Qualcomm anunció el martes 8 de septiembre de 2026 una colaboración multigeneracional con Amazon para desarrollar silicio a la medida destinado a la infraestructura de inteligencia artificial de AWS, con la inferencia como carga central, y para trabajar en conectividad óptica de hasta 1.6 terabits por segundo. El comunicado no incluye una sola cifra de dinero. Las cifras aparecen en otro documento: un formulario 8-K entregado ese mismo día a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), donde la empresa informa que emitió a una filial de Amazon un warrant, es decir el derecho a comprar acciones a un precio fijo, por hasta 25 millones de títulos a 161.26 dólares cada uno, cerca de 4,000 millones de dólares al precio de ejercicio. La acción de Qualcomm subió más de 7% en las primeras operaciones del martes, según Reuters.
Los 60,000 millones son un tope de pagos, no un pedido en firme
El 8-K registra la operación como venta de valores no registrados. Qualcomm Incorporated emitió el warrant el 3 de septiembre a Amazon.com NV Investment Holdings LLC, una filial de Amazon, en relación con la compra de chips de servidor, tecnología, sistemas y servicios de manufactura de Qualcomm Technologies. El instrumento admite ejercicio sin desembolso de efectivo y expira el 3 de septiembre de 2036.
Las acciones se liberan por tramos y esos tramos dependen de tres cosas: que se firmen determinados acuerdos comerciales, que Amazon coloque órdenes de compra vinculantes y que efectivamente pague. El límite de esos pagos, dice el documento, es de 60,000 millones de dólares. Al emitirse el warrant quedaron consolidados 3.75 millones de títulos por los compromisos iniciales de compra, 15% del máximo. El 8-K no revela a cuánto equivalen esos compromisos iniciales en dólares.
Mientras no se ejerza, el warrant no otorga a Amazon derechos de voto. Qualcomm anticipa que presentará ante la SEC un suplemento de prospecto para registrar la reventa de esas acciones. El documento lo firmó Akash Palkhiwala, vicepresidente ejecutivo, director financiero y director de operaciones de la compañía.
Inferencia y fibra óptica: lo que las dos empresas sí describieron
El acuerdo cubre varias generaciones de silicio personalizado para centros de datos de gran escala, con foco en inferencia: la fase en la que un modelo ya entrenado responde consultas, y la que hoy consume el grueso del cómputo de los servicios de IA. También contempla soluciones de conectividad óptica que llegan a 1.6T y generaciones posteriores, apoyadas en las tecnologías SerDes y de DSP óptico de Qualcomm para los enlaces de alto ancho de banda dentro de las redes de Amazon.

Hay una pata inversa en el trato. Qualcomm dijo que profundizará su propio uso de la infraestructura de IA de AWS, incluido Amazon Bedrock, para cargas de automatización de diseño electrónico (EDA), con el objetivo de acortar sus ciclos de diseño de chips. El proveedor de silicio se vuelve, en ese tramo, cliente de la nube a la que abastece.
“La infraestructura de centros de datos requerirá avances tanto en cómputo como en conectividad”, dijo Cristiano Amon, presidente y CEO de Qualcomm Incorporated. Prasad Kalyanaraman, vicepresidente de AWS, describió el trabajo conjunto como una vía para entregar infraestructura más eficiente y de mejor costo a los clientes de la nube.
El anuncio no detalla volúmenes, calendario de despliegue ni qué producto concreto llega primero a los racks de AWS.
Meta en junio, Amazon en septiembre: la apuesta de Qualcomm fuera del celular
El movimiento no aparece de la nada. El 24 de junio, en su Investor Day en Nueva York, Qualcomm presentó la cartera Dragonfly para centros de datos: la CPU C1000, un diseño de chiplets con más de 250 núcleos Oryon y disponibilidad comercial prevista para 2028; el acelerador de inferencia AI300, con muestreo comercial esperado también en 2028; y la tecnología High Bandwidth Compute. En ese mismo evento anunció un acuerdo multianual y multigeneracional con Meta, que planea usar la C1000 en su próxima flota de servidores.
Ahí también quedaron fijadas las metas. Según Quartz, Qualcomm elevó a 40,000 millones de dólares su objetivo de ingresos ajenos a los teléfonos para el año fiscal 2029, cerca del doble de su guía previa, y puso en más de 15,000 millones de dólares la meta anual de ingresos de centros de datos para ese ejercicio.
Puestos uno junto a otro, los números ordenan la escala real del trato: Qualcomm apunta a más de 15,000 millones de dólares al año en el ejercicio 2029, y los 60,000 millones de Amazon son un techo acumulado que corre hasta 2036.
Reuters apuntó que la acción acumula una caída cercana a 1% en lo que va de 2026, después de un rebote en agosto que solo compensó en parte las pérdidas provocadas por la menor demanda de smartphones. Quartz situó en 10% el avance del martes.
Cada tramo del warrant que se consolide de aquí en adelante será la señal pública de cuánto está comprando Amazon en realidad. Esa es la cifra que dirá si Qualcomm consiguió un cliente ancla o una opción a diez años.