TL;DR:
- El Banco Popular de China rechaza acelerar la apreciación del yuan tras las críticas internacionales por supuesta subvaluación.
- La moneda cotiza cerca de las 6.79 unidades por dólar, un nivel calificado como "medio" por la autoridad monetaria china.
- Las presiones políticas de Alemania chocan con un crecimiento económico chino de apenas 4.3% en el segundo trimestre de 2026.
El Banco Popular de China (PBOC) envió una señal inequívoca al mercado internacional: no tiene intenciones de acelerar la apreciación de su moneda. Durante una rueda de prensa en Pekín, el vicegobernador del banco central, Zou Lan, atajó la presión de sus socios comerciales (quienes acusan a la potencia de mantener su divisa artificialmente barata) y aseguró que el yuan se encuentra en un nivel de equilibrio. Con esto, la institución frena las demandas externas de una revaluación rápida y reafirma que la cotización seguirá respondiendo a las fuerzas del mercado.


El equilibrio de Pekín frente al malestar europeo
La postura del banco central ocurre en un momento de notable fortaleza para la moneda china. En lo que va de 2026, el yuan ha ganado cerca de un 3% frente al dólar estadounidense, superando el rendimiento de todas las divisas de su entorno en Asia, y acumula un avance del 6% frente al euro. El mismo miércoles, de hecho, el PBOC elevó el tipo de cambio de referencia diario a 6.791 yuanes por dólar, lo que representa su mayor ajuste al alza desde abril y evidencia que Pekín tolera cierta fortaleza de su divisa, pero sin perder las riendas.
Esta flexibilidad moderada está lejos de calmar a sus principales socios en Occidente. El canciller de Alemania, Friedrich Merz, fue directo a inicios de semana al señalar que el yuan ha estado subvaluado en un 25% "durante años" y reclamó un diálogo inmediato para que la moneda flote libremente en los mercados globales de capitales. El argumento europeo es claro: la UE considera imposible competir de manera justa contra un rival que, según denuncian, manipula su divisa para abaratar las exportaciones.
Esta disputa política tiene un trasfondo de números récord. Apenas un día antes del pronunciamiento del PBOC, los datos de aduanas de China revelaron que el superávit comercial con la Unión Europea y Alemania alcanzó máximos históricos en junio, lo que eleva la temperatura de las tensiones comerciales en Bruselas.
Un crecimiento más frío de lo esperado
La resistencia del PBOC a dejar que el yuan suba con fuerza tiene razones internas muy de peso. Ese mismo día, Pekín reportó que la economía china creció un discreto 4.3% en el segundo trimestre, una de sus cifras más débiles desde finales de 2022 y un dato que queda por debajo del objetivo gubernamental de entre el 4.5% y el 5%.
Los vientos en contra para el gigante asiático se acumulan desde varios frentes:
- Un consumo interno que sigue sin arrancar con fuerza y deprime la demanda local.
- El impacto global del choque petrolero derivado del conflicto en Oriente Medio, que encarece los costos de producción.
- El riesgo latente de salidas de capital debido a la solidez del dólar y a las expectativas de tasas de interés más altas en Estados Unidos.
Ante este panorama, un yuan demasiado fuerte restaría competitividad a las exportaciones, que hoy son el único motor que mantiene a flote la actividad fabril del país.
Control milimétrico de la divisa
Pekín gestiona el yuan con mano de hierro a través de una banda de fluctuación diaria del 2% respecto al punto medio fijado por el banco central. Las palabras de Zou Lan confirman que este esquema no va a cambiar pronto. Aunque Goldman Sachs proyecta que la moneda alcanzará los 6.7 yuanes por dólar en un plazo de doce meses, la prioridad de las autoridades locales es evitar la volatilidad desmedida.
En el pasado, Zou ya había asegurado que China carece de interés en devaluar el yuan para ganar ventajas comerciales. Sin embargo, su última intervención deja claro que tampoco permitirá que la moneda se dispare para complacer a Berlín o a Bruselas, especialmente cuando la economía doméstica necesita toda la estabilidad posible.