Fox compra Roku por US$22.000 millones y su acción se desploma 15%
Fox adquiere Roku por unos US$22.000 millones y crea un gigante del streaming gratuito; su acción cayó 15%.
TL;DR:
- Fox pagará US$160 por acción por Roku —US$22.000 millones de valor empresa, US$25.000 millones de valor de capital—, con cierre previsto para la primera mitad de 2027 y sujeto a aval regulatorio.
- La unión de Tubi y el canal de Roku crea una de las mayores plataformas de TV conectada y publicidad de EE. UU.; la compañía combinada manejaría unos US$9.000 millones en ingresos publicitarios, según Madison & Wall.
- La acción FOX cerró con una caída de 15,22% por la dilución y la exposición al negocio de hardware de bajo margen de Roku.
Fox Corporation anunció el lunes 15 de junio de 2026 que comprará Roku en una operación en efectivo y acciones valorada en unos US$22.000 millones de valor empresa —US$25.000 millones de valor de capital—, a razón de US$160 por acción. Es la mayor apuesta de la compañía de Lachlan Murdoch desde que se reconfiguró en 2019, y la convierte en algo más que un proveedor de contenido: con el sistema operativo de Roku, Fox pasará a controlar también la "tubería" por la que millones de hogares ven streaming. Wall Street, en cambio, no celebró. La acción FOX cerró con una caída de 15,22%. El acuerdo une el servicio gratuito Tubi con el canal de Roku para armar una de las mayores plataformas de televisión conectada y publicidad de Estados Unidos, y le da a Fox acceso a los 100 millones de hogares que Roku alcanza en el mundo.
Ambas compañías ya tienen luz verde de sus consejos de administración, que aprobaron la transacción por unanimidad. Estas son las piezas clave del acuerdo:
- Precio: US$160 por acción, una prima cercana al 28% sobre el valor de Roku del 10 de junio.
- Tamaño: unos US$22.000 millones de valor empresa (US$25.000 millones de valor de capital).
- Estructura: 60% en efectivo y 40% en acciones; Fox emitirá unos 152 millones de acciones Clase A y asumirá cerca de US$8.300 millones de nueva deuda.
- Reparto: al cierre, los accionistas de Fox tendrán alrededor del 73% de la compañía combinada y los de Roku, cerca del 27%.
- Ahorros: unos US$400 millones en recortes de costos; Fox prevé que la operación sume al flujo de caja libre por acción en el segundo año tras el cierre.
- Liderazgo y plazos: Anthony Wood, fundador y CEO de Roku, se integrará al consejo de Fox; el cierre se espera para la primera mitad de 2027, sujeto a aprobación regulatoria.
Por qué la acción de Fox se desplomó pese al tamaño del acuerdo
La reacción del mercado fue tan dura como aparentemente contradictoria: Fox anuncia su mayor compra y su acción se hunde. La explicación más inmediata es la dilución. Para financiar la operación, la empresa emitirá unos 152 millones de acciones Clase A y cargará con cerca de US$8.300 millones de deuda nueva. Tras la caída, el valor de mercado de Fox quedó apenas por encima de los US$22.000 millones, casi del tamaño de lo que va a pagar por Roku.
Hay una segunda preocupación, más de fondo. Roku no es solo publicidad y software: también fabrica y vende aparatos. La consultora Madison & Wall advirtió que la compra expone a Fox de forma significativa al negocio de equipos de bajo margen —el llamado OEM—, con una dinámica muy distinta a la del Fox de hoy. Dicho de otro modo: integrar una empresa de contenido y publicidad es una cosa; sumarle una operación de hardware, con su manufactura y su distribución física, es otra. Ahí asoma el riesgo de ejecución y el choque de culturas.
Y queda lo que todavía no está cerrado. El acuerdo depende del visto bueno de los reguladores y no se espera que se complete hasta la primera mitad de 2027. Fox calcula unos US$400 millones en recortes de costos y proyecta que la operación empezará a sumar al flujo de caja libre por acción en el segundo año tras el cierre, pero esas cifras son estimaciones de la propia compañía, no resultados.
