TL;DR:
- El índice del dólar sube a 101.18 puntos tras la reanudación de los ataques militares de Estados Unidos contra objetivos iraníes.
- La reactivación del conflicto pone bajo máxima presión el Estrecho de Ormuz, una vía clave que concentra el 20% del comercio mundial de petróleo.
- Los analistas prevén que la tensión geopolítica y una Reserva Federal de postura restrictiva impulsen aún más la fortaleza del billete verde.
El dólar estadounidense escaló este lunes a su nivel más alto desde el pasado 2 de julio de 2026. Los inversores se refugiaron en la divisa norteamericana tras la reanudación de los bombardeos de Estados Unidos sobre objetivos de Irán, un movimiento militar que aviva los temores sobre la estabilidad del suministro de crudo y quiebra el frágil alto el fuego pactado a mediados de junio. El índice del dólar (DXY), que mide la fuerza del billete verde frente a una cesta de seis grandes monedas, avanzó un 0.21% para situarse en las 101.07 unidades en las operaciones de la jornada, tocando posteriormente un máximo intradía de 101.18 puntos, mientras el euro retrocedió un 0.24% en su cruce frente a la moneda estadounidense.
La reactivación de las hostilidades encendió de inmediato las alarmas en los mercados energéticos, empujando al alza el precio del petróleo y consolidando el papel de valor refugio del dólar en momentos de alta incertidumbre geopolítica.


El Estrecho de Ormuz vuelve a encender las alarmas energéticas
El choque bélico directo entre Washington y Teherán echa por tierra las expectativas de paz que se habían sembrado el pasado 17 de junio de 2026. En esa fecha, ambas potencias firmaron un memorando de entendimiento que comprometía a Irán a garantizar el paso seguro de embarcaciones comerciales por el Estrecho de Ormuz por un periodo de 60 días. Sin embargo, el acuerdo ha sido sometido a duras pruebas desde finales de junio.
La tregua se agrietó definitivamente tras una serie de incidentes encadenados:
- El 26 de junio, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) bombardeó almacenes de misiles, depósitos de drones y bases de radares costeros iraníes tras el ataque de un dron de Teherán contra un buque comercial.
- Irán respondió de inmediato apuntando a posiciones militares de Estados Unidos en la región, lo que desató nuevos hostigamientos a la navegación en los días siguientes.
- Aunque el 29 de junio los dos bandos enfriaron temporalmente el conflicto y abrieron negociaciones técnicas en Doha, los nuevos bombardeos ejecutados en los primeros días de julio dinamitaron la mesa de diálogo.
La gran preocupación de los operadores financieros es el impacto en el suministro global. De cada diez barriles de petróleo que se mueven por mar en todo el mundo, aproximadamente dos cruzan por el Estrecho de Ormuz. Cualquier interrupción en esta arteria marítima asfixiaría el mercado global de energía.
Una Reserva Federal con postura firme impulsa la divisa
El conflicto geopolítico no es el único viento de cola que empuja al dólar. De acuerdo con analistas del American Enterprise Institute, la sostenida racha alcista de la divisa en lo que va de 2026 también se nutre de la postura restrictiva de la Reserva Federal (Fed).
En su reunión de junio de 2026, el banco central estadounidense mantuvo los tipos de interés estables en un rango de 3.50% a 3.75%. Sin embargo, el encuentro, que marcó el debut de Kevin Warsh como presidente de la Fed, arrojó un "dot plot" (gráfico de puntos sobre las proyecciones de tasas) de tono muy restrictivo que obligó a los mercados a recalcular sus previsiones y a descontar al menos un incremento de 25 puntos básicos para este mismo año.
La presión inflacionaria sigue sin ceder al ritmo deseado. En su comunicado oficial del 17 de junio de 2026, la Fed advirtió sobre la situación:
"La inflación sigue elevada en relación con el objetivo del 2% del Comité, lo que refleja en parte los choques de oferta que han impulsado el aumento de precios en ciertos sectores, incluido el de la energía."
Los datos duros respaldan la preocupación del banco central. En mayo de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subyacente subió un 2.9% interanual, mientras que la inflación general alcanzó un 4.2%, registrando su mayor incremento anual en tres años.
Una escalada de fondo que sacude el mercado cambiario
Esta combinación de presiones inflacionarias y vientos de guerra ha dado un soporte formidable al billete verde. El índice del dólar acumula un avance cercano al 5% desde finales de enero de 2026, un rally que lo llevó a tocar un máximo de 13 meses al situarse en 101.8 puntos a finales de junio de 2026.
Aunque la divisa había experimentado un ligero retroceso técnico antes del fin de semana, el reinicio de las operaciones militares de Estados Unidos volvió a canalizar el flujo de capitales hacia activos de refugio seguro, debilitando a sus principales contrapartes internacionales. El euro, que ya lidiaba con la incertidumbre económica en el Viejo Continente, no pudo contener el embate y cedió terreno frente a la moneda norteamericana.
El recrudecimiento del choque militar directo entre Washington y Teherán no solo aleja la viabilidad del memorando firmado en Doha, sino que redefine los tableros financieros para la segunda mitad del año. Con el precio del petróleo reaccionando al alza y el fantasma de los choques de oferta flotando sobre las cadenas de suministro globales, los analistas estiman que la racha del dólar mantendrá el ritmo mientras persista la inestabilidad en una de las arterias comerciales más vigiladas del planeta.