CMA CGM evalúa desguazar el carguero San Antonio tras el ataque con misil en el estrecho de Ormuz
CMA CGM evalúa el desguace del carguero San Antonio, dañado por un misil en el estrecho de Ormuz.
TL;DR:
- La naviera francesa CMA CGM evalúa mandar a desguace el carguero San Antonio debido a los severos daños del ataque.
- El buque portacontenedores fue impactado por un misil el 5 de mayo de 2026 en el estrecho de Ormuz, dejando ocho tripulantes heridos.
- La pérdida representa uno de los golpes comerciales más severos en la región, en medio de tensiones geopolíticas y alzas en seguros marítimos.
El gigante naviero francés CMA CGM contempla desguazar el portacontenedores CMA CGM San Antonio, atacado con un misil el pasado 5 de mayo de 2026 mientras navegaba por el estrecho de Ormuz. Así lo confirmó el director ejecutivo y presidente de la compañía, Rodolphe Saadé, tras revelar que los daños estructurales en la embarcación son demasiado graves para considerar una reparación viable. La decisión marca uno de los impactos materiales más significativos para el comercio marítimo en esta conflictiva ruta comercial, un punto geográfico clave que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por donde transita una porción crucial del petróleo y de las mercancías a nivel global.


Los daños estructurales obligan a considerar el desguace
Durante un foro empresarial en el sur de Francia, Saadé no ocultó la gravedad de la situación. El directivo reconoció abiertamente el destino que le depara al buque de bandera maltesa.
"El daño es tan extenso que estamos contemplando si enviarlo a desguace", admitió el alto ejecutivo del grupo logístico.
La agresión contra el CMA CGM San Antonio ocurrió a principios de mayo, cuando el navío fue alcanzado de lleno por un proyectil. De acuerdo con datos de la Organización Marítima Internacional, el impacto hirió a ocho tripulantes que debieron ser evacuados de emergencia para recibir asistencia médica.
Tras el impacto, el buque portacontenedores quedó varado en las aguas del estrecho durante varias semanas. Posteriormente, equipos de seguridad lo escoltaron a una zona segura. Aunque Saadé evitó detallar la ubicación actual de la nave o el plazo definitivo para tomar una decisión final, el destino del barco parece sellado debido a los altos costos que exigiría su reconstrucción.
Las tensiones en Ormuz reconfiguran el comercio internacional
La posible pérdida total de este barco representa uno de los golpes más contundentes a la marina mercante en la zona de conflicto. El incidente no es un caso aislado. Forma parte de un patrón de agresiones atribuidas a fuerzas iraníes en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella por el que pasa cerca del 20% del consumo mundial de petróleo líquido.
Semanas antes del ataque de mayo, la propia naviera francesa reportó que otra de sus embarcaciones había recibido disparos de advertencia en esa misma vía marítima. La reiteración de las hostilidades ha forzado a las grandes compañías de transporte a tomar de manera constante decisiones drásticas.
Muchos operadores optan por desviar sus rutas rodeando el continente africano, una alternativa que dispara los tiempos de entrega y el consumo de combustible. Para quienes deciden mantener el tránsito por Ormuz, el costo de las pólizas de seguro se ha elevado a niveles casi prohibitivos, lo que encarece las tarifas de flete internacional.
El panorama para la industria no parece que vaya a mejorar pronto. En una intervención realizada en junio de 2026, Saadé advirtió a los inversionistas y analistas que sería imprudente asumir que el transporte marítimo recuperará la normalidad previa al conflicto en el corto plazo. Las empresas logísticas asumen ya que convivir con el riesgo bélico en puntos críticos de navegación será parte del costo ordinario de operar en la región.
El desguace del CMA CGM San Antonio, de confirmarse, dejará un precedente preocupante para las aseguradoras y las flotas comerciales. Ante la vulnerabilidad de estos colosos del mar frente a la tecnología militar moderna, el estrecho de Ormuz se consolida como una de las zonas de mayor peligro del planeta para la cadena de suministros globales.