TL;DR:
- El Departamento de Energía comprometió en julio, de forma condicionada, el uranio HALEU que alimentará el reactor de Space Reactor-1 Freedom, la nave que la NASA quiere lanzar hacia Marte en diciembre de 2028.
- La página oficial de la misión, actualizada el 19 de agosto de 2026, lista 12,000 kilogramos de nave, un reactor de 20 kilowatts eléctricos con ciclo Brayton cerrado, un bus que genera 48 kilowatts, un motor Hall de 12 y banda X con la Deep Space Network. No lista cohete.
- El reactor no baja a Marte: la NASA describe un sobrevuelo y el despliegue en el aire de SkyFall, tres helicópteros herederos de Ingenuity.
La NASA apunta a diciembre de 2028 para lanzar Space Reactor-1 Freedom, una nave de unos 12,000 kilogramos que debe encender un reactor de fisión de uranio poco después de dejar la Tierra y usar esa electricidad para llegar a Marte en 2029. La página oficial de la misión, actualizada el 19 de agosto de 2026, ya detalla combustible, potencia, motor y comunicaciones. El Departamento de Energía comprometió en julio, de forma condicionada, el uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo que necesita ese reactor, y Politico reportó el 21 de julio que la agencia confirmó un estimado preliminar de 2,100 millones de dólares para el vehículo, sin contar la carga de helicópteros. Lo que la ficha no dice es en qué cohete viajará. El ensamblaje está previsto entre enero y octubre de 2028, dos meses antes del lanzamiento.
El uranio ya tiene compromiso del Departamento de Energía
La asignación llegó en la tercera ronda del programa de disponibilidad de HALEU, el mecanismo con el que el gobierno estadounidense reparte uranio enriquecido entre desarrolladores de reactores avanzados. En esa ronda la NASA quedó junto a Radiant Industries, que prepara un microrreactor para la base Buckley de la Fuerza Espacial en Colorado. El subsecretario de Energía Nuclear, Ted Garrish, encuadró el reparto como un paso hacia una cadena nacional de combustible nuclear, no como una entrega inmediata: el compromiso es condicionado.
El combustible es además la pieza de plazo más largo de toda la misión, y la NASA no la controla. Un reactor de vuelo no funciona con uranio comercial, y la página de la misión lista al Departamento de Energía como socio sin desglosar quién construye qué.
El dinero tiene otro grado de certeza. Los 2,100 millones de dólares son un estimado temprano que Politico atribuyó a la propia agencia, y los helicópteros de SkyFall quedan fuera de esa cifra.
La ficha lista dos potencias distintas, 20 y 48 kilowatts
La página oficial describe a SR-1 Freedom como una misión futura y le pone números al vehículo: unos 12,000 kilogramos, combustible HALEU, un sistema de conversión de potencia de ciclo Brayton cerrado de 20 kilowatts eléctricos, un bus derivado del Elemento de Potencia y Propulsión que la agencia lista generando 48 kilowatts, un motor Hall del Sistema Avanzado de Propulsión Eléctrica de 12 kilowatts y comunicaciones en banda X con la Deep Space Network.
Las dos cifras de potencia conviven en la misma ficha sin que la NASA explique cómo se combinan. El bus no nació para este viaje: el Elemento de Potencia y Propulsión se construyó para la estación lunar Gateway, que la agencia pausó en marzo para concentrar recursos en su base lunar, y la descripción de la ilustración oficial conserva dos paneles solares a los costados de la nave.

Tampoco se trata de una batería nuclear como las que llevan Voyager, Curiosity o Perseverance, que aprovechan el calor del decaimiento natural del plutonio-238 y no sostienen una reacción en cadena. La NASA presenta a SR-1 Freedom como la primera nave interplanetaria de la humanidad propulsada por fisión, y esa palabra acota bastante el récord: en marzo, el ejecutivo del programa de potencia de superficie por fisión, Steve Sinacore, recordó que el único reactor de vuelo de la agencia que llegó al espacio, el SNAP-10A de 1965, dejó de funcionar a los 43 días por la falla de un componente no nuclear.
El reactor no baja a Marte, lo que baja son tres helicópteros
La página describe el tipo de misión como sobrevuelo marciano y despliegue de carga científica. Lo que llega a la superficie es SkyFall: tres helicópteros herederos del Ingenuity, liberados en pleno vuelo en lugar de depositados por un módulo de descenso.
Cada uno carga radar de penetración y cámaras, y mide temperatura del aire, velocidad y dirección del viento. La NASA quiere que mapeen terreno, evalúen zonas de exploración y busquen hielo bajo la superficie, con palas de 1.4 metros que deben volar en una atmósfera con el 1% de la presión terrestre. La agencia calcula que podrían durar meses, y potencialmente años.
En marzo, Sinacore dijo que el equipo todavía no decidía si la nave haría un sobrevuelo o entraría en órbita de Marte una vez soltada esa carga. El pie de la infografía de trayectoria que publica la agencia menciona varios sobrevuelos del planeta, y entre los objetivos de la misión aparece uno llamado rendimiento extendido del reactor: seguir operándolo después del encuentro cuenta como resultado.
SR-1 Freedom tampoco es la nave que llevaría astronautas. La NASA la presenta como precursora del reactor de superficie Lunar Reactor-1, previsto para 2030, que debe mantener encendida su base lunar durante la noche larga y en zonas donde el Sol no alcanza.

Perder diciembre de 2028 empuja la misión hasta 2031
El calendario que Sinacore presentó en marzo colocaba el inicio del desarrollo de hardware en junio de 2026 y todo el ensamblaje y las pruebas de la nave entre enero y octubre de 2028, para lanzar en diciembre. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, describió entonces el proyecto como «una solución al 70 por ciento para probar que funciona». Sinacore puso en contexto por qué el listón está ahí: en más de 60 años, dijo, la agencia gastó más de 20,000 millones de dólares en más de una docena de programas de vuelo que nunca despegaron.
| Fecha | Etapa | Qué se sabe hoy |
|---|---|---|
| Junio de 2026 | Arranca el desarrollo de hardware | Fecha del calendario presentado en marzo |
| Julio de 2026 | El Departamento de Energía compromete el uranio | Compromiso condicionado, tercera ronda del programa |
| 19 de agosto de 2026 | Última actualización de la página de la misión | Publica peso, combustible, potencia, motor y comunicaciones |
| Enero a octubre de 2028 | Ensamblaje y pruebas de la nave | Diez meses para integrar reactor, convertidor y motor |
| Diciembre de 2028 | Lanzamiento | La página dice finales de 2028 y no nombra cohete |
| 2029 | Encuentro con Marte y despliegue de SkyFall | La NASA lo describe como sobrevuelo |
| 2030 | Lunar Reactor-1 en la superficie lunar | Se apoya en lo que deje SR-1 Freedom |
Un retraso aquí no cuesta semanas. Las ventanas de transferencia hacia Marte se abren cada 26 meses aproximadamente, así que perder diciembre de 2028 manda la misión a la siguiente, ya en 2031. SpaceNews reportó en junio que la agencia trabajaba en un esquema de gestión simplificado para el proyecto y que, a diferencia de algunas otras iniciativas anunciadas en el mismo evento, había dado pocas actualizaciones sobre él.
No sería el primer calendario del programa que se reacomoda: para Artemis III, prevista para 2027, la NASA ya cambió la etapa que iba a llevar a la Luna.

Del lado firme quedan el uranio comprometido, la ficha técnica publicada y un estimado de costo atribuido a la agencia. Del otro, el cohete y los diez meses de 2028 en que la NASA debe armar, por primera vez, un reactor de fisión, un convertidor Brayton y un motor Hall que trabajen como una sola nave.