La refinería de BP en Castellón elevó un 30% su producción de combustible de aviación para salvar el verano en Europa
La refinería de BP en Castellón elevó un 30% su producción de combustible para aviones tras la crisis en Irán.
TL;DR:
- La refinería de BP en Castellón reconfiguró sus operaciones para aumentar un 30% su producción de combustible de aviación.
- El bloqueo indirecto del estrecho de Ormuz por el conflicto con Irán en marzo de 2026 provocó la mayor interrupción energética de la historia.
- La rápida reacción del sector evitó que las aerolíneas europeas se quedaran sin combustible durante la temporada alta de viajes.
El estallido del conflicto en Oriente Medio a principios de marzo de 2026, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, amenazaba con colapsar la temporada de viajes de verano en Europa. Con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, el continente perdió de golpe la ruta por la que llega la cuarta parte de su combustible para aviones. Ante esta emergencia, Paco Quintana, director de la refinería de BP en Castellón, reunió a su equipo de ingenieros para reconfigurar la planta de 110,000 barriles diarios. La rápida maniobra técnica permitió a la planta española disparar su producción de queroseno de aviación en cerca de un 30%, convirtiéndose en una pieza clave para mitigar la mayor crisis de suministro energético registrada hasta la fecha.

El colapso del estrecho de Ormuz y el récord de precios
La interrupción provocada por las hostilidades en el golfo Pérsico retiró del mercado global unos 14 millones de barriles diarios en su punto más álgido, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Las consecuencias financieras no tardaron en aparecer. En Estados Unidos, el precio del combustible de aviación se disparó un 106% en tasa interanual, mientras que en el noroeste de Europa el precio de referencia del queroseno marcó un récord histórico en marzo al alcanzar los 1,694.25 dólares por tonelada métrica, de acuerdo con datos de S&P Global.
Europa se encontró en una posición sumamente frágil. Mientras que Estados Unidos cuenta con más de 130 refinerías activas, el viejo continente apenas suma unas 70. Las aerolíneas europeas lanzaron advertencias de desabastecimiento inminente y los precios se duplicaron en cuestión de semanas. La presión recayó sobre los hombros de las instalaciones locales, que se vieron obligadas a exprimir sus recursos.
Ingeniería de precisión para cambiar el destino del crudo
Incrementar la producción de combustible para aviones no es un proceso tan sencillo como mover una perilla de control. Quintana explicó en una entrevista con el Financial Times que su equipo tuvo que analizar a fondo cada tubería, reactor y tambor de la planta, ejecutando simulaciones por computadora para garantizar que la reconfiguración fuera segura.
Los ingenieros alteraron las temperaturas, las presiones, los catalizadores y los flujos de hidrógeno dentro de los reactores de la refinería española. Al mismo tiempo, Castellón trabajó codo con codo con los equipos de negociación comercial de BP en Londres para asegurar cargamentos de crudo con mayor rendimiento de queroseno. Como detalló el propio Quintana:
"La magia ocurre cuando mezclamos los crudos".
El analista Eugene Lindell, de la firma de consultoría FGE NexantECA, calificó el logro de la planta española como una "hazaña hercúlea", destacando que la refinería de Castellón logró elevar sus rendimientos de combustible de aviación a un nivel muy superior al de sus competidores en Estados Unidos.
La respuesta europea que evitó el desastre en los aeropuertos
La respuesta de Castellón no fue un caso aislado. Toda la industria de refinación europea aceleró a fondo para evitar que los aeropuertos quedaran paralizados a las puertas de las vacaciones. En marzo de 2026, la producción de combustible de aviación en Europa escaló un 22% frente al mismo periodo del año anterior, marcando un récord de 1.3 millones de barriles diarios, según estimaciones de la AIE.
Los peores pronósticos, que anticipaban una escasez crítica en pocas semanas, nunca se hicieron realidad. El mercado global absorbió esta pérdida histórica de suministro con una facilidad inesperada, según reportó Reuters el 6 de julio de 2026. Esta resistencia se logró gracias a una combinación de factores clave:
- La liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo, que sumaron cerca de 1,000 millones de barriles retirados de los inventarios globales según la AIE.
- La reducción de las compras de crudo por parte de China.
- El hallazgo de rutas de exportación alternativas por parte de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
Gracias a estas maniobras, las primas de precio que pagaban las aerolíneas por el queroseno sobre el diésel terminaron por descender por debajo de los niveles previos al estallido del conflicto.
No obstante, el margen de maniobra de la industria sigue siendo estrecho. Las reservas de emergencia del mundo se encuentran bajo mínimos históricos tras este esfuerzo de contención. En Castellón, la alerta aún no se ha levantado; Quintana confirmó que la refinería española continúa operando al límite para maximizar cada gota de combustible de aviación: "Mantenemos el ritmo de trabajo".