TL;DR:
- Un equipo con base en la Universidad de Uppsala recalculó la abundancia de plata en la atmósfera del Sol y la subió 55%.
- El valor pasa de 0.96 a 1.15 en la escala logarítmica que usan los astrónomos, y acerca al Sol al 1.21 que miden los meteoritos primitivos.
- La corrección no vino de un telescopio nuevo: el espectro solar analizado se publicó en 1973.
Un equipo con base en la Universidad de Uppsala recalculó cuánta plata contiene el Sol y encontró un 55% más de la que registraba el valor de referencia vigente. El trabajo, publicado el 17 de julio de 2026 en Astronomy & Astrophysics, no cambió al Sol: cambió el modelo con el que se lee su luz. Con ese ajuste desaparece casi por completo una discrepancia que llevaba años sin resolverse, la que separaba la plata medida en la atmósfera solar de la que aparece en los meteoritos más primitivos, formados de la misma nube de gas y polvo hace 4,600 millones de años. Importa mucho más allá de un metal: el Sol es la vara con la que se mide la composición química del resto de las estrellas del universo.
Medir un elemento en una estrella a la que nadie puede acercarse funciona así. Los átomos de la atmósfera solar absorben luz en longitudes de onda muy precisas y dejan rendijas oscuras en el espectro. Cada elemento deja su propio patrón. La plata deja apenas dos líneas útiles, a 328 y 338 nanómetros, las dos en el ultravioleta cercano y las dos contaminadas por líneas vecinas. Con tan poco material de trabajo, cualquier error en la interpretación se paga caro.
El modelo subía la plata un 86% y remedir las líneas dejó el saldo en 55%
Aquí está el matiz que se perdió en la cobertura. El equipo construyó un modelo del átomo de plata con 57 niveles de energía y lo metió en una simulación tridimensional de la superficie solar, esa que hierve en celdas de gas caliente que suben y bajan. Además abandonó un supuesto cómodo: que los átomos están en equilibrio térmico con su entorno. No lo están, porque la propia luz que sube desde abajo los excita y debilita su huella.
Esa corrección de física, sola, vale +0.27 dex, y en una escala logarítmica eso equivale a subir la plata un 86%. El resultado final no llegó tan alto. Los autores volvieron a medir la intensidad de las dos líneas y encontraron que en la de 328 nanómetros se encima una línea de hierro predicha en 328.0666 nm, catalogada en la base de Kurucz. Incluirla baja la abundancia inferida 0.15 dex de un solo golpe. El saldo entre lo que el modelo suma y lo que la remedición resta queda en +0.19 dex, que es el 55% del titular.
Es el mismo mecanismo por el que una revisión cuidadosa de datos viejos deshizo a los dos mejores candidatos a esfera de Dyson: a veces lo que cambia no es el cielo, sino la lectura.
La brecha con los meteoritos baja de 78% a 15%, y ahí se queda
El problema que motivó todo esto se planteaba fácil. Las condritas CI, las rocas más químicamente primitivas que caen a la Tierra, se formaron de la misma nube que el Sol y por lo tanto deberían tener las mismas proporciones. Para casi todos los elementos las tienen. Para la plata no: el valor meteorítico, 1.21, quedaba 0.25 dex por encima del solar. Traducido, los meteoritos parecían llevar 78% más plata que la estrella que nació con ellos.
Con el nuevo cálculo la diferencia baja a 0.06 dex, alrededor de un 15%, dentro del margen de error. La plata deja de ser el elemento raro de la lista.

Sema Caliskan, que hizo el trabajo durante su doctorado en Uppsala y hoy es posdoctoranda en la Universidad de Lieja, lo resume en el comunicado del centro:
"Con nuestro nuevo modelo pudimos interpretar las líneas espectrales... con más precisión"
Ni telescopio nuevo ni muestra nueva: el espectro analizado tiene medio siglo
El dato observacional con el que se remidieron las dos líneas es el atlas de intensidad del centro del disco solar de Lieja, publicado por Delbouille, Roland y Neven en 1973. Lo nuevo está del otro lado: los cálculos corrieron en Tetralith, la supercomputadora del Centro Nacional de Supercómputo en la Universidad de Linköping, y buena parte de las fuerzas de oscilador del átomo de plata tuvo que calcularse desde cero, porque la base de datos del NIST solo tenía siete de las que hacían falta.
Hay un detalle que el propio artículo deja a la vista sin comentarlo. El valor de referencia que este trabajo corrige lo firmó N. Grevesse en 2015, y N. Grevesse aparece como cuarto autor del artículo que lo corrige, desde el Centro Espacial de Lieja. La misma ciudad del atlas.

Toda la plata de Zacatecas se fabricó antes de que existiera el Sol
El Sol no fabricó su plata. Ninguna estrella como ella llega a las temperaturas necesarias para producir elementos tan pesados en cantidad. Según el propio artículo, cerca del 80% de la plata del sistema solar viene del proceso de captura rápida de neutrones, el llamado proceso r, que ocurre en episodios violentos: explosiones estelares y choques de estrellas de neutrones.
De ahí la utilidad de medirla bien. La plata rastrea una variante del proceso, el proceso r débil, cuyo escenario sigue en discusión. La confirmación más sólida de que estas colisiones fabrican elementos pesados llegó en 2019, cuando un equipo dirigido por Darach Watson, de la Universidad de Copenhague, reanalizó los espectros de la fusión GW170817 tomados con el instrumento X-shooter del VLT:
"hemos identificado la firma de un elemento pesado en esta bola de fuego"
Ese elemento era estroncio, primo ligero de la plata. Falta cerrar de dónde salió el resto.
Y aquí la historia toca suelo hispanohablante mejor que en casi ningún otro lugar. México es el mayor productor de plata del mundo, con unas 6,300 toneladas en 2024 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, casi el doble que China, sobre una producción global cercana a las 25,000 toneladas. Son 16 años consecutivos en el primer sitio, de acuerdo con el Estudio Mundial de la Plata que publica el Silver Institute. Perú concentra las mayores reservas conocidas, unas 140,000 toneladas. Chile y Bolivia completan el pelotón. Cada gramo que sale de Zacatecas, Chihuahua o Durango se forjó en un cataclismo estelar antes de que hubiera Sol, Tierra ni minas.
Preguntas rápidas sobre la plata del Sol
¿Cuánta plata tiene el Sol en realidad?
Poquísima. Con el valor viejo había un átomo de plata por cada 110,000 millones de átomos de hidrógeno; con el nuevo, uno por cada 71,000 millones. Los elementos más pesados que el helio suman apenas el 1.5% de la masa solar, según la Universidad de Uppsala.
¿Por qué el Sol parecía tener menos plata que los meteoritos?
Porque el modelo con el que se leía su luz simplificaba de más. Trataba la atmósfera solar como una capa plana y en equilibrio, cuando en realidad hierve y su propia radiación altera a los átomos de plata. Eso debilitaba la señal y llevaba a contar de menos.
¿De dónde viene la plata del universo?
De episodios violentos anteriores al Sol. El artículo de Astronomy & Astrophysics atribuye cerca del 80% de la plata del sistema solar al proceso de captura rápida de neutrones, asociado a explosiones estelares y a fusiones de estrellas de neutrones como la observada en 2017.
El siguiente paso ya está anunciado. El equipo quiere aplicar el mismo modelo a estrellas de distintos tipos y edades para rastrear cuándo y dónde se fabricó la plata de la Vía Láctea, y Caliskan adelantó a Gizmodo que un refinamiento para revisar posibles sesgos de otros elementos metálicos aparecerá en un trabajo próximo. Mientras tanto, la corrección ya obliga a un ejercicio incómodo y saludable: cada medición de plata hecha en otra estrella durante los últimos años se calibró contra un número que acaba de moverse.