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El ciberataque ligado a Irán que apagó cuatro días una planta eléctrica en Reino Unido

Un generador eléctrico británico estuvo cuatro días fuera de servicio en julio tras un ciberataque atribuido a hackers vinculados con Irán, según The Telegraph. El gobierno acota el alcance y el NCSC no comenta el caso, que coincidió con la ola contra sistemas de agua en Estados Unidos.

por Alejandro Castillo Leone
An engineer monitors multiple screens in an industrial control room, ensuring smooth operations.
Foto de Sergey Sergeev en Pexels

TL;DR:

  • Un generador eléctrico en Reino Unido quedó cuatro días fuera de servicio en julio tras un ciberataque que fuentes oficiales atribuyen a hackers vinculados con Irán, según reveló The Telegraph.
  • Sería el primer caso conocido de un ataque de ese origen que detiene la generación eléctrica británica; el gobierno no identificó la instalación y descartó riesgo para la red nacional.
  • El episodio coincidió con la campaña contra servicios de agua en al menos 12 estados de Estados Unidos, donde el gobierno federal tampoco ha hecho una atribución pública.

Un generador eléctrico británico estuvo cuatro días fuera de servicio en julio de 2026 después de un ciberataque que fuentes oficiales atribuyen a hackers vinculados con el régimen iraní, según reveló The Telegraph el sábado 22 de agosto. El incidente se reportó al National Cyber Security Centre (NCSC), el brazo público del servicio de inteligencia GCHQ, y sería el primer caso conocido en que un ataque de ese origen detiene la generación eléctrica en territorio británico. Las autoridades no identificaron la instalación por razones de seguridad y sostienen que se trata de un generador de pequeña escala, sin efecto sobre el suministro nacional. Tras el episodio, el gobierno informó a los directores ejecutivos de las compañías eléctricas y envió recomendaciones escritas a las empresas. El NCSC declinó comentar el caso.

El gobierno acota el caso: una planta por debajo del umbral de reporte obligatorio

Un portavoz del gobierno británico sostuvo que el país tiene un sistema energético muy resistente y que trabaja de cerca con el sector para proteger la infraestructura. El caso, añadió, corresponde a un generador de energía de pequeña escala y "en ningún momento hubo riesgo para el sistema energético en general".

Una fuente oficial citada por The Telegraph fue más específica: la instalación ni siquiera se acerca a los umbrales que obligan legalmente a los generadores importantes a notificar actividad cibernética, y su peso frente a la capacidad de la red equivale a un error de redondeo.

En Reino Unido hay decenas de centrales pequeñas conectadas a la red nacional, muchas de gas y de operación intermitente, que entran a funcionar unas pocas horas cuando cae la generación eólica. Que una de ellas se detenga cuatro días no mueve la aguja del suministro, y por eso, de acuerdo con el reporte, el episodio no llegó a notarse entre el público. Una de las hipótesis que se examinan es que el objetivo no fuera causar daño, sino demostrar que actores ligados a la Guardia Revolucionaria iraní pueden entrar a sistemas británicos y apagar instalaciones sensibles.

Julio también fue el mes del agua en Estados Unidos

El ataque no ocurrió aislado. Entre finales de julio y principios de agosto, servicios de agua y aguas residuales de al menos 12 estados estadounidenses reportaron intrusiones en su tecnología operativa. El FBI confirmó el 30 de julio incidentes en siete estados, con pérdida de monitoreo y control, y describió efectos que incluyeron caídas de presión e inundaciones. Solo Minnesota contabilizó más de 30 sistemas municipales atacados.

El caso más serio, de acuerdo con la recopilación del Center for Strategic and International Studies (CSIS), ocurrió en Georgia: los atacantes detuvieron una estación de bombeo, la presión del agua cayó, subió el riesgo de contaminación y las autoridades pidieron a los vecinos hervir el agua. No se reportaron enfermedades relacionadas. The New York Times cifró en al menos 100 las instalaciones apuntadas en todo el país.

Engineer using control panel at industrial facility, ensuring operational efficiency.
Imagen ilustrativa de un tablero de control en una planta de tratamiento de agua; no corresponde a ninguna de las instalaciones afectadas · Foto de Visen Group en Pexels

Washington tampoco ha atribuido formalmente la campaña. Un actor vinculado con la Guardia Revolucionaria conocido como CyberAv3ngers se adjudicó los ataques y dijo que buscaba advertir a Estados Unidos que retrocediera, según recogió el CSIS. El aviso previo sí está documentado: CISA, el FBI y otras agencias federales actualizaron el 22 de julio una alerta sobre actores afiliados a Irán que apuntaban a controladores lógicos programables expuestos a internet. Los primeros incidentes llegaron pocos días después.

El NCSC ya llevaba la cuenta: más de 200 incidentes en un año

La agencia británica declinó comentar este caso, en línea con su práctica de no confirmar incidentes concretos, pero sus propias cifras dan la medida del terreno. En el Royal United Services Institute, el 17 de junio de 2026, su director ejecutivo Richard Horne dijo que el NCSC gestionó más de 200 incidentes que afectaron a la infraestructura crítica nacional y su ecosistema entre junio de 2025 y mayo de 2026, y que cerca del 75% se atribuye a actores estatales, con Rusia, China e Irán entre los señalados.

En ese mismo discurso Horne planteó que, en el ciberespacio, los conflictos de mañana ya se están peleando hoy, al menos en parte. La agencia estima que hacia 2028 será muy probable que capacidades ciber potenciadas con inteligencia artificial se usen para explotar a escala vulnerabilidades conocidas en la tecnología heredada de la infraestructura crítica.

La distancia entre las dos versiones queda abierta. Todo lo que se sabe del apagón británico procede de fuentes oficiales anónimas citadas por un solo diario, la agencia responsable no lo confirma, el gobierno acota su alcance y no existe un documento público que lo respalde.

Lo que sí deja el episodio es una medida de escala. La instalación afectada no alcanza el umbral legal que obliga a reportar actividad cibernética y aun así estuvo cuatro días detenida. En la campaña estadounidense el patrón se repitió: operadores pequeños, con tecnología operativa conectada a internet y poco presupuesto para defenderla.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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