Saltar al contenido

El choque militar entre EE. UU. e Irán sacude los mercados y golpea a las monedas de Asia

El dólar se fortalece y el crudo Brent sube un 3% tras los ataques de EE. UU. y la represalia de Irán en el Golfo.

por Patricia Rodriguez
Las monedas asiáticas se debilitan ante la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán

TL;DR:

  • Los ataques de Estados Unidos a más de 80 objetivos en Irán y la posterior respuesta de Teherán desatan el pánico financiero en el sudeste asiático.
  • El dólar se mantiene fuerte sobre los 100 puntos y el crudo Brent se dispara un 3%, mientras los rendimientos de los bonos estadounidenses tocan el 4,55%.
  • Bancos centrales como el de Indonesia se declaran en alerta máxima y prometen intervenciones agresivas para frenar el desplome de sus divisas.

El recrudecimiento del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán ha provocado una huida masiva de los inversionistas hacia el dólar estadounidense, lo que desató una inmediata oleada de depreciación en las principales monedas de Asia. Tras los ataques militares estadounidenses contra más de 80 objetivos en suelo iraní el martes, y la represalia de Teherán con bombardeos en Bahrein y Kuwait el miércoles, el presidente Donald Trump dio por terminado el acuerdo interino de paz. En este escenario de alta tensión geopolítica, los bancos centrales del sudeste asiático, liderados por el Banco de Indonesia, han tenido que salir al rescate de sus divisas para contener el impacto de un dólar fortalecido y un petróleo Brent que ya sube un 3%.

UniCredit toma el control del 47.6% de Commerzbank tras rebasar las expectativas del mercado
UniCredit eleva su participación en Commerzbank al 47.6% tras una oferta que supera las previsiones del mercado.
Gente De Compras En Tiendas En Un Callejón
Foto: Andre Moura / Pexels

El Banco de Indonesia sale al rescate de la rupia

La orden en Yakarta es clara: defender la moneda nacional a como dé lugar. Perry Warjiyo, gobernador del Banco de Indonesia, revivió su promesa de ir "con todo" para estabilizar la rupia. No es un decir en el vacío. Desde que la divisa indonesia tocó mínimos históricos, la institución ha subido las tasas de interés un acumulado de 100 puntos básicos en tres movimientos consecutivos, lo que situó su tasa de referencia en el 5,75%.

El esfuerzo por mantener la rupia a flote tiene un costo enorme, pero las arcas del país aún resisten. Las reservas de divisas de Indonesia cerraron junio en 145.600 millones de dólares, una ligera subida frente a los 144.900 millones registrados en mayo, impulsadas en parte por la recaudación fiscal. Aunque la rupia se había estabilizado a finales de junio en un rango de entre 17.700 y 17.963 unidades por dólar tras haber superado la temida barrera de las 18.000 unidades, este nuevo incendio geopolítico en Medio Oriente amenaza con borrar todo el terreno recuperado.

El ringgit de Malasia y la presión del crudo en el Golfo

Kuala Lumpur sintió el golpe casi de inmediato. El ringgit malasio abrió a la baja el miércoles, cotizando en un rango de 4,0745 a 4,0830 unidades por dólar, en comparación con el cierre previo de 4,0685 a 4,0735. El nerviosismo de los operadores creció de golpe luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocara las licencias que permitían a Irán vender petróleo, una medida que asfixia aún más la oferta de crudo.

La respuesta de la energía fue inmediata. El petróleo Brent, referente de los mercados globales, escaló un 3% tras los bombardeos, marcando su mayor incremento diario desde principios de junio. Curiosamente, a pesar de la inmensa presión de la moneda estadounidense, el ringgit logró mostrar algo de músculo frente a otras divisas fuertes de la región y globales, logrando avances frente al euro, la libra esterlina y el yen japonés.

Inversionistas buscan refugio en la deuda estadounidense

El tablero global cambió en cuestión de horas. Al cerrarse el espacio para la diplomacia, el capital internacional corrió hacia el refugio más seguro del mundo: la deuda y el efectivo de Estados Unidos. El índice del dólar se mantiene firme por encima de la barrera de las 100 unidades, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años escalaron hasta tocar el 4,55%.

Para los analistas que siguen de cerca los flujos en Asia, la tormenta apenas comienza. Aunque cada economía regional responderá según sus propias fortalezas fiscales y el margen de maniobra de sus respectivos bancos centrales, el consenso es que la presión externa sobre las divisas asiáticas persistirá a mediano plazo. Mientras la pólvora siga encendida en el Golfo Pérsico, el dólar seguirá actuando como una aspiradora de capitales.

A corta distancia de las zonas de conflicto, los mercados financieros asiáticos se preparan para días difíciles. Con la tensión en el Estrecho de Hormuz en su punto más alto y el petróleo presionando las tasas de inflación globales, la resistencia de las economías emergentes de la región dependerá por completo de la profundidad de sus reservas y de la agresividad de sus bancos centrales. La calma que se había logrado a inicios de julio quedó borrada de un plumazo; ahora la prioridad de Asia es evitar que la volatilidad geopolítica se transforme en una crisis cambiaria de gran escala.

Fuentes: 1, 2, 3

Patricia Rodriguez imagen de perfil
por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

Leer más de Negocios y Finanzas