De burlarse del streaming de pago a la mayor apuesta de su historia
Durante años, Murdoch restó importancia al streaming para una empresa como Fox, fuerte en deportes, noticias y entretenimiento a través de los "tubos" tradicionales de la TV abierta y el cable. Llegó a burlarse de los rivales que pedían a los espectadores pagar de más por sus catálogos, recordando que Tubi era gratis. Cuando lanzó Fox One, su servicio de suscripción para quienes cortan el cable, incluso prohibió promocionarlo entre las audiencias de la televisión tradicional para no irritar a los distribuidores. Ese recelo se acabó.
"Este es un momento decisivo para FOX y una extensión natural de la estrategia deliberada y enfocada que hemos venido ejecutando durante casi una década. En 2019 reorientamos la compañía en torno a las noticias y los deportes en vivo", dijo Lachlan Murdoch.
En la llamada con inversionistas fue más allá. El acuerdo, afirmó, "crea una compañía mejor posicionada para la próxima década del video de lo que cualquiera de los dos estaría por separado". La apuesta es nítida y va a contracorriente de buena parte de la industria, obsesionada con la suscripción: Fox redobla su jugada por el streaming gratuito y financiado con publicidad, el modelo que más crece entre las audiencias sensibles al precio.
Fox ahora controla la "tubería": qué cambia para Amazon, Paramount y las ligas
El movimiento le cambia el papel a Fox dentro del tablero. Roku es el dispositivo de TV conectada líder en Estados Unidos: concentró el 44% de todas las horas que el país pasó viendo contenido en aparatos de TV conectada en el último trimestre de 2025. Con esa base, Fox deja de ser solo un creador de contenido para volverse también distribuidor. Compañías como Amazon o Paramount tendrán que sentarse a negociar con Fox cada cierto tiempo para mantener su contenido corriendo en Roku.
Mike Proulx, director de investigación de Forrester, lo planteó al señalar que Fox era la única gran cadena de TV abierta sin un ancla de streaming a la altura de Disney+, Peacock o Paramount+. Eso cambió de un día para otro:
"Roku aporta escala, datos y su sistema operativo, y Fox aporta deportes en vivo y noticias premium, creando un motor cerrado de publicidad en la televisión conectada", apuntó Proulx.
Los números del nuevo gigante explican el nerviosismo de la competencia. Según estimaciones de Madison & Wall, la compañía combinada manejaría unos US$9.000 millones en ingresos por publicidad —cerca del 14% de todo el gasto publicitario en la televisión de EE. UU.— y, al juntar Tubi con el canal de Roku, controlaría alrededor del 16% de la publicidad de streaming del país. Esa escala, calcula el mismo análisis, dejaría a Fox como el tercer mayor proveedor de medios por audiencia televisiva en Estados Unidos, con un 10,2% del mercado, por delante de Paramount Skydance y Netflix.
¿Y los deportes? Roku podría darle a Fox más músculo para negociar derechos de la NFL y las Grandes Ligas, y ampliar el alcance de transmisiones como la Serie Mundial o el futbol de los domingos. Murdoch, sin embargo, aclaró que los derechos deportivos no fueron el motor de la compra y que no prevé cambios en cómo se reparten entre TV abierta, cable y Fox One. Sobre su salto a la distribución, recordó que Fox ya operó el satélite Sky antes de vendérselo a Comcast en 2018: "no es nuestro primer rodeo", dijo.
Falta más de un año y el aval de los reguladores para que el acuerdo se concrete, pero el mensaje de Fox ya está sobre la mesa: cree que el futuro del video no pasa por cobrar otra suscripción, sino por ser dueño de la pantalla por donde entra el streaming gratuito. El mercado, por ahora, prefirió mirar la factura: una caída de 15,22% en un solo día. Quién tiene razón, Murdoch o Wall Street, no se sabrá hasta 2027.