TL;DR:
- Kindred Companion Sciences presentó el 5 de agosto de 2026 a Alfie y Bailey, dos beagles nacidas en septiembre de 2024 sin rastro de la proteína Can f 1 en saliva ni caspa.
- Can f 1 es el principal de los nueve alérgenos caninos descritos: entre el 70% y el 90% de los pacientes alérgicos al perro reaccionan a él, según la Fundación BBVA y la SEAIC.
- Las perras no están a la venta, la alteración sigue siendo experimental y no tiene aprobación de la FDA.
Una empresa de Nueva York presentó el 5 de agosto de 2026 a las dos primeras perras editadas genéticamente para que no fabriquen la proteína que hace estornudar a millones de personas. Se llaman Alfie y Bailey, son beagles, nacieron en septiembre de 2024 y los análisis de su saliva y su caspa no detectan Can f 1, el alérgeno señalado como principal responsable de la alergia a los perros. Detrás está Kindred Companion Sciences, fundada en 2020 por el genetista Matt Walker, alérgico a los perros desde niño y hoy dueño de Bailey. El trabajo se publicó en la revista The CRISPR Journal y es la primera vez que el método funciona en un perro. Ninguna de las dos está a la venta.
El experimento empezó en una placa de cultivo. El equipo tomó fibroblastos de piel canina y usó CRISPR-Cas9 para insertar una sola base en el exón 1 del gen de Can f 1. Ese cambio mínimo descuadra la lectura del gen y la proteína deja de producirse. Walker explicó a la revista especializada GEN que no introdujeron ADN ajeno y que ese tipo de variante aparece de forma natural en algunos perros: lo único que hicieron fue dirigirla a un punto exacto del genoma.
Can f 1 es una lipocalina que el perro segrega desde el tejido de la lengua hacia la saliva y desde ciertas glándulas de la piel hacia la caspa. Son las dos rutas por las que se expone casi todo el mundo.

Después vino la parte que casi ningún titular menciona. Las células ya editadas sirvieron como donantes de núcleo para una transferencia nuclear somática, la misma técnica con la que nació la oveja Dolly. Los embriones pasaron a una beagle gestante subrogada, que parió a dos hembras genéticamente idénticas entre sí.
Esto es lo que reporta el estudio, según los datos que difundió la compañía:
- No se detectó Can f 1 ni en la saliva ni en el pelo y la caspa de las dos perras editadas.
- Los exámenes veterinarios registran crecimiento y desarrollo normales en ambas, hoy de casi dos años.
- La secuenciación del genoma completo no encontró ediciones fuera de objetivo en los sitios analizados.
- En una prueba de punción cutánea, una persona sensibilizada reaccionó a las muestras de perros sin editar y no tuvo respuesta detectable a las de Alfie y Bailey.
- Las muestras de caniche y goldendoodle sí provocaron reacción medible, pese a la fama hipoalergénica de esas razas.
Borraron uno de los nueve alérgenos que produce un perro
Aquí es donde conviene bajarle dos rayitas al entusiasmo. El Libro de las enfermedades alérgicas de la Fundación BBVA y la SEAIC, la referencia que usan los alergólogos en España, describe nueve alérgenos de perro catalogados, de Can f 1 a Can f 9. Can f 1 es el principal y frente a él reacciona entre el 70% y el 90% de los pacientes. Los otros ocho siguen ahí, intactos, en Alfie y Bailey.
El doctor Jeff SoRelle, patólogo del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas y ajeno al estudio, apuntó a The Associated Press exactamente eso: como el gen desactivado es el principal responsable pero no el único, todavía no se sabe con qué amplitud sirve para frenar la alergia canina en humanos. Falta probarlo en muchas más personas alérgicas, no en una.
Hay un segundo matiz que el mismo manual español deja claro: las albúminas son la familia de proteínas responsable de la reactividad cruzada entre especies, y quien es alérgico a un animal suele estarlo también a otros. Un perro sin Can f 1 no resuelve al paciente que además reacciona al gato.

El mito del perro hipoalergénico se cayó dentro del propio experimento
El detalle más útil para cualquier lector no está en las beagles, está en los controles. Las muestras de caniche y de goldendoodle que el equipo usó para comparar dieron respuesta alérgica. Es decir: los perros que la industria vende como aptos para alérgicos hicieron reaccionar la piel del voluntario.
