La NASA encendió el 1 de septiembre de 2026 el coronógrafo del telescopio espacial Nancy Grace Roman, el instrumento que tapa la luz de una estrella para fotografiar los planetas y los discos de polvo que la rodean. El proceso corrió de las 7:27 a las 8:22 de la mañana, hora del este de Estados Unidos, según el blog de la misión. La agencia lo describe como una demostración tecnológica y su plan de observación suma tres meses en total, repartidos a lo largo del primer año y medio de operaciones científicas. Antes de que empiece a trabajar vienen meses de calibración y pruebas. El observatorio despegó el 30 de agosto y todavía viaja hacia el punto de Lagrange L2, a alrededor de 1.5 millones de kilómetros de la Tierra.
El coronógrafo demuestra tecnología; los planetas los va a contar otro instrumento
La NASA define el coronógrafo como un conjunto de ópticas, máscaras, espejos que se deforman por sí solos y sensores, montado para demostrar las tecnologías de imagen directa más avanzadas que se han volado. Su trabajo consiste en bloquear el resplandor de una estrella para dejar visible la luz, mucho más débil, que reflejan los planetas que giran a su alrededor.
El objetivo tampoco es cualquier planeta. La agencia apunta a mundos gigantes más viejos, más fríos y en órbitas más cerradas que los súper Júpiter jóvenes y calientes que la imagen directa ha encontrado hasta ahora. Ese sesgo existe porque un planeta recién formado todavía irradia su propio calor y resulta más fácil de aislar.

Las cifras grandes que acompañan a la misión salen de otro lado. El Roman busca planetas además por microlente gravitacional y por tránsito, dos técnicas que trabajan sobre los sondeos de campo amplio del observatorio y de las que salen las previsiones de decenas de miles de detecciones.

La antena ya se abrió y el frenazo en L2 llega hasta diciembre
El mismo 1 de septiembre, minutos antes del encendido del coronógrafo, la NASA confirmó el despliegue de la antena de alta ganancia y de la visera que protege el espejo primario. La antena mide 1.7 metros de ancho, pesa 11 kilogramos y está hecha de un material compuesto de carbono. Por ahí bajará el mayor volumen de datos de cualquier misión de astrofísica de la agencia hasta la fecha.
El 31 de agosto, a las 12:02 de la tarde, hora del este, el observatorio ejecutó su primera corrección de trayectoria con un encendido de unos tres minutos. La NASA la describió como la primera de dos maniobras previstas y dejó la segunda condicionada a que hiciera falta, dentro de esa misma semana. La inserción en la órbita alrededor de L2 ocurrirá unos 100 días después del despegue, es decir, a principios de diciembre de 2026, y a partir de ahí el telescopio solo necesitará encendidos de mantenimiento cada 28 días aproximadamente.
El calendario público de la misión mezcla hitos ya cumplidos con otros que la agencia todavía no ha reportado.
| Hito | Fecha | Estado al 8 de septiembre de 2026 |
|---|---|---|
| Despegue en un Falcon Heavy desde el complejo 39A | 30 de agosto de 2026 | Cumplido |
| Primera corrección de trayectoria | 31 de agosto de 2026 | Cumplida, con un encendido de unos 3 minutos |
| Antena de alta ganancia y visera desplegadas | 1 de septiembre de 2026 | Cumplido |
| Encendido del coronógrafo | 1 de septiembre de 2026 | Cumplido; siguen meses de calibración y pruebas |
| Segunda corrección de trayectoria | Primeros días de septiembre de 2026, solo si hacía falta | Sin anuncio en el blog de la misión |
| Inserción en la órbita de L2 | Unos 100 días tras el despegue | Pendiente |
| Primeras imágenes | Enero de 2027, según Space.com | Pendiente |
Las primeras imágenes no llegan este año
Space.com sitúa las primeras imágenes del Roman en enero de 2027. La NASA acompaña su página de puesta a punto con una advertencia: el calendario puede cambiar conforme el equipo evalúe y ajuste. Esa página, actualizada el 7 de septiembre de 2026, describe el trayecto hasta L2 como un viaje de tres meses.
La puesta a punto, en la definición de la propia agencia, es el periodo en que los sistemas se encienden, se ajustan y se calibran para comprobar que el observatorio se comporta como se esperaba. Ocurre durante el viaje, no al llegar.
El Roman ya cumplió los pasos que dependían del cohete y de los despliegues mecánicos, que se ejecutan una sola vez. Lo que queda se mide en meses de calibración, y las páginas de la misión actualizadas el 6 y el 7 de septiembre de 2026 no fijan todavía el día en que arrancan las operaciones científicas.