Virgin Galactic presentó Apeiron, su primera nave de la clase Delta, y la trasladó el 28 de octubre desde Arizona hasta Spaceport America, en Nuevo México. La llegada acerca a la empresa a retomar sus vuelos comerciales, aunque la nave todavía debe completar la validación de sus sistemas y superar un programa de pruebas antes de transportar clientes.
Apeiron viajó acoplada a Eve, el avión que Virgin Galactic utiliza para transportar sus naves. La compañía informó que despegó del aeropuerto Phoenix-Mesa Gateway y aterrizó en Spaceport America, su base de operaciones.
El traslado fue un vuelo con la nave unida a Eve, no un viaje al espacio. En las misiones suborbitales previstas, el avión llevará la nave a cierta altitud y la liberará para que continúe su ascenso con su motor cohete.
Qué falta antes de llevar pasajeros
En Nuevo México, el equipo de ingeniería terminará la integración y validación del software de aviónica, los sistemas electrónicos que ayudan a operar la nave. Virgin Galactic atribuyó la actualización del calendario al tiempo adicional que necesita para completar ese proceso y sus pruebas.
La empresa espera iniciar los vuelos comerciales de Apeiron a principios del segundo trimestre de 2027, siempre que el programa de pruebas concluya con éxito. También prevé que una segunda nave empiece a operar entre finales del segundo trimestre y principios del tercero de ese año.
La fecha se ha movido más de una vez. En agosto, Virgin Galactic había anunciado que el primer vehículo entraría en servicio en febrero de 2027, en lugar del último trimestre de 2026. El calendario más reciente desplaza nuevamente ese objetivo.
Una flota diseñada para volar con más frecuencia
Apeiron forma parte de la generación que sustituirá a VSS Unity, retirada después de su último vuelo comercial en junio de 2024. Según Space.com, las naves Delta están preparadas para llevar hasta seis pasajeros, frente a los cuatro de Unity.
Virgin Galactic afirma que cada nave de la nueva generación está diseñada para volar dos veces por semana y realizar más de 500 misiones durante su vida útil. Son objetivos de diseño: la frecuencia real dependerá, entre otras cosas, de que la compañía complete las pruebas y ponga en marcha las operaciones.
El nombre Apeiron, un término del griego antiguo que alude a lo ilimitado, fue elegido mediante una votación pública en la que participaron personas de más de 80 países, según la compañía.
Para quienes esperan un asiento, la llegada a Spaceport America marca el comienzo de una nueva etapa de preparación. El siguiente paso decisivo será demostrar que la nave y sus sistemas funcionan durante el programa de pruebas previsto.