La SEAIC lo viene diciendo sin adornos. No hay evidencia científica que confirme la existencia de razas hipoalergénicas, porque los alérgenos se originan en la saliva y la secreción sebácea y se acumulan en la caspa, no en el pelo. Por eso incluso los gatos Sphynx, que no tienen pelo, provocan más síntomas que otros.
El antecedente comercial tampoco invita a sacar la tarjeta. En 2009 la empresa Allerca anunció la venta de dos razas de gatos hipoalergénicos. En 2013 una investigación de ABC descubrió que uno de esos gatos no se diferenciaba de un felino común, y la compañía terminó desapareciendo. Del lado que sí funcionó, el camino no fue genético: Purina comercializa un alimento con anticuerpos contra Fel d 1 que reduce el alérgeno activo en la saliva del gato, aunque su efecto clínico a largo plazo sigue en estudio.
Para llegar al cachorro hubo que clonar
La AP recuerda que los intentos previos de mascotas hipoalergénicas se apoyaron sobre todo en clonación, y que aquello produjo cachorros más enfermos y demasiado parecidos entre sí. El manual de la Fundación BBVA y la SEAIC había levantado la mano por el mismo motivo al hablar de los gatos editados: obtener animales así es complicado porque el proceso puede implicar clonación y manipulación de embriones, y nadie sabía si crecerían sanos.
Alfie y Bailey son la primera respuesta parcial a esa duda. Dos perras, casi dos años, sin anomalías reportadas. Ni el comunicado de Kindred ni la entrevista con GEN detallan si la edición se transmitirá por cría convencional o si cada camada seguirá dependiendo de la transferencia nuclear, que es la diferencia entre un producto escalable y un experimento caro.
Qué cambia para los hogares de México y España
En España la alergia al perro es la más frecuente entre las alergias a animales, por delante de la del gato. El 40% de los hogares españoles convive con al menos una mascota y hay cerca de 22 millones de animales domésticos censados, de los cuales unos 5 millones son perros. El estudio multicéntrico Alergológica 2015 encontró que el 21% de los pacientes con rinitis o asma estaba sensibilizado a la caspa de perro y gato, la tercera causa de alergia respiratoria después de pólenes y ácaros. En 1992 esa cifra era del 15%.
En México el contexto es otro. El INEGI ubica en 69.8% los hogares con alguna mascota, y ahí aparece la objeción que hizo el bioeticista Arthur Caplan, de la Escuela de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, a The Associated Press. Caplan reconoce que la técnica permitiría tener mascota a mucha más gente, y luego pone el pero:
"puede desalentar a la gente de recurrir a animales callejeros y no deseados"
Ese pero pesa distinto en un país donde La Jornada estima 1.2 millones de perros en situación de calle solo en la Ciudad de México, con unas 4 mil denuncias anuales por maltrato o abandono ante la PAOT. Un perro editado con CRISPR se compra. Un perro de la calle se adopta. Si el primero se vuelve producto de catálogo, el segundo compite en desventaja.
Preguntas rápidas sobre los perros editados con CRISPR
¿Ya se puede comprar un perro hipoalergénico editado genéticamente?
No. Kindred Companion Sciences aclara que sus perros no están disponibles comercialmente y que la modificación es investigacional, sin aprobación de la FDA. The Associated Press calcula que faltan años para que alguien pueda comprar un cachorro como Alfie o Bailey en una tienda.
¿Los perros que sueltan poco pelo, como el caniche, son hipoalergénicos?
La SEAIC señala que no existe evidencia científica que confirme razas hipoalergénicas, porque los alérgenos se producen en la saliva y las glándulas sebáceas y se concentran en la caspa. En el propio estudio de Kindred, las muestras de caniche y goldendoodle provocaron reacción alérgica medible.
¿Qué es Can f 1 y por qué importa?
Can f 1 es una proteína de la familia de las lipocalinas que el perro segrega hacia la saliva y la caspa. Es el principal de los nueve alérgenos caninos descritos y, según la Fundación BBVA y la SEAIC, entre el 70% y el 90% de los pacientes alérgicos al perro reaccionan frente a él.
Por ahora el resultado se mide en dos perras sanas de casi dos años y en una prueba de punción sobre una sola persona sensibilizada. Es poquísimo para armar un mercado y es bastante para un campo que llevaba casi dos décadas prometiendo mascotas sin alérgenos y entregando, en el mejor de los casos, comida para gatos.