¿Qué debe hacer Noruega para clasificar frente a Brasil?
Una Brasil que sufre de amnesia de Jogo Bonito, frente a una selección que honra su historia vikinga en cada presentación.
Posiblemente, el partido más importante de su historia. Noruega es un país con una cultura futbolística bastante especial pero, como selección, nunca han estado tal vez entre las mejores de Europa y, mucho menos, con las posibilidades de hacer historia venciendo (como sería el caso) a una pentacampeona del mundo. ¿Podrán los dirigidos por Solbakken y conducidos por Haaland y Odegaard vencer el aura de Carlo Ancelotti?
Planteamiento táctico quirúrgico por parte de los noruegos
Noruega sufrió más de lo debido frente a una selección de Costa de Marfil que puso carácter, mucho físico, pero que pecó de inocente en una de las últimas jugadas del partido, cuando Erling Haaland pudo entrar como Pedro por su casa de cara a portería.
En el duelo de hoy, sin embargo, los nórdicos quizá tengan que apostar por una táctica que si bien no les es esquiva, no la han utilizado tanto en esta edición mundialista: el bloque bajo y las transiciones a alta velocidad.

Porque Brasil va a tener la pelota. Mucho. Noruega va a tener que resistir y basar su estrategia en 2 puntos clave:
Desactivar las bandas
Brasil no está brillando. Pero Brasil tiene extremos y laterales que suben y suben, que encaran y crean jugadas desde cero. Rayan y Vini Jr. están causando estragos, y desactivarlos será el punto 1 del plan.
Romper líneas de pase
Todos los ojos sobre el capitán. El ganador de la Premier League con el Arsenal, Martin Odegaard, tendrá que encontrar huecos de pase constantemente, ya que tendrán poco la pelota, por lo que más allá de oxigenarse con la tenencia para salir de la presión, convertir la recuperación de pelota en una acción ofensiva vertical es lo único que les favorece. Tienen la ventaja de que está Erling Haaland en punta, que es ideal para este tipo de juego.
Sobrevivir al asedio y hacer historia
Carlo Ancelotti y los suyos han estado haciendo mal los cambios, haciendo mal las alineaciones, y aún así sacando los partidos adelante. Por algo tendrá las Champions que tiene. Pero ha demostrado Brasil que los partidos se le pueden atragantar. Y a eso apuesta Noruega.
Noruega tiene en el recuerdo que una de sus grandes hazañas, en Francia 1998, fue precisamente ganarle 2-1 a Brasil en la fase de grupos y conseguir clasificar a la siguiente ronda. Hoy, es un matar o morir, donde el que pierde no podrá avanzar igualmente.
Sobrevivir al asedio, para los noruegos, es sinónimo de desactivar las bandas y de no ocupar a Odegaard en más acciones defensivas de las que sean estrictamente necesarias. Noruega tiene suficientes capacidades ofensivas, con la contundencia y la autogestión de jugadas de sus 3 puntas, para al menos forzar la prórroga.

El balón parado como fórmula
La estatura de los noruegos es algo que les favorece. El duelo de Gabriel vs Haaland será muy a tener en cuenta en estos cruces. Es posible que, más allá de las transiciones, sea la pelota parada lo que pueda mejorar las opciones de Noruega para hacer historia.