencia al espacio, repartido durante la vida útil de los satélites, podría acercarse al gasto eléctrico de centros de datos terrestres equivalentes.
En los modelos de satélite que analizaron, el costo de lanzamiento bajo ese supuesto oscila entre 810 y 7,500 dólares por kilovatio al año. El rango citado para el gasto eléctrico de centros de datos capaces de ejecutar aprendizaje automático en Estados Unidos es de 570 a 3,000 dólares por kilovatio al año. Los rangos se superponen solo en parte.
El documento no compara presupuestos completos: deja fuera los costos de infraestructura, edificios y chips. Tampoco demuestra ni refuta por sí solo la estimación de hasta 100 veces atribuida a Peterson Corio, cuya metodología no aparece en el adelanto consultado.
Los investigadores proyectaron que el precio de lanzamiento podría bajar de 200 dólares por kilogramo hacia 2035 si se mantiene la reducción de costos que modelaron. Para ello calcularon que harían falta unos 180 lanzamientos anuales de Starship en promedio. Es una proyección, no una tarifa garantizada.
Los límites de conectar centros de datos en tierra
La electricidad disponible también depende de dónde pueda entregarse. En una llamada con inversionistas de Alphabet en 2025, Peterson Corio respaldó reformas para acelerar los permisos de nuevas líneas de transmisión y reconoció restricciones en las redes que pueden dificultar la conexión de centros de datos.
El operador eléctrico PJM informó el 30 de septiembre de 2026 que 617 proyectos energéticos habían entrado en una fase de estudios para conectarse a su red. Su capacidad nominal conjunta era de 168.6 gigavatios, aunque el operador advirtió que solo una parte de los proyectos solicitados suele llegar a funcionar.
PJM también señaló que algunas instalaciones de generación que ya tenían acuerdos de conexión afrontaban demoras por permisos estatales y problemas en la cadena de suministro. Esos obstáculos afectan cuándo y dónde puede incorporarse nueva capacidad a una red que presta servicio en 13 estados y el Distrito de Columbia